Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).
Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.


Os voy anticipando que el I Congreso Nacional de SEDE será los días 6 y 7 de junio en Murcia

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en entradas anteriormente sobre Trazabilidad y cuidado de instrumental.

Como ya vimos en la entrada la importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico, es fundamental que, en una intervención, el instrumental quirúrgico se encuentre en perfectas condiciones de uso, y que para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave.

Existen muchas posibles causas que explican los distintos daños que puede sufrir el instrumental a lo largo de su vida útil, pero existen también unas recomendaciones generales que ayudan en la prevención de su deterioro.
El proceso de lavado es determinante para el cuidado del instrumental. Es fundamental asegurar que los restos de suciedad se eliminan perfectamente del material y en el menor tiempo posible, para minimizar los procesos oxidativos que tienen lugar en su superficie por el contacto, sobre todo, con los iones cloruro de la sangre y la calidad del agua.


Pero no sólo el lavado es importante para el cuidado del instrumental. Hay prácticas que se pueden realizar antes y después del mismo para minimizar o evitar daños o “procesos estresantes” para el material.
Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en el punto de uso:
- Utilizar el instrumental sólo para su uso concebido.
- No manipular el instrumental bruscamente.
- Retirar los restos de suciedad sólidos que queden adheridos.
- No sumergir el material en soluciones salinas ni utilizarlas para su limpieza.
- Utilizar productos humectantes.
- Realizar un transporte adecuado para evitar daños al material.
- Minimizar el tiempo de envío del material sucio para evitar la adhesión de la suciedad.

Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en la unidad de reprocesamiento:
- No retrasar el lavado del material.
- Evitar la manipulación brusca del instrumental.
- Utilizar programas de lavado y esterilización adecuados para cada material.
- Asegurar la correcta calidad del agua utilizada en los procesos de lavado y esterilización.
- Lubricar las piezas móviles y articuladas.
- Asegurar el embalaje adecuado para el instrumental.

Sólo las buenas prácticas garantizan la seguridad del paciente.
Tanto decir no, me ha recordado al señor «Trololo»
La calidad del instrumental depende de su fabricación, su reprocesamiento y su manipulación y uso.
En los centros sanitarios no se puede controlar el proceso de fabricación, pero si se pueden garantizar un correcto reprocesamiento, manipulación y utilización del instrumental. Un correcto reprocesamiento del instrumental quirúrgico incluye una correcta revisión de su estado superficial y funcional. Asimismo, el tratamiento adecuado de los daños y la prevención de los deterioros son garantía del mantenimiento de las condiciones óptimas del instrumental.

A pesar de que la prisa suele ser compañera habitual en las unidades de reprocesamiento, como hemos visto, existen pequeños gestos que pueden ayudarnos en la prevención de daños en el material y, por tanto, a su correcto mantenimiento.
El objetivo de la revisión y el cuidado del instrumental es claro: no comprometer, bajo ninguna circunstancia, la seguridad de un paciente por deficiencias en un instrumento.
Otra despedida para despistaros, pero subid el volumen:

