La montaña rusa de la persistencia: el comportamiento de los residuos de sangre en función del tiempo y sus implicaciones

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de Bastian Wulff, Responsable de Innovación de la empresa Dr. Weigert.

Para quien no conozca a Bastian, diré que es todo un experto del mundo de la desinfección e higiene. Tengo la suerte de conocerle en persona, después de varios viajes a España, coincidiendo con jornadas y congresos de SEDE y de la WFHSS. La suerte que tenemos con él, es que habla perfectamente el español con un acento gaditano que te sale llamarle «pisha», a lo que hay que unir su cordialidad y humor. Contaré un secreto de él, y es que un gran aficionado al karate y viene a mi ciudad (Talavera de la Reina) a hacer cursos con una de las mejores karatecas del mundo, Sandra Sánchez. Este año, espero contar con él en las II Jornadas de la Sociedad Castellanomanchega de Medicina Preventiva y Salud Pública, que se celebrarán en Cuenca del 18 al 19 de junio.

Ya colaboró en el Blog con una entrada titulada ¿Qué influencia tiene el tiempo de secado en la eliminación de residuos de sangre durante el reprocesamiento de dispositivos médicos? Una investigación a fondo en la que nos detallaba y explicaba un artículo publicado en el Journal Hospital Infection, publicado en el 2025. Esta vez, nos detalla su artículo del año 2026 de la misma revista. Vais a poder leer detalladamente todo el proceso en esta entrada.

Cualquiera que se haya familiarizado con el reprocesamiento de productos sanitarios se dará cuenta rápidamente de lo complejo que es en realidad este tema que, a primera vista, parece sencillo. Hay muchas razones para ello: la gran variedad de tipos de instrumentos quirúrgicos, materiales a reprocesar, máquinas y productos de limpieza, los diferentes tipos y grados de contaminación, los tiempos de reposo del instrumental y muchos otros factores más.

Por eso, en la práctica, se presentan una y otra vez casos en los que algunos instrumentos quirúrgicos no quedan limpios, aunque la razón no sea evidente. Uno de estos casos fue el punto de partida para que nos ocupáramos intensamente del comportamiento de la sangre al secarse.

En Alemania, Suiza y Austria, para la validación y el control del rendimiento de los procesos de limpieza, conforme a la norma ISO 15883-1/-2/-5 y la directriz nacional [1,2], se utilizan pinzas Crile contaminadas con sangre de oveja coagulada. Estas pinzas se pueden adquirir en el mercado o el validador responsable las contamina con sangre de oveja heparinizada y reactivada, de acuerdo con la normativa [2]. Tras la limpieza, se realiza una cuantificación de los residuos proteicos utilizando métodos establecidos, como el método BCA y el método OPA.

Lo último fue el caso cuando un día nos contactó un usuario que nos informó de un aumento inusual en los valores de proteínas residuales durante la revisión del rendimiento de los procesos de limpieza, a pesar de que el resultado del reprocesamiento en la central en cuestión seguía siendo bueno y sin cambios aparentes. Al principio no teníamos ni idea de qué podía estar pasando. Sin embargo, pronto se descubrió que no se habían respetado los tiempos de espera especificados al preparar las pinzas, sino que habían utilizado los instrumentos para las pruebas después de solo una hora de secado a temperatura ambiente. Una prueba rápida en el laboratorio mostró diferencias significativas en el resultado de la limpieza cuando la sangre solo se había secado durante una hora. Esto fue sorprendente, ya que hasta entonces habíamos asumido que los residuos más secos siempre eran más difíciles de eliminar que los relativamente frescos.

Por lo tanto, decidimos investigar sistemáticamente la influencia de diferentes tiempos de secado. En primer lugar, esto se llevó a cabo en forma de contaminación superficial homogénea en placas de acero inoxidable, ya que estas permiten condiciones definidas en el laboratorio y la mejor reproducibilidad posible. Ya informé sobre los resultados de este estudio el año pasado en este blog. Descubrimos que la sangre es especialmente resistente cuando está coagulada, pero aún no se ha secado del todo.[3]

El siguiente paso era verificar estos resultados con instrumentos quirúrgicos reales. Para ello, primero había que resolver un problema: para eluir de forma fiable todos los residuos proteicos de una pinza quirúrgica entera con el propósito de cuantificarlos, se necesita una cantidad relativamente grande de solvente, lo que diluiría mucho las proteínas disueltas y dificultaría su determinación precisa. En particular, los residuos de fibrina, que son especialmente persistentes y representan una proporción relativamente pequeña de la proteína total, podrían pasar desapercibidos. Para evitar este problema, cortamos las articulaciones de los instrumentos y utilizamos solo estas como muestras de ensayo. Las articulaciones, y en particular los residuos que se encuentran dentro de ellas, suponen un desafío especial a la hora de limpiarlas, ya que para el detergente son más difíciles de acceder directamente. Encima, como ya habíamos examinado los residuos de sangre superficiales, decidimos introducir la sangre directamente en la articulación para la nueva serie de experimentos.

Además, simulamos un ciclo de reprocesamiento completo que, aparte del experimento de limpieza realizado en un baño de inmersión, antes de la contaminación con sangre, incluía el tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos quirúrgicos y un paso de esterilización a vapor (figura 1).

Figura 1: Metodología: (1) limpieza mecánica alcalina para eliminar todos los residuos orgánicos (2) tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos (3) esterilización a vapor (4) contaminación con sangre de oveja heparinizada reactivada (5) secado (diferentes tiempos) (6) experimento de limpieza en baño de inmersión (7) elución de la proteína restante (8) determinación cuantitativa de los residuos proteicos

Tanto el paso de limpieza como el cuidado de los instrumentos se llevaron a cabo con dos productos de diferentes fabricantes para poder descartar efectos específicos del respectivo producto. Los residuos de proteínas que quedaron después de la limpieza se determinaron utilizando el método BCA, uno de los procedimientos estándar mencionados en la norma EN ISO 15883-5 para la cuantificación de proteínas residuales. En la figura 2 se muestra un resumen de los resultados de los estudios.

Figura 2: (a) Residuos proteicos tras la limpieza y pérdida de masa de la sangre tras diferentes tiempos de secado y (b) residuos proteicos en función del progreso del secado o la pérdida de masa por desecación [4]

Vemos claramente que la mayoría de los residuos proteicos permanecieron durante las primeras 2-3 horas de secado y que los valores disminuyeron después. Tras un tiempo de reposo más prolongado (24 h), las cantidades de proteína volvieron a aumentar ligeramente (efecto de envejecimiento/fase de maduración). Aunque en esta ocasión la sangre se pipeteó en la articulación de un instrumento y no se distribuyó uniformemente sobre una superficie, se observó exactamente el mismo efecto que habíamos observado y descrito anteriormente.

La representación de la figura 2(b) muestra el efecto independientemente del tiempo y, en su lugar, utiliza la cantidad de proteína en función del progreso del secado. Dado que al secar la sangre se evapora el agua, se puede seguir perfectamente el proceso pesando las muestras.

En resumen, podemos concluir lo siguiente:

  1. Si la sangre es fresca y aún no ha comenzado a coagularse o la coagulación no ha avanzado mucho, se puede eliminar fácilmente.
  • Si la sangre se ha coagulado y aún no se ha secado, es más difícil de eliminar.
  • Si la sangre se ha secado, es más fácil de eliminar (siempre que no lleve mucho tiempo).
  • Si la sangre seca lleva mucho tiempo secándose, ocurren procesos químicos de envejecimiento que hacen que sea más persistente y difícil de eliminar.

Ahora la pregunta clave es, por supuesto: ¿qué implicaciones concretas tiene esto para la práctica del reprocesamiento de productos sanitarios?

Una aplicación es obvia, ya que fue el motivo que nos llevó a realizar nuestras investigaciones: la validación de procesos y el control del rendimiento de los procesos de limpieza con pinzas contaminadas, tal y como se utilizan en Alemania, Suiza, Austria y, de forma aislada, en otros países como Polonia. En España y Latinoamérica este tipo de práctica de validación (todavía) no es habitual.

Más difícil de determinar es la importancia que esto tiene para la práctica diaria del reprocesamiento. No obstante, intentaremos encontrar una respuesta. Para ello, primero debemos saber en qué fase del secado se encuentran normalmente los instrumentos cuando comienza el reprocesamiento. Aquí ya nos encontramos con la primera dificultad para responder a esta pregunta. Es evidente que existe una enorme variedad. Los tiempos de traslado y de espera dependen de muchos factores. Además de la distancia entre la sala del quirófano, que puede estar justo al lado o ni siquiera en el mismo edificio, por no hablar de los reprocesadores externos, también influyen de manera decisiva, por ejemplo, la organización interna del trabajo, las condiciones de almacenamiento y transporte, la urgencia del reprocesamiento y, por supuesto, el momento de uso del instrumento y la duración de la operación.

Del estudio de campo con un detergente para el reprocesamiento de productos sanitarios, tengo los datos sobre el tiempo de reposo de los instrumentos antes del procesamiento de siete hospitales diferentes de Alemania. Aunque esta muestra no es para nada representativa, los datos nos dan algunas pistas y nos servirán como base para este experimento mental. Los intervalos de tiempo mencionados van desde unos pocos minutos hasta 72 horas, si los instrumentos en cuestión permanecían sin procesar durante el fin de semana. A primera vista, llaman la atención las grandes diferencias entre los distintos centrales y los intervalos de tiempo, en algunos casos muy amplios. La vista general de la figura 3 muestra, en una superposición gráfica con los datos experimentales del estudio, en qué intervalos de tiempo la sangre sería especialmente resistente según nuestros experimentos.

Los tiempos de secado mencionados no tienen en cuenta el tiempo de uso en el quirófano ni el momento de uso, que son imposibles de determinar con exactitud para cada instrumento individual. Esto da lugar a otro factor con una gran variabilidad temporal. Para algunas de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes se dispone de datos sobre la duración típica de la operación. [5] Esta suele oscilar entre 1 y 2,5 horas. Por lo tanto, para nuestro análisis, añadimos 1,5 horas al tiempo de secado para el uso en el quirófano, sabiendo que, debido a la gran variabilidad temporal, solo puede ser una aproximación muy vaga.

Figura 3: Datos sobre los tiempos de secado de la sangre en los instrumentos de las unidades de reprocesamiento de siete hospitales alemanes; se muestra superpuesta la persistencia de la sangre en función del tiempo, basada en las cuantificaciones de proteínas del estudio, teniendo en cuenta un tiempo hipotético de uso en el quirófano de 1,5 horas.

Si echamos ahora un vistazo a la gráfica, podemos afirmar con bastante certeza que, a pesar de todo, siempre habrá instrumentos que se vean afectados por este efecto en mayor o menor medida.

Pero ¿de qué nos sirven exactamente estos conocimientos teniendo en cuenta la enorme variabilidad temporal?

Si los instrumentos presentan anomalías en el resultado de la limpieza sin motivo aparente, la causa podría ser un tiempo de reposo desfavorable antes del procesamiento, especialmente si esto ocurre repetidamente en determinados procedimientos. Estos procesos podrían revisarse de forma específica y, si fuera necesario, ajustarse. En caso de resultados inesperados en el contexto de las evaluaciones de procesos, se recomienda revisar la metodología, en particular el cumplimiento con los tiempos de espera especificados en la preparación de las muestras estandarizadas.

¿Qué puedo hacer para evitar este tipo de problema?

¿Debo dejar mis instrumentos más tiempo sin limpiar? En algunos casos, un tiempo de reposo más largo probablemente tendrá un efecto positivo en el resultado de la limpieza, pero hay que tener en cuenta que un tiempo de reposo más largo también puede dar lugar a otros problemas. Por ejemplo, el contacto prolongado con medios corrosivos como la sangre o los desinfectantes para heridas aumenta el riesgo de daños por corrosión y también afecta al flujo de trabajo de la central de esterilización, ya que retrasa el reprocesamiento. En su lugar, en el caso de instrumentos afectados, el pretratamiento con productos enzimáticos no fijadores de proteínas en el punto de uso puede ofrecer una solución, especialmente si estos productos también tienen buenas propiedades inhibidoras de la corrosión. [6]

¿Qué limitaciones hay?

En la realidad, los instrumentos quirúrgicos no solo están contaminados con sangre, sino que a menudo también con mezclas de sangre, mucosidad, restos de tejido, desinfectantes para heridas o similares. El comportamiento de estas mezclas al secarse puede diferir considerablemente del comportamiento de la sangre pura. Por lo tanto, aunque los resultados de nuestro estudio pueden ayudar a completar el panorama general, solo representan una pieza más del complejo puzle que es el reprocesamiento de los productos sanitarios y no permiten sacar conclusiones absolutas y universalmente válidas sobre el comportamiento de secado de las contaminaciones en el contexto quirúrgico. No obstante, conocimientos como estos nos ayudan de manera significativa en muchos ámbitos, no solo en los ejemplos mencionados, como la práctica de validación, sino también, por ejemplo, en el desarrollo y ensayo de nuevos productos como detergentes y equipos para el reprocesamiento de productos sanitarios.

Referencias bibliográficas

[1] DIN EN ISO 15883-5:2021-11. Washer-disinfectors – Part 1: General requirements, terms and definitions and tests; – Part 2: Requirements and tests for washer-disinfectors employing thermal disinfection for critical and semi-critical medical devices; – Part 5: Performance requirements and test method criteria for demonstrating cleaning efficacy.

[2] Carter A, Eibl R, Krüger S, Gebel J, Niebur S, Hoppe M, et al. Guideline compiled by DGKH, DGSV and AKI for the validation and routine monitoring of automated cleaning and thermal disinfection processes for medical devices 5th edition. Central Service Suppl. 2017.

[3] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Influence of drying time on the removal of blood from medical devices. J Hosp Infect 2024; 152: 156-163.

[4] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Time-dependent persistence of blood as a contaminant in medical device processing. J Hosp Infect 2026; 169: 1-4.

[5] https://wiki-science.blog/surgery-duration-guide-common-operations (consultado 21/01/2026).

[6] “Folleto rojo” Tratamiento del instrumental – método correcto para el tratamiento del instrumental. Grupo de trabajo Tratamiento del Instrumental (AKI) 11.a edición 2017.

Conclusiones que saco yo:

El estudio revela que la dificultad para limpiar la sangre no aumenta linealmente con el tiempo, sino que sigue un patrón de «montaña rusa» basado en su estado físico:

  • Punto de máxima resistencia: La sangre es más difícil de eliminar cuando está coagulada pero aún húmeda, lo que ocurre típicamente entre las 2 y 3 horas de secado.
  • La paradoja del secado: Una vez que la sangre se seca completamente, su eliminación es temporalmente más sencilla que en la fase de coagulación húmeda.
  • Efecto de envejecimiento: Tras 24 horas, la resistencia vuelve a subir debido a procesos químicos de maduración.
  • Implicación en validaciones: El incumplimiento de los tiempos de secado estandarizados en las pruebas de control (como usar pinzas tras solo una hora de secado) genera resultados de proteínas residuales inusualmente altos.
  • Recomendación práctica: Dado que muchos instrumentos llegan a limpieza en su fase más crítica, se aconseja el pretratamiento con productos enzimáticos en el punto de uso para evitar la fijación de proteínas y la corrosión.

La eficacia de la limpieza no depende únicamente de que la sangre esté “fresca” o “seca”, sino del momento exacto dentro del proceso de secado. Dado que en la práctica clínica siempre existirán instrumentos expuestos a tiempos de reposo desfavorables, es fundamental considerar este efecto en la validación de procesos, en la interpretación de resultados anómalos y en la organización del reprocesamiento. Medidas como el pretratamiento en el punto de uso con productos adecuados pueden mitigar el problema.

Me despido con música italiana de mi infancia con Monsieur Glisolfi:

Y un pasodoble dedicado a Soria, porque yo lo valgo:

Presentación del VII Congreso de la SAMPSPGS: «La ruleta de la desinfección» y la necesidad de la esterilización de endoscopios, el control del agua y las manchas del instrumental

El pasado viernes 27 de septiembre de 2024 participé en una mesa sobre «Seguridad del Paciente y endoscopia» del VII Congreso de la Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria, titulada la «La Ruleta de la Desinfección«.

Hablé del Círculo de Sinner y la importancia de un buen lavado y prelavado, ya que sin ellos no hay una esterilización posible. El prelavado es una fase de la que se habla poco, y puede ser la responsable de las manchas en el instrumental. Algo dije en una reciente entrada del Blog sobre el tiempo que se queda la sangre incrustada hasta que se elimina (sin conflicto de intereses con la empresa del estudio). Es un tema candente y que está produciendo una gran cantidad de artículos (Kremer 2022).

La fase de lavado se pasa muchas veces como algo secundario, y es la base de la esterilización. Y la calidad del agua es primordial para que no aparezcan manchas en el instrumental. En esta presentación del Congreso de Chile 2025 de la WFHSS se habla de su importancia (usamos diapositivas muy parecidas). En esta otra presentación tenemos el control del lavado.

Para finalizar el asunto del lavado, en un webinar de SEDE sobre baños de ultrasonidos que impartió excelentemente Elena Lorenzo Marfil, a una pregunta de un asistente sobre si existían normas UNE-EN ISO para validar estos equipos, nos remitió a una Guía (que yo ya tenía olvidada). En esta Guía hay check-list sobre validaciones, cualificaciones y toda la información necesaria ¡Muy útil!

Y es que si no tenemos una buena calidad del agua y los desinfectantes nos aparecen manchas en el instrumental:

Insistí en las Jornadas en la necesidad de pasar de una desinfección de alto nivel a una esterilización de los dispositivos. Y precisamente una publicación de la empresa Matachana, me viene a dar la razón. «En este artículo se analizan las diferentes tecnologías de reprocesamiento disponibles, se compara sus atributos y examina cómo diferentes países se han acercado a los pasos finales del reprocesamiento de endoscopios flexibles. También enumera las últimas tendencias y recomendaciones para el reprocesamiento tales como: protocolos de inspección mejorados, mayor supervisión de la limpieza, vigilancia microbiológica de endoscopios y la transición de la desinfección de alto nivel y la esterilización química líquida a la esterilización terminal». Podéis encontrar el artículo completo en este enlace.

En un reciente artículo de Rutala (Varghese MM, Memic S, Torres-Teran MM, Cadnum JL, Rutala WA, Donskey CJ. Evaluation of a new technology for terminal sterilization of flexible endoscopes using hydrogen peroxide gas plasma. Infection Control & Hospital Epidemiology 2025:1-3) insiste en la seguridad de este sistema de esterilización en frío y de su necesidad si queremos asegurar la seguridad del paciente.

Es más que probable que los dispositivos de Pentax (DEC Duodenoscope ED34-i10T2s) estén en España dentro de poco, con el ciclo ULTRA GI™ para el esterilizador STERRAD™ 100NX con tecnología ALLClear™, junto con la presentación de su nuevo duodenoscopio compatible con H₂O₂. Está claro que cada vez más, van a tener que ir de la mano los fabricantes de este tipo de dispositivos médicos con los fabricantes de equipos de esterilización.

Así se indica en la tabla 2 del documento, y aparecen el VHP y el HPP, las dos tecnologías de peróxido que disponemos. «El VHP y el HPP son tecnologías que han demostrado ser efectivas, especialmente para endoscopios más cortos», y de las que han aparecido diferentes entradas en este blog (Sterrad® versus VPRO® (la viceversa), VPRO® versus Sterrad®, y otras comparativas); para así poder diferenciar los equipos de plasma (Sterrad de ASP) y vapor de peróxido de hidrógeno (con sus diferentes equipos de Matachana, Steris, Steelco).

Independientemente del repaso de las tecnologías que hace el documento, y cuya conclusión final es que es necesaria una esterilización de estos dispositivos; es importante una frase que dice «Aunque la esterilización terminal satisface la necesidad de mayor seguridad para el paciente, su implementación puede no ser factible desde una perspectiva operativa o de flujo de trabajo a menos que se amplíe el inventario de endoscopios». En España hay un déficit de material e infraestructuras relacionadas con la endoscopia, queremos apostar por la calidad y seguridad del paciente, pero sin herramientas es muy difícil conseguirlo.

Y algo más serio:

¿Qué influencia tiene el tiempo de secado en la eliminación de residuos de sangre durante el reprocesamiento de dispositivos médicos? Una investigación a fondo

El lavado del instrumental es uno de los aspectos claves de un buen reprocesamiento. Hay veces que nos quedan manchas, esas manchas afectan al instrumental que afectan a su funcionalidad, tenemos controles de lavado, y existen guías sobre el tema. Pero ¿Cuánto podemos esperar a tratarlo y procesarlo desde que finaliza la intervención? Para contestar a esta pregunta, tenemos este artículo [Influence of drying time on the removal of blood from medical devices en la revista Journal of Hospital Infection] del Dr. Bastian R. Wulff que es Jefe del Departamento de Innovación de la empresa Dr. Weigert (Chemische Fabrik Dr. Weigert GmbH & Co. KG) en Hamburgo (Alemania), al que conocí en el Congreso de la WFHSS en Barcelona. Lo que me llamó la atención de él mientras tomábamos cervezas es su fuerte acento gaditano al hablar en castellano y que me llamara «pisha» «quillo», además de su cercanía y cordialidad. Os dejo un resumen en castellano que me ha elaborado sobre el artículo.

No tengo conflicto de intereses con la empresa Dr. Weigert.

Al procesar instrumentos quirúrgicos después del uso, una de las tareas más importantes es la eliminación segura y sin residuos de sangre y contaminaciones que contienen sangre. Existen recomendaciones de diversos grupos de trabajo sobre el tiempo ideal para la limpieza de los instrumentos utilizados con el fin de garantizar una desinfección y esterilización seguras y evitar efectos adversos. Por lo general, estas recomendaciones se basan principalmente en la experiencia práctica y existen pocos trabajos sistemáticos sobre el tema.

Con esto en mente condujimos varias series de experimentos en el laboratorio de Investigación y Desarrollo e Innovación de la Fábrica Química Dr. Weigert con el propósito de evaluar cuales son los verdaderos efectos de diferentes tiempos de secado en la dificultad de eliminar la sangre de dispositivos médicos. Se realizaron experimentos de inmersión con placas de acero inoxidable previamente contaminadas con sangre de oveja después de diferentes intervalos de secado en condiciones ambientales. Esas placas contaminadas permiten resultados reproducibles, ya que cantidad y distribución de la sangre en la superficie metálica son idénticas para cada muestra. Los parámetros temperatura, dosificación y tiempo de inmersión también se mantuvieron constantes en todos los experimentos usando el detergente alcalino-enzimático neodisher® MediClean advanced. La evaluación de los resultados de limpieza se realizó con cuatro métodos diferentes, tanto espectroscópicos como visuales, analizando los residuos de proteínas que quedaron en las placas.

Especímenes con sangre después de diferentes tiempos de secado

Descubrimos que la sangre durante el proceso de secado es especialmente difícil de eliminar en las primeras 1-2 horas. En esta fase, en la que la sangre está ya coagulada pero aún no se ha secado completamente, quedaban muchos más residuos proteicos en las muestras que después de tiempos de reposo más largos o al inicio, directamente después de la preparación de las placas.

Resumen de los resultados experimentales: se muestran las medias aritméticas de todas las determinaciones individuales para los cuatro métodos en función del tiempo de secado

Llegamos a la conclusión de que existe un periodo de tiempo para la eliminación de los residuos de sangre en el que se pueden esperar unos resultados de limpieza óptimos. En consecuencia, también hay tiempos de reposo que no son favorables para el reprocesamiento. Basándose en los datos experimentales de nuestro estudio, se dedujo que cuando se trata de residuos superficiales este tiempo óptimo se encuentra directamente después de la contaminación o en el intervalo de > 3 h y < 24 h tras la contaminación [La negrita es mía].

Estos resultados sin embargo se basan exclusivamente en las placas contaminadas con sangre utilizadas en este estudio, que, debido a su geometría simple, permiten conclusiones principalmente sobre la contaminación superficial. Para poder trasladar los resultados a instrumentos quirúrgicos más complejos, con articulaciones, canales, cavidades u otros elementos de difícil acceso, serían necesarios más experimentos en condiciones más realistas. Lo mismo aplica a los diferentes materiales y texturas de superficie que se encuentran frecuentemente en el contexto del reprocesamiento de dispositivos médicos y que pueden interactuar de formas diferentes con la sangre y, por tanto, también influir el resultado de la limpieza. Además, en el estudio solamente se utilizó sangre como contaminante. Sin embargo, si los residuos que hay que eliminar son una mezcla de sangre y otros componentes, como por ejemplo mucosidad, la comparabilidad con los resultados aquí presentados podría ser limitada.

Los datos obtenidos en el estudio demuestran una vez más que el reprocesamiento del instrumental quirúrgico es un tema muy complejo y que numerosos aspectos en este contexto aún no se han investigado lo suficientemente en detalle. Además de los esfuerzos por optimizar continuamente los procesos y procedimientos, los métodos de prueba y los productos químicos usados para la limpieza y desinfección, también es esencial el estudio detallado de los principios científicos, que puede ayudar a comprender mejor los problemas que surgen durante el reprocesamiento en la aplicación práctica.

Y ahora sigo yo. El tiempo del procesado del lavado es importante, por que hay veces que transportamos material de un centro a otro o bien nos traen una caja de préstamo o en itinerancia que no sabemos donde o cuando fue utilizada. Las guías francesas le dan mucha importancia al prelavado en el punto de uso. De ahí la importancia de la investigación sobre este tema y que se publique en revistas indexadas de impacto.

Seguiré informando sobre los hallazgos y su aplicación práctica en las centrales de esterilización. He buscado música en alemán, y siendo el Oktoberfest, creo que es la música apropiada:

Y como ésto es un camino de ida y vuelta, nada mejor que 488 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, que se ha hecho viral con el video de Tik-Tok:

@mase.lyrics

488 km de ida🕺 🎶 @Benitez Tomás 🎙@Carlos Maristan #488km #carlosmaristan #humor #uruguay #lyrics

♬ sonido original – 🌻Mase Lyrics🌻

488 kilómetros de ida
Y 488 kilómetros de vuelta
488 kilómetros de ida
Y 488 kilómetros de vuelta
Y tú me recibes así

VII Congreso de la Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria

Ya hemos informado en otras ocasiones del excelente congreso de la SAMPSPGS. Este año 2024 será en Huelva entre los días 26 y 27 de septiembre, y lo organiza Manuel García de la Vega Sosa, con un excelente comité organizador y científico. Toda la información está en este enlace.

El lema de este año, «El Poder de la Prevención», refleja nuestra convicción de que la prevención es clave para mejorar la salud pública y la gestión sanitaria en nuestra sociedad. A lo largo de tres días intensivos, reuniremos a expertos de renombre, líderes en medicina preventiva, salud pública y gestión sanitaria, para explorar y debatir los últimos avances, tendencias y desafíos en estos campos cruciales.

El viernes 27 de septiembre se celebrará una mesa sobre «Seguridad del Paciente y endoscopia»

La Ruleta de la Desinfección
Dr. Juan José Criado Álvarez
Director del Instituto de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina

Calidad, Seguridad en la Gestión y Reprocesamiento del instrumental
Dr. Manuel Romero Gómez
Servicio de Digestivo, Unidad de Endoscopias. Hospital Universitario Virgen del Rocío

La importancia de la trazabilidad de los fibrobroncoscopios
Luis Padrón Fraysse
Facultativo especialista de Área de Neumología. Hospital Juan Ramón Jiménez. Huelva.

Controles para asegurar una correcta calidad del reprocesado de los endoscopios flexibles
Jesús Molina Cabrillana
Facultativo Especialista de Área. Medicina Preventiva y Salud Pública. Hospital Universitario Virgen de la Victoria.

Yo hablaré del Círculo de Sinner y la importancia de un buen lavado y prelavado, ya que sin ellos no hay una esterilización posible. Intentaré actualizar las normas de lavado, calidad del agua, validaciones y control del lavado, y hacerlo con la ayuda de la ruleta de la fortuna (Veremos qué me sale)

No soy muy de esta música que voy a poner, pero el ritmo me ha gustado. Disfrutad:

Limpieza, desinfección y esterilización de material potencialmente contaminado por priones

Recupero una entrada del año 2018 (hace 6 años), pero es que me han preguntado por el tema, y me he dado cuenta que tenía esta entrada y no la había actualizado. En cuanto al tema limpieza, desinfección y esterilización, hay poco o nada nuevo sobre el tratamiento de material potencialmente contaminado por priones. Mantenemos las normas ya publicadas por el CEDEST del año 1998 (¡hace 26 años!), en especial, las referentes a limpieza y termodesinfección.

Destaco la importancia de la limpieza en equipos de neurocirugía (Reducing the risk of iatrogenic CJD by improving the cleaning of neurosurgical instruments), que nos vuelve a recordar la importancia de esta fase del ciclo y del uso de lavados automáticos; y que el riesgo de transmisión quirúrgica existe si no hacemos bien nuestro trabajo (Iatrogenic Creutzfeldt-Jakob disease via surgical instruments). No nos podemos permitir mantener todo el instrumental en cuarentena como hacen en Suiza, por la escasez endémica del mismo que sufren nuestros hospitales, pero si al menos debemos velar por la calidad y la seguridad.

Quizás recordar cosas muy básicas y obvias, tomado del Blog de Matachana:

«Algunos países han implementado regulaciones específicas para garantizar la eliminación o inactivación de las proteínas priónicas de los dispositivos médicos. Todas ellas se basan en la detección de los pacientes de riesgo (confirmados, sintomatológicos o con condicionantes genéticos) y la atención específica de las cirugías relacionadas con el Sistema Nervioso Central (tejidos de alto riesgo): cerebro, médula espinal o parte posterior del ojo. Mostramos algunos ejemplos básicos:

  • Siempre que sea posible, utilizar dispositivos sanitarios de un solo uso.
  • Si no es posible, el dispositivo médico debe permanecer retenido/ en cuarentena hasta que pueda confirmarse la ausencia de riesgo, o destruirse en caso de confirmarse su contaminación.
  • Utilización de procesos que experimentalmente hayan mostrado la capacidad de inactivar el prión, destruyendo la proteína».

Es cierto que han aparecido en este tiempo nuevos sistemas de esterilización (como los peróxidos en diferentes equipos, además del peracético por inmersión), y que se mantienen las incompatibilidades con el formaldehído y el óxido de etileno. Pero lo más importante es la fase de limpieza y la termodesinfección, de nada sirve tener un equipo que esterilize si previamente no ha habido una limpieza correcta. «Los ciclos de vapor a 134 °C / 18 minutos, poseen una gran eficacia, aunque la inactivación puede no ser completa. Por ello, se recomienda el uso de una etapa de limpieza alcalina previa para instrumental utilizado en tejidos de riesgo.

Algunos métodos de esterilización, limpieza y desinfección pueden favorecer la fijación proteica sobre las superficies de los instrumentos quirúrgicos: alcohol, glutaraldehído, calor seco, óxido de etileno u otros agentes esterilizantes de tipo aldehídico. Los países con reglamentación específica sobre priones pueden desaconsejar el uso de estos métodos o exigir un procedimiento previo, no fijador, antes de aplicar esas tecnologías, por ejemplo, el uso de detergentes alcalinos de alto pH donde el fabricante declare su capacidad inactivante» (tomado del Blog de Matachana). Este es uno de los motivos por los que no se utiliza el vapor de formaldehído a baja temperatura (LTSF) en países como Francia o Suiza (pero si en otros como Alemania, Japón o España).

Aquí dejo una serie de documentos y enlaces sobre la materia:

Protocole Prion-PSPv2018

SwissNoso (F Cavin)

Manuel completo FISCAM (Ver su anexo I)

Guia Comunidad Autónoma de Madrid de Infección Nosocomial (página 116 y 131)

Galicia-Esterilizacion

Guía de recomendaciones de prevención y control de las EETH

Guía para la normalización de los procesos en las centrales de esterilización del Servicio Gallego de Salud

Guía del Ministerio de Sanidad

Guía sobre residuos

Endoscopia y EETH. Si fuera preciso, quizás esté indicado usar equipos de un solo uso. «Hasta la fecha, no se han descrito casos de transmisión priónica a través de los endoscopios flexibles. Incluso el reprocesado parcial automatizado (solo limpieza) de los endoscopios reduce drásticamente los residuos de proteínas».

Riesgo tras cirugía

Como decía este artículo de 2006: «Los diferentes procedimientos invasivos siguen presentando un bajo riesgo de transmisión yatrogénica, …. Sin embargo, … la aplicación de métodos de desinfección mejorados sigue siendo una gran prioridad para aumentar las medidas de control ya existentes. Varios métodos de desinfección han mostrado potencial para su aplicación clínica. Los que finalmente se adopten serán probablemente los que tengan una eficacia sólida y puedan implantarse en los flujos de trabajo existentes de forma sencilla y segura, con un coste adicional y un impacto medioambiental mínimos. Teniendo en cuenta la advertencia de que se necesita urgentemente estandarización y orientación…».»

Y como despedida, una música de los más «bizarro» y extraño, los grandes Tip y Coll en su estado catártico:

Vale, pongo algo más normal, ya sabéis lo que me gusta la música francesa de los años 60 y 70:

Inteligencia Artificial (IA) en el control de infecciones

La Inteligencia Artificial (IA) ya está en todos los ámbitos sanitarios y tiene multitud de usos. Os recomiendo leer este artículo («Using artificial intelligence to reduce orthopedic surgical site infection surveillance workload: Algorithm design, validation, and implementation in 4 Spanish hospitals«) publicado en el AJIC en 2023, por un grupo de investigadores y preventivistas españoles (entre los que hay bastantes amigos).

En el Congreso Iberoamericano celebrado en Colombia conocí alguna aplicación de IA aplicada a la esterilización. Me la enseñó JD de la empresa Terragene (no tengo conflicto de intereses), que es el primero por la derecha de la foto superior.

Se llama Trazanto y es un sistema automático para control de calidad y trazabilidad de procesos de limpieza, desinfección y esterilización basado en IA. Es un software que permite la interpretación automática y evita errores humanos. Es un sistema compuesto por dos módulos principales: un módulo de hardware compuesto por el Lector Óptico Trazanto, y un software módulo de análisis implementado. Hace fotos de los indicadores de lavado o químicos, lo lee, y la IA lo interpreta automáticamente. Es algo rápido, sencillo, fiable y reproducible.

Para mi tiene un problema, y que no vale para cualquier indicador que tengamos en nuestras centrales de esterilización, y no necesariamente los de la empresa. Este es un ejemplo de lectura:

Y lo siguiente que vi y me gustó fue el Surface Eye. Lo que hace es tomar una imagen del instrumental con un celular/móvil, y el sistema no dice o detecta las superficies de prueba de limpieza, por donde debemos pasar un hisopo para el control de lavado. Mide el área de superficie exacta de sus superficies de prueba para cumplir con el estándar UNE-ISO 15883-5:2021. Se obtienen fácilmente proporciones de proteína por centímetro cuadrado (um/cm2) para sus superficies de prueba.

El guardián de los helados o paletas en el Congreso de Colombia 2024
(Foto de mi amiga Gloria)

Me despide con mucho calor, que Talavera es muy bonita (que le han arreglado el puente), pero hace mucho calor.

Residuos, manchas y deterioros del instrumental quirúrgico

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en dos entradas anteriormente sobre Trazabilidad y cuidado de instrumental.

NOTA: Todas las fotos de materiales e instrumental han sido cedidos por Trazins.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

Como ya vimos en la entrada la importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico, es fundamental que, en una intervención, el instrumental quirúrgico se encuentre en perfectas condiciones de uso, y que para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

En esta ocasión vamos a describir las alteraciones más significativas que podemos encontrarnos durante la revisión del instrumental, con el objetivo de aprender a identificarlas y tratarlas adecuadamente:

  • Restos de suciedad
  • Manchas de cal
  • Decoloraciones
  • Corrosión
  • Deterioros que afectan a la funcionalidad del instrumental
  • Signos de fatiga y envejecimiento
  • Defectos o daños en la superficie de trabajo
  • Deformaciones por sobrecarga
  • Fisuras y roturas

Según el tipo o grado de alteración presentada en su superficie o funcionalidad, los instrumentos pueden ser tratados, reparados (siempre por profesionales, con materiales y procedimientos adecuados) o deben ser retirados y sustituidos para evitar daños secundarios en otros instrumentos (en los casos de corrosión) y riesgos de seguridad (fisuras, grietas) durante su utilización en una intervención.

En lo que sigue, vamos a conocer estos residuos, manchas y deterioros, así como su posible tratamiento y prevención.

Restos de suciedad

Se presentan por defectos en el lavado. Para su identificación es importante, una vez lavados, revisar especialmente las zonas de difícil acceso del instrumental: bocas, partes dentadas, cremalleras, ranuras, zonas de unión, anclajes… Los restos de sangre que pueden quedar adheridos al instrumental, si no se retiran totalmente, pueden causar la aparición de corrosión por picadura, por el contacto de los iones cloruro que contiene con la superficie del instrumental. Además, los restos de suciedad pueden comprometer la seguridad de utilización del instrumental por posibilidad de contaminación cruzada, riesgo de IRAS y por no garantizar un correcto proceso de esterilización por presencia de biofilm.

Los instrumentos con restos de suciedad se deben lavar de nuevo, correctamente.

Prevención de restos de suciedad

  • Realizar un correcto pretratamiento en el punto de uso
  • Asegurar el correcto lavado de arrastre.
  • Abrir las piezas articuladas para el correcto lavado.
  • Desmontar las piezas desmontables para el correcto lavado de cada una.
  • Revisar las zonas de difícil limpieza.
  • Evitar zonas de sombra en los cestillos para el lavado.
  • Evitar el contacto del instrumental limpio con superficies sucias.

Manchas de cal

Son unas manchas blanquecinas que pueden aparecen por altas concentraciones de sales en el agua del lavado o esterilización, visibles tras un secado incorrecto o tras condensaciones. Ponen de manifiesto cambios en la calidad del agua, defectos en el secado tras el lavado o agrupaciones incorrectas de instrumental en los sets que se esterilizan.

Se consideran manchas estéticas y pueden retirarse con un paño húmedo.

Prevención de manchas

  • Usar agua tratada en el último aclarado del lavado.
  • Realizar un correcto secado del material tras el lavado.
  • Usar agua tratada en la esterilización.
  • Evitar sobrecargar los cestillos, paquetes y cajas.
  • Dejar enfriar el material una vez esterilizado.
  • No colocar el instrumental caliente sobre superficies lisas frías.

Decoloraciones

Las decoloraciones del instrumental pueden tener distintas manifestaciones en la superficie del instrumental, así como distintas causas. Son alteraciones estéticas que pueden dificultar la correcta revisión e identificación del instrumental, pero pueden eliminarse con un tratamiento de superficie adecuado.

El ennegrecimiento del instrumental, es un cambio de color resultado de la alteración superficial del acero inoxidable en el reprocesamiento (formación de una capa pasiva de óxido de cromo) o por el arrastre de agente neutralizante (si se utiliza) en el aclarado del lavado.

Las decoloraciones asociadas a silicatos pueden ser decoloraciones propiamente dichas o manchas con bordes definidos, en tonos de amarillo a violáceo. Pueden aparecer por exceso de silicatos en el agua del lavado y la esterilización, por fugas de ácido silícico de los tanques de tratamiento del agua o, también, por transferencia de silicatos de los detergentes.

El instrumental de titanio es especialmente susceptible a la oxidación superficial por el uso de ciertos químicos en la limpieza o la esterilización (peróxido de hidrógeno), así como al contacto con calor húmedo durante el reprocesamiento, que pueden dar lugar a decoloraciones policromáticas.

Prevención de decoloraciones

  • Usar agua tratada en el aclarado el lavado y la esterilización.
  • Realizar un correcto secado del material.
  • Dosificar los detergentes adecuados (no ácidos, sin sílices).
  • Limpiar los filtros y depósitos de los detergentes.
  • Asegurar el correcto mantenimiento de los aparatos.

Corrosión

La corrosión puede producir daños permanentes e irreparables en el instrumental, aunque en algunos casos, si se identifica de manera precoz, puede tratarse.

Puede aparecer en cualquier instrumento, especialmente en lugares de difícil acceso, con restos orgánicos, en superficies con capas de pasivación débil, etc., y puede ser de distinto tipo, según el origen o el material al que esté asociada. Salvo casos puntuales, los instrumentos que presentan corrosión no pueden repararse y deben ser retirados.

La superficie del instrumental afectado por corrosión por picadura presenta orificios, a veces de gran profundidad (en los que se podría introducir un alfiler), otras veces rodeados de anillos marrones (óxido procedente de las perforaciones). Puede aparecer por contacto con iones cloruro (presentes en sangre, agua, suero fisiológico…) y otros halogenuros (como los yoduros).

Cuando la corrosión aparece en zonas de unión y ranuras del instrumental, se conoce como corrosión por grieta, y es identificable por el óxido que sale de estos espacios. Este tipo de corrosión puede afectar a instrumental “sano” por contaminación cruzada.

La tensofisuración derivada de la utilización inadecuada del instrumental (exceso de tensión en su uso, por cerrar completamente los puntos de anclaje durante la esterilización, etc.) causa corrosión por fisura. Su aparición puede deberse también a defectos de fabricación o reparaciones inadecuadas. Supone un riesgo de seguridad porque puede provocar fracturas en articulaciones y puntas del instrumental durante su utilización en una intervención.

La corrosión por picadura, por grieta y por fisura no puede tratarse: los instrumentos afectados por este tipo de corrosiones, deben ser retirados.

La corrosión por fricción se puede producir por la falta de lubricación en las zonas articuladas y móviles del instrumental, así como por reacciones químicas de residuos adheridos en la superficie, que ocasionan un daño mecánico en la capa de pasivación. En presencia de humedad, se desprende el óxido de la superficie dañada. Si se realiza una identificación precoz de un daño por fricción, la superficie del instrumental se puede reparar, pero si el daño producido es grave, el instrumento debe retirarse.

El instrumental de acero con alto contenido en carbono y de aluminio anodizado es especialmente sensible a la corrosión superficial (foto abajo) causada por agentes químicos (ácidos y alcalinos). Cuando el instrumental de acero inoxidable entra en contacto con materiales de otro tipo de acero, que están niquelados o cromados (agujas, fresas, etc.), se produce por una reacción electrolítica que causa corrosión por contacto y puede provocar manchas de óxido en forma de anillos o isla. Si este contacto es con piezas de estos materiales presentes en los contenedores, tapas de filtro, lavadoras, autoclaves, etc. se conoce como corrosión secundaria. Los instrumentos que sufren este tipo de corrosiones, en la mayoría de los casos se pueden recuperar con un tratamiento de superficie adecuado.

Prevención de la corrosión

  • NO reprocesar instrumental de un solo uso.
  • NO emplear instrumental NO quirúrgico.
  • Evitar el contacto del instrumental con cloruros, yoduros, etc.
  • Asegurar la limpieza de las zonas de difícil acceso.
  • Utilizar detergentes neutros.
  • Asegurar el correcto secado del instrumental.
  • Retirar el instrumental cromado y niquelado.
  • Retirar el instrumental dañado.
  • Lubricar las zonas articuladas y móviles.
  • Evitar tensiones en las zonas de anclaje.
  • Evitar el uso de cintas adhesivas identificativas.
  • Usar agua tratada en el aclarado del lavado y la esterilización.
  • Realizar un correcto mantenimiento de los aparatos.
Flat lay of medical instruments on white background
Deberían prohibir estos videos psicodélicos, que puede tener alguien una crisis comicial

Deterioros en la funcionalidad del instrumental

Los deterioros funcionales más comunes que puede presentar el instrumental están relacionados con su envejecimiento (como el desgaste o los signos de fatiga), con su utilización o con su sobrecarga (que pueden causar desde daños en las superficies de trabajo hasta deformaciones, fisuras o roturas). 

Para la evaluación de estos posibles daños durante la revisión, es fundamental prestar especial atención en las puntas del instrumental, placas de tungsteno, articulaciones, puntos de anclaje, muelles, etc.

Además, es importante la realización de test funcionales, que ayudan en la detección temprana de posibles deterioros y pueden garantizar el correcto funcionamiento de los instrumentos. Antes de verificar su funcionamiento, es necesario revisar los instrumentos, así como montarlos (en el caso de instrumentos desmontables) siempre siguiendo las instrucciones del fabricante, y manipularlos con suavidad.

Siempre que se identifiquen instrumentos cuyo funcionamiento es incorrecto, es necesario retirarlos para su reparación o sustitución, según corresponda.

Garantizar el estado óptimo del instrumental

Como ya sabemos, los defectos en el instrumental pueden suponer complicaciones durante su utilización, y algunas alteraciones superficiales pueden servirnos para identificar defectos en los procesos de lavado y esterilización. Por esto, la verificación de la calidad óptima del instrumental es clave para garantizar la seguridad de su uso.

Realizar una correcta revisión y un mantenimiento adecuado del instrumental es fundamental para garantizar su estado óptimo.

En relación a este tema, cabe mencionar brevemente la importancia del lavado de los contenedores, de su revisión y su correcto mantenimiento. Los contenedores herméticos reutilizables, constituyen un sistema de protección del instrumental, pero también de barrera estéril. Si presenta daños en los bordes, en las gomas de las tapas o los filtros, o en el sistema de cierre, no se puede garantizar su hermeticidad y por tanto, se puede comprometer la esterilidad de su contenido. 

El conocimiento de las causas y consecuencias de los distintos deterioros del material, nos permite reflexionar acerca de la importancia de una correcta revisión. Existen pequeños gestos que nos permiten, sin dedicar mucho tiempo, garantizar el estado óptimo del instrumental que se utiliza en las intervenciones, además de prevenir riesgos por anticiparse a la identificación de los deterioros en el punto de uso. Para implementar técnicas para una correcta revisión del material, podéis recurrir a profesionales y solicitar formación e información que os sea de utilidad en el correcto desarrollo de esta parte esencial del reprocesamiento del material. 

Ya tenemos el listado ECRI de 2024, y como no, siempre sale algo de esterilización. Esta vez en el puesto número 2 tenemos que «Instrucciones de limpieza inadecuadas ponen en peligro a los pacientes»

Y a pesar de todo «Always Look on the Bright Side of Life»:

Y me despido en serio. Seguro que os sorprendo:

Prevención del deterioro del instrumental

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

Os voy anticipando que el I Congreso Nacional de SEDE será los días 6 y 7 de junio en Murcia

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en entradas anteriormente sobre Trazabilidad y cuidado de instrumental.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

Como ya vimos en la entrada la importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico, es fundamental que, en una intervención, el instrumental quirúrgico se encuentre en perfectas condiciones de uso, y que para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

Existen muchas posibles causas que explican los distintos daños que puede sufrir el instrumental a lo largo de su vida útil, pero existen también unas recomendaciones generales que ayudan en la prevención de su deterioro.

El proceso de lavado es determinante para el cuidado del instrumental. Es fundamental asegurar que los restos de suciedad se eliminan perfectamente del material y en el menor tiempo posible, para minimizar los procesos oxidativos que tienen lugar en su superficie por el contacto, sobre todo, con los iones cloruro de la sangre y la calidad del agua.

Fisura
Fisura

Pero no sólo el lavado es importante para el cuidado del instrumental. Hay prácticas que se pueden realizar antes y después del mismo para minimizar o evitar daños o “procesos estresantes” para el material.

Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en el punto de uso:

  • Utilizar el instrumental sólo para su uso concebido.
  • No manipular el instrumental bruscamente.
  • Retirar los restos de suciedad sólidos que queden adheridos.
  • No sumergir el material en soluciones salinas ni utilizarlas para su limpieza.
  • Utilizar productos humectantes.
  • Realizar un transporte adecuado para evitar daños al material.
  • Minimizar el tiempo de envío del material sucio para evitar la adhesión de la suciedad.
Reparación inadecuada

Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en la unidad de reprocesamiento:

  • No retrasar el lavado del material.
  • Evitar la manipulación brusca del instrumental.
  • Utilizar programas de lavado y esterilización adecuados para cada material.
  • Asegurar la correcta calidad del agua utilizada en los procesos de lavado y esterilización.
  • Lubricar las piezas móviles y articuladas.
  • Asegurar el embalaje adecuado para el instrumental.
Reparación inadecuada

Sólo las buenas prácticas garantizan la seguridad del paciente.

Tanto decir no, me ha recordado al señor «Trololo»

La calidad del instrumental depende de su fabricación, su reprocesamiento y su manipulación y uso.

En los centros sanitarios no se puede controlar el proceso de fabricación, pero si se pueden garantizar un correcto reprocesamiento, manipulación y utilización del instrumental. Un correcto reprocesamiento del instrumental quirúrgico incluye una correcta revisión de su estado superficial y funcional. Asimismo, el tratamiento adecuado de los daños y la prevención de los deterioros son garantía del mantenimiento de las condiciones óptimas del instrumental. 

Desgaste

A pesar de que la prisa suele ser compañera habitual en las unidades de reprocesamiento, como hemos visto, existen pequeños gestos que pueden ayudarnos en la prevención de daños en el material y, por tanto, a su correcto mantenimiento.

El objetivo de la revisión y el cuidado del instrumental es claro: no comprometer, bajo ninguna circunstancia, la seguridad de un paciente por deficiencias en un instrumento.

Otra despedida para despistaros, pero subid el volumen:

La importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico 

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en una entrada sobre Trazabilidad.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

En las unidades de reprocesamiento, el foco principal de las tareas que se desempeñan apunta a las buenas prácticas en el lavado y la esterilización como garantía de seguridad del material estéril procesado. Sin embargo, los daños o alteraciones en la superficie o funcionalidad del instrumental también pueden comprometer la seguridad de una intervención y son menos conocidos.

Existen muchas guías con recomendaciones sobre el reprocesamiento del instrumental en las que se menciona que uno de los objetivos de las unidades de reprocesamiento es preservar el material en buenas condiciones. Y para realizar esta tarea, hay también muchas guías que describen los distintos defectos o daños que puede presentar el instrumental y cómo pueden evitarse o tratarse, según corresponda.

Los defectos en el instrumental pueden suponer complicaciones durante su utilización, por transferencias de materia inorgánica (como los restos de óxido o cromo), fallos en su funcionamiento o incluso roturas. Además, en las superficies dañadas (grietas, fisuras, espacios de corrosión, etc.) se puede acumular biofilm, que puede suponer riesgo de IRAS (Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria).

Por otro lado, el RD 192/2023, de obligado cumplimiento para los fabricantes de productos sanitarios estériles, incluidas las centrales de esterilización, dice que: los productos deberán ser mantenidos adecuadamente, por personal debidamente cualificado, de forma que se garantice que, durante su período de utilización, conservan la seguridad y prestaciones previstas por su fabricante.

Y las instrucciones del fabricante incluyen un apartado de este tipo: … limpie, revise y pruebe cada instrumento minuciosamente antes de cada uso. Si presentan rayas, grietas, muescas, etc. No se debe utilizar… No utilice ningún instrumento dañado, o deteriorado… La empresa queda exenta de toda responsabilidad en caso de haber sido infringidas estas instrucciones.

Es por todo esto que, en una intervención, el instrumental quirúrgico debe encontrarse en perfectas condiciones de uso. Y para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

Antes de seguir hablando de cómo revisar el instrumental, nos alegramos la tarde con el «Poliamor» de Ladilla Rusa.

Revisión del instrumental

Como parte fundamental del reprocesamiento del material, es necesario realizar una inspección visual del instrumental, una vez lavado, para verificar que no existen restos de suciedad (especialmente en las zonas de difícil acceso) e identificar posibles alteraciones en el estado de la superficie o en su funcionalidad. La revisión debe realizarse con especial atención en las zonas más susceptibles de sufrir daños, como las bocas, partes dentadas, cremalleras, ranuras, zonas de unión o fricción, etc.

El instrumental quirúrgico puede sufrir deterioros que inhabiliten temporal o permanentemente su utilización. Hay alteraciones en el estado o funcionalidad del instrumental que pueden repararse. En estos casos, el mantenimiento o reparación del material debe realizarse por profesionales, con materiales y procedimientos adecuados y con garantías de seguridad. Si el tipo o grado de alteración presentada por el instrumental no permite la reparación, éste debe ser retirado y sustituido, para evitar daños secundarios en otros instrumentos y riesgos de seguridad durante su utilización.

Dr. Ulrike Weber (aseptica Volume 28, 2022 | Issue 3)

El proceso de revisión del instrumental durante el montaje es clave para verificar su calidad, y esto a su vez es fundamental para:

  • Asegurar el mantenimiento adecuado del instrumental.
  • Alargar la vida útil del mismo.
  • Asegurar la eficacia del proceso de esterilización.
  • Garantizar la seguridad de los pacientes y de los usuarios.

Es por esto que es de suma importancia dedicar el tiempo necesario para la correcta revisión del instrumental durante el proceso de montaje de los sets y empaquetado del material. Verificar la calidad óptima del instrumental es clave para garantizar la seguridad de su uso. La utilización de guías de revisión de instrumental y la formación a cargo de profesionales son de gran ayuda en el correcto desarrollo de esta parte esencial del reprocesamiento del material.

Es importante utilizar guantes durante la tarea de revisión, para evitar transferencias y contaminación cruzada del material al personal (y riesgo de infección en el caso de presencia de restos de suciedad) y viceversa. [En esta entrada sobre higiene de manos, según este estudio de 2017, que recomienda llevar guantes en esta zona o lavarse las manos cada hora, aunque lo hallado tiene poca relevancia clínica y epidemiológica] [Anotación de JJ Criado].

También es fundamental realizar una correcta trazabilidad de la revisión del instrumental.

En relación a la trazabilidad, y como veremos en detalle en una publicación próxima, la codificación única del instrumental puede aportarnos beneficios adicionales en lo referente a la gestión del inventario y la calidad.

Como veis, este tema da para muchas entradas y revisiones, que iremos exponiendo en el blog, de una manera sencilla, intuitiva y amena.

La despedida musical será con el Maestro Benjamín interpretando «En er mundo», famoso pasodoble con una entrada de trompeta que popularizó Pepe «el trompeta» (y sus picados con organillo de fondo) y en los partidos de Rafa Nadal donde se tocan los dos primeros compases. Lo bueno del Maestro Benjamín empieza en el momento del solo (en este caso de saxofón), y que va del minuto 1 al minuto 4:28 (impresionante). Y como acaba la banda. Están hasta los mismísimos de llevar el ritmo.

Más musiquita guapa con las Pipiolas y su tema «No soy un xoxo»:

Elección de un ultrasonido

Voy a seguir esta entrada de Getinge (con quien no tengo conflicto de intereses). Y es que se habla muy poco del ultrasonido y me parece una pieza clave e imprescindible.

La presencia de material canulado y los robots en los hospitales están haciendo que cada vez más los tengamos que utilizar. El número de cirugías mínimamente invasivas que se realizan ha aumentado rápidamente en los últimos años y se prevé que continúe su tendencia al alza. A la hora de comprar un nuevo ultrasonido o de actualizarlo a uno más grande, hay que planificar el futuro crecimiento del número de cirugías robóticas y de los instrumentos robóticos que necesitan reprocesamiento.

¿Qué necesita saber para elegir el mejor limpiador ultrasónico de instrumental quirúrgico para su departamento de procesamiento estéril o RUMED? Hay que tener en cuenta varias cosas. Los más importantes son el número y el tipo de instrumentos que reprocesa su departamento en los días de mayor actividad y el espacio disponible para la máquina.

Una lavadora ultrasónica proporciona una limpieza más exhaustiva del instrumental quirúrgico que una limpieza manual. El detergente enzimático ayuda a reducir la carga biológica, mientras que la cavitación desincrusta la suciedad. Debido a su capacidad para reprocesar con seguridad instrumentos quirúrgicos delicados, los ultrasonidos se recomiendan o exigen en las instrucciones de uso (IFU) para la mayoría de los instrumentos laparoscópicos y robóticos. Si su centro posee un sistema de cirugía robótica, el limpiador ultrasónico debe cumplir las instrucciones de uso de los instrumentos del sistema.

Hay que revisar los tiempos de ciclo necesarios para los distintos tipos de instrumentos. Todos los limpiadores ultrasónicos de Ultra Clean Systems tienen ciclos de lavado preestablecidos cortos (8 minutos) y largos (13 minutos) para instrumentos con y sin lumen. Todos tienen ciclos de lavado aprobados de 15 minutos para los instrumentos robóticos da Vinci.

Nuestras centrales no son excesivamente grandes y debemos tenerlo presente, o no se dejan espacios asignados de trabajo. Un mayor rendimiento de un equipo de lavado requiere una máquina más grande. Para acomodar más instrumentos o instrumentos más largos, algunos sistemas ultrasónicos ocupan un espacio más amplio. La altura también es importante, ya que debe haber espacio para abrir la tapa o elevar los elevadores. La colocación se verá afectada por las conexiones necesarias para que la máquina funcione correctamente. Todos los limpiadores ultrasónicos requieren una conexión eléctrica, una conexión de agua (posiblemente fría y caliente) y un desagüe. Algunos también requieren una conexión de aire.

En este artículo no mencionan los controles de los ciclos, tanto de parámetros (temperatura del agua, frecuencia) y controles de tipo Sonocheck o de otro tipo.

En este esquema está casi todo resumido y las compatibilidades:

La despedida musical será movida, hoy no voy a poner nada subnopop. Por cierto, gracias a mi amigo J. he descubierto el Tontipop y me va a dar mucho juego y momentos musicales exxplendidos.