La montaña rusa de la persistencia: el comportamiento de los residuos de sangre en función del tiempo y sus implicaciones

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de Bastian Wulff, Responsable de Innovación de la empresa Dr. Weigert.

Para quien no conozca a Bastian, diré que es todo un experto del mundo de la desinfección e higiene. Tengo la suerte de conocerle en persona, después de varios viajes a España, coincidiendo con jornadas y congresos de SEDE y de la WFHSS. La suerte que tenemos con él, es que habla perfectamente el español con un acento gaditano que te sale llamarle «pisha», a lo que hay que unir su cordialidad y humor. Contaré un secreto de él, y es que un gran aficionado al karate y viene a mi ciudad (Talavera de la Reina) a hacer cursos con una de las mejores karatecas del mundo, Sandra Sánchez. Este año, espero contar con él en las II Jornadas de la Sociedad Castellanomanchega de Medicina Preventiva y Salud Pública, que se celebrarán en Cuenca del 18 al 19 de junio.

Ya colaboró en el Blog con una entrada titulada ¿Qué influencia tiene el tiempo de secado en la eliminación de residuos de sangre durante el reprocesamiento de dispositivos médicos? Una investigación a fondo en la que nos detallaba y explicaba un artículo publicado en el Journal Hospital Infection, publicado en el 2025. Esta vez, nos detalla su artículo del año 2026 de la misma revista. Vais a poder leer detalladamente todo el proceso en esta entrada.

Cualquiera que se haya familiarizado con el reprocesamiento de productos sanitarios se dará cuenta rápidamente de lo complejo que es en realidad este tema que, a primera vista, parece sencillo. Hay muchas razones para ello: la gran variedad de tipos de instrumentos quirúrgicos, materiales a reprocesar, máquinas y productos de limpieza, los diferentes tipos y grados de contaminación, los tiempos de reposo del instrumental y muchos otros factores más.

Por eso, en la práctica, se presentan una y otra vez casos en los que algunos instrumentos quirúrgicos no quedan limpios, aunque la razón no sea evidente. Uno de estos casos fue el punto de partida para que nos ocupáramos intensamente del comportamiento de la sangre al secarse.

En Alemania, Suiza y Austria, para la validación y el control del rendimiento de los procesos de limpieza, conforme a la norma ISO 15883-1/-2/-5 y la directriz nacional [1,2], se utilizan pinzas Crile contaminadas con sangre de oveja coagulada. Estas pinzas se pueden adquirir en el mercado o el validador responsable las contamina con sangre de oveja heparinizada y reactivada, de acuerdo con la normativa [2]. Tras la limpieza, se realiza una cuantificación de los residuos proteicos utilizando métodos establecidos, como el método BCA y el método OPA.

Lo último fue el caso cuando un día nos contactó un usuario que nos informó de un aumento inusual en los valores de proteínas residuales durante la revisión del rendimiento de los procesos de limpieza, a pesar de que el resultado del reprocesamiento en la central en cuestión seguía siendo bueno y sin cambios aparentes. Al principio no teníamos ni idea de qué podía estar pasando. Sin embargo, pronto se descubrió que no se habían respetado los tiempos de espera especificados al preparar las pinzas, sino que habían utilizado los instrumentos para las pruebas después de solo una hora de secado a temperatura ambiente. Una prueba rápida en el laboratorio mostró diferencias significativas en el resultado de la limpieza cuando la sangre solo se había secado durante una hora. Esto fue sorprendente, ya que hasta entonces habíamos asumido que los residuos más secos siempre eran más difíciles de eliminar que los relativamente frescos.

Por lo tanto, decidimos investigar sistemáticamente la influencia de diferentes tiempos de secado. En primer lugar, esto se llevó a cabo en forma de contaminación superficial homogénea en placas de acero inoxidable, ya que estas permiten condiciones definidas en el laboratorio y la mejor reproducibilidad posible. Ya informé sobre los resultados de este estudio el año pasado en este blog. Descubrimos que la sangre es especialmente resistente cuando está coagulada, pero aún no se ha secado del todo.[3]

El siguiente paso era verificar estos resultados con instrumentos quirúrgicos reales. Para ello, primero había que resolver un problema: para eluir de forma fiable todos los residuos proteicos de una pinza quirúrgica entera con el propósito de cuantificarlos, se necesita una cantidad relativamente grande de solvente, lo que diluiría mucho las proteínas disueltas y dificultaría su determinación precisa. En particular, los residuos de fibrina, que son especialmente persistentes y representan una proporción relativamente pequeña de la proteína total, podrían pasar desapercibidos. Para evitar este problema, cortamos las articulaciones de los instrumentos y utilizamos solo estas como muestras de ensayo. Las articulaciones, y en particular los residuos que se encuentran dentro de ellas, suponen un desafío especial a la hora de limpiarlas, ya que para el detergente son más difíciles de acceder directamente. Encima, como ya habíamos examinado los residuos de sangre superficiales, decidimos introducir la sangre directamente en la articulación para la nueva serie de experimentos.

Además, simulamos un ciclo de reprocesamiento completo que, aparte del experimento de limpieza realizado en un baño de inmersión, antes de la contaminación con sangre, incluía el tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos quirúrgicos y un paso de esterilización a vapor (figura 1).

Figura 1: Metodología: (1) limpieza mecánica alcalina para eliminar todos los residuos orgánicos (2) tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos (3) esterilización a vapor (4) contaminación con sangre de oveja heparinizada reactivada (5) secado (diferentes tiempos) (6) experimento de limpieza en baño de inmersión (7) elución de la proteína restante (8) determinación cuantitativa de los residuos proteicos

Tanto el paso de limpieza como el cuidado de los instrumentos se llevaron a cabo con dos productos de diferentes fabricantes para poder descartar efectos específicos del respectivo producto. Los residuos de proteínas que quedaron después de la limpieza se determinaron utilizando el método BCA, uno de los procedimientos estándar mencionados en la norma EN ISO 15883-5 para la cuantificación de proteínas residuales. En la figura 2 se muestra un resumen de los resultados de los estudios.

Figura 2: (a) Residuos proteicos tras la limpieza y pérdida de masa de la sangre tras diferentes tiempos de secado y (b) residuos proteicos en función del progreso del secado o la pérdida de masa por desecación [4]

Vemos claramente que la mayoría de los residuos proteicos permanecieron durante las primeras 2-3 horas de secado y que los valores disminuyeron después. Tras un tiempo de reposo más prolongado (24 h), las cantidades de proteína volvieron a aumentar ligeramente (efecto de envejecimiento/fase de maduración). Aunque en esta ocasión la sangre se pipeteó en la articulación de un instrumento y no se distribuyó uniformemente sobre una superficie, se observó exactamente el mismo efecto que habíamos observado y descrito anteriormente.

La representación de la figura 2(b) muestra el efecto independientemente del tiempo y, en su lugar, utiliza la cantidad de proteína en función del progreso del secado. Dado que al secar la sangre se evapora el agua, se puede seguir perfectamente el proceso pesando las muestras.

En resumen, podemos concluir lo siguiente:

  1. Si la sangre es fresca y aún no ha comenzado a coagularse o la coagulación no ha avanzado mucho, se puede eliminar fácilmente.
  • Si la sangre se ha coagulado y aún no se ha secado, es más difícil de eliminar.
  • Si la sangre se ha secado, es más fácil de eliminar (siempre que no lleve mucho tiempo).
  • Si la sangre seca lleva mucho tiempo secándose, ocurren procesos químicos de envejecimiento que hacen que sea más persistente y difícil de eliminar.

Ahora la pregunta clave es, por supuesto: ¿qué implicaciones concretas tiene esto para la práctica del reprocesamiento de productos sanitarios?

Una aplicación es obvia, ya que fue el motivo que nos llevó a realizar nuestras investigaciones: la validación de procesos y el control del rendimiento de los procesos de limpieza con pinzas contaminadas, tal y como se utilizan en Alemania, Suiza, Austria y, de forma aislada, en otros países como Polonia. En España y Latinoamérica este tipo de práctica de validación (todavía) no es habitual.

Más difícil de determinar es la importancia que esto tiene para la práctica diaria del reprocesamiento. No obstante, intentaremos encontrar una respuesta. Para ello, primero debemos saber en qué fase del secado se encuentran normalmente los instrumentos cuando comienza el reprocesamiento. Aquí ya nos encontramos con la primera dificultad para responder a esta pregunta. Es evidente que existe una enorme variedad. Los tiempos de traslado y de espera dependen de muchos factores. Además de la distancia entre la sala del quirófano, que puede estar justo al lado o ni siquiera en el mismo edificio, por no hablar de los reprocesadores externos, también influyen de manera decisiva, por ejemplo, la organización interna del trabajo, las condiciones de almacenamiento y transporte, la urgencia del reprocesamiento y, por supuesto, el momento de uso del instrumento y la duración de la operación.

Del estudio de campo con un detergente para el reprocesamiento de productos sanitarios, tengo los datos sobre el tiempo de reposo de los instrumentos antes del procesamiento de siete hospitales diferentes de Alemania. Aunque esta muestra no es para nada representativa, los datos nos dan algunas pistas y nos servirán como base para este experimento mental. Los intervalos de tiempo mencionados van desde unos pocos minutos hasta 72 horas, si los instrumentos en cuestión permanecían sin procesar durante el fin de semana. A primera vista, llaman la atención las grandes diferencias entre los distintos centrales y los intervalos de tiempo, en algunos casos muy amplios. La vista general de la figura 3 muestra, en una superposición gráfica con los datos experimentales del estudio, en qué intervalos de tiempo la sangre sería especialmente resistente según nuestros experimentos.

Los tiempos de secado mencionados no tienen en cuenta el tiempo de uso en el quirófano ni el momento de uso, que son imposibles de determinar con exactitud para cada instrumento individual. Esto da lugar a otro factor con una gran variabilidad temporal. Para algunas de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes se dispone de datos sobre la duración típica de la operación. [5] Esta suele oscilar entre 1 y 2,5 horas. Por lo tanto, para nuestro análisis, añadimos 1,5 horas al tiempo de secado para el uso en el quirófano, sabiendo que, debido a la gran variabilidad temporal, solo puede ser una aproximación muy vaga.

Figura 3: Datos sobre los tiempos de secado de la sangre en los instrumentos de las unidades de reprocesamiento de siete hospitales alemanes; se muestra superpuesta la persistencia de la sangre en función del tiempo, basada en las cuantificaciones de proteínas del estudio, teniendo en cuenta un tiempo hipotético de uso en el quirófano de 1,5 horas.

Si echamos ahora un vistazo a la gráfica, podemos afirmar con bastante certeza que, a pesar de todo, siempre habrá instrumentos que se vean afectados por este efecto en mayor o menor medida.

Pero ¿de qué nos sirven exactamente estos conocimientos teniendo en cuenta la enorme variabilidad temporal?

Si los instrumentos presentan anomalías en el resultado de la limpieza sin motivo aparente, la causa podría ser un tiempo de reposo desfavorable antes del procesamiento, especialmente si esto ocurre repetidamente en determinados procedimientos. Estos procesos podrían revisarse de forma específica y, si fuera necesario, ajustarse. En caso de resultados inesperados en el contexto de las evaluaciones de procesos, se recomienda revisar la metodología, en particular el cumplimiento con los tiempos de espera especificados en la preparación de las muestras estandarizadas.

¿Qué puedo hacer para evitar este tipo de problema?

¿Debo dejar mis instrumentos más tiempo sin limpiar? En algunos casos, un tiempo de reposo más largo probablemente tendrá un efecto positivo en el resultado de la limpieza, pero hay que tener en cuenta que un tiempo de reposo más largo también puede dar lugar a otros problemas. Por ejemplo, el contacto prolongado con medios corrosivos como la sangre o los desinfectantes para heridas aumenta el riesgo de daños por corrosión y también afecta al flujo de trabajo de la central de esterilización, ya que retrasa el reprocesamiento. En su lugar, en el caso de instrumentos afectados, el pretratamiento con productos enzimáticos no fijadores de proteínas en el punto de uso puede ofrecer una solución, especialmente si estos productos también tienen buenas propiedades inhibidoras de la corrosión. [6]

¿Qué limitaciones hay?

En la realidad, los instrumentos quirúrgicos no solo están contaminados con sangre, sino que a menudo también con mezclas de sangre, mucosidad, restos de tejido, desinfectantes para heridas o similares. El comportamiento de estas mezclas al secarse puede diferir considerablemente del comportamiento de la sangre pura. Por lo tanto, aunque los resultados de nuestro estudio pueden ayudar a completar el panorama general, solo representan una pieza más del complejo puzle que es el reprocesamiento de los productos sanitarios y no permiten sacar conclusiones absolutas y universalmente válidas sobre el comportamiento de secado de las contaminaciones en el contexto quirúrgico. No obstante, conocimientos como estos nos ayudan de manera significativa en muchos ámbitos, no solo en los ejemplos mencionados, como la práctica de validación, sino también, por ejemplo, en el desarrollo y ensayo de nuevos productos como detergentes y equipos para el reprocesamiento de productos sanitarios.

Referencias bibliográficas

[1] DIN EN ISO 15883-5:2021-11. Washer-disinfectors – Part 1: General requirements, terms and definitions and tests; – Part 2: Requirements and tests for washer-disinfectors employing thermal disinfection for critical and semi-critical medical devices; – Part 5: Performance requirements and test method criteria for demonstrating cleaning efficacy.

[2] Carter A, Eibl R, Krüger S, Gebel J, Niebur S, Hoppe M, et al. Guideline compiled by DGKH, DGSV and AKI for the validation and routine monitoring of automated cleaning and thermal disinfection processes for medical devices 5th edition. Central Service Suppl. 2017.

[3] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Influence of drying time on the removal of blood from medical devices. J Hosp Infect 2024; 152: 156-163.

[4] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Time-dependent persistence of blood as a contaminant in medical device processing. J Hosp Infect 2026; 169: 1-4.

[5] https://wiki-science.blog/surgery-duration-guide-common-operations (consultado 21/01/2026).

[6] “Folleto rojo” Tratamiento del instrumental – método correcto para el tratamiento del instrumental. Grupo de trabajo Tratamiento del Instrumental (AKI) 11.a edición 2017.

Conclusiones que saco yo:

El estudio revela que la dificultad para limpiar la sangre no aumenta linealmente con el tiempo, sino que sigue un patrón de «montaña rusa» basado en su estado físico:

  • Punto de máxima resistencia: La sangre es más difícil de eliminar cuando está coagulada pero aún húmeda, lo que ocurre típicamente entre las 2 y 3 horas de secado.
  • La paradoja del secado: Una vez que la sangre se seca completamente, su eliminación es temporalmente más sencilla que en la fase de coagulación húmeda.
  • Efecto de envejecimiento: Tras 24 horas, la resistencia vuelve a subir debido a procesos químicos de maduración.
  • Implicación en validaciones: El incumplimiento de los tiempos de secado estandarizados en las pruebas de control (como usar pinzas tras solo una hora de secado) genera resultados de proteínas residuales inusualmente altos.
  • Recomendación práctica: Dado que muchos instrumentos llegan a limpieza en su fase más crítica, se aconseja el pretratamiento con productos enzimáticos en el punto de uso para evitar la fijación de proteínas y la corrosión.

La eficacia de la limpieza no depende únicamente de que la sangre esté “fresca” o “seca”, sino del momento exacto dentro del proceso de secado. Dado que en la práctica clínica siempre existirán instrumentos expuestos a tiempos de reposo desfavorables, es fundamental considerar este efecto en la validación de procesos, en la interpretación de resultados anómalos y en la organización del reprocesamiento. Medidas como el pretratamiento en el punto de uso con productos adecuados pueden mitigar el problema.

Me despido con música italiana de mi infancia con Monsieur Glisolfi:

Y un pasodoble dedicado a Soria, porque yo lo valgo:

Directrices para la limpieza y preparación de los transductores y equipos de ultrasonidos de uso externo e interno entre pacientes

Hace un tiempo escribí una entrada sobre La desinfección de transductores de ecografía. Es un tema al que no se presta demasiada importancia (al menos en España), pero que por su relevancia e importancia para la seguridad del paciente debemos atender desde los Servicios de Medicina Preventiva. Esa entrada tiene toda la información epidemiológica y clínica de por qué hay que cuidar los transductores ecográficos; hoy aquí solo vamos a hablar de la nueva Guía que ha salido.

Voy a resumir con la ayuda de ChatGPT la «Declaración oficial de AIUM: Directrices para la limpieza y preparación de los transductores y equipos de ultrasonidos de uso externo e interno entre pacientes, así como para la manipulación y el uso seguros del gel de acoplamiento de ultrasonidos, Revisión 2025», que acaba de salir publicada.

Aquí tienes un resumen claro y completo del documento titulado AIUM Official Statement: “Guidelines for Cleaning and Preparing External- and Internal-Use Ultrasound Transducers and Equipment Between Patients as Well as Safe Handling and Use of Ultrasound Coupling Gel, 2025 Revision”.


🔍 Resumen general

El documento establece normas actualizadas de limpieza, desinfección y manejo seguro para transductores ecográficos (internos y externos), el equipo relacionado y el gel de acoplamiento, con el fin de prevenir infecciones cruzadas y proteger tanto a pacientes como a trabajadores de la salud.


Ideas principales por secciones

1. Limpieza y preparación de transductores

  • Transductores externos (contacto con piel intacta): requieren desinfección de bajo nivel (LLD) entre pacientes.
  • Transductores internos (uso endocavitario): requieren desinfección de alto nivel (HLD) obligatoria y cubiertas protectoras de uso único y alta calidad.
  • Procedimientos percutáneos: se deben usar transductores con cubiertas estériles de un solo uso y realizar LLD.
  • Proceso de limpieza:
    1. Retirar gel y residuos.
    2. Lavar con jabón suave.
    3. Aplicar desinfectante (LLD o HLD según corresponda).
    4. Enjuagar con agua potable.
    5. Secar completamente.
    6. Almacenar correctamente.

🛑 No seguir las instrucciones del fabricante puede dañar el transductor y comprometer el diagnóstico.


2. Literatura reciente y directrices relevantes

  • Estudios muestran contaminación persistente con virus (ej. VPH) incluso con uso de fundas protectoras.
  • Se destaca la importancia de realizar HLD en transductores endocavitarios.
  • Falta de formación del personal en protocolos de limpieza es un problema recurrente.
  • Casos documentados de infecciones nosocomiales por fallos en limpieza o daño mecánico de transductores.

3. Uso seguro del gel

  • Gel estéril de un solo uso recomendado en:
    • Procedimientos invasivos.
  • Exámenes a neonatos.
  • Contacto con piel no intacta o quirúrgica reciente.
  • Gel no estéril:
    • Puede usarse en procedimientos estándar.
    • Evitar contacto del pico del envase con superficies.
    • No reutilizar envases.
  • Calentamiento del gel: solo con calor seco; limpiar el calentador regularmente.

4. Manejo seguro del equipo ecográfico

  • Limpiar regularmente consolas, cables, conectores, gel, camas, teclados, según protocolos institucionales.
  • Se recomienda mayor frecuencia de limpieza cuando hay alto riesgo de contaminación (quirófanos, COVID-19, etc.).
  • Muchos profesionales no limpian adecuadamente teclados ni cables, lo que incrementa el riesgo de infección.

5. Prevención de diagnósticos erróneos por equipos dañados

  • Transductores defectuosos pueden producir:
    • Imágenes de baja calidad.
    • Errores en el Doppler.
    • Diagnósticos incorrectos.
  • Causas frecuentes:
    • Uso de desinfectantes incompatibles.
    • Sistemas de reprocesamiento no validados por el fabricante.
  • Se debe:
    • Revisar visualmente y funcionalmente el transductor antes de usarlo.
    • Usar solo métodos aprobados por el fabricante.

🧪 Agentes desinfectantes comunes (HLD)

  • Glutaraldehído
  • Peróxido de hidrógeno
  • Ácido peracético
  • Orto-ftalaldehído
  • Hipoclorito/Hipocloroso
  • UV-C (luz ultravioleta germicida)

🌍 Consideraciones para entornos con recursos limitados

  • Cuando no se dispone de desinfectantes:
    • Usar agua potable y jabón (aunque no equivale a desinfección).
    • Utilizar guantes o barreras físicas alternativas si no hay fundas.
    • Seguir las directrices en la medida de lo posible y valorar riesgo/beneficio.

🏥 Recomendaciones específicas por tipo de examen y entorno clínico


👶 1. Exámenes neonatales

  • Usar siempre gel estéril de un solo uso.
  • Aplicar desinfección de bajo nivel (LLD) para transductores externos.
  • El entorno neonatal requiere estricta higiene, debido a la inmunocomprometida condición del paciente.
  • Evitar contaminación cruzada con un adecuado manejo del gel, equipo y transductores.

👩‍⚕️ 2. Exámenes endocavitarios (vaginales, rectales, transesofágicos)

  • Los transductores son considerados dispositivos semicríticos:
    • Obligatoria la desinfección de alto nivel (HLD) después de cada uso.
    • Uso de fundas de transductor de un solo uso (idealmente con poros <30 nm para bloquear virus como VPH).
  • No basta con cubrirlos: estudios demuestran presencia de HPV incluso tras el uso de fundas si no se desinfecta adecuadamente.
  • Recomendaciones:
    • Secar completamente el transductor antes del HLD.
    • Utilizar desinfectantes compatibles aprobados por el fabricante.

🧪 3. Procedimientos intervencionistas percutáneos

(Ej. biopsias, colocación de vías centrales, toracocentesis, anestesia regional)

  • Usar transductores con fundas estériles de un solo uso.
  • Realizar limpieza con desinfección de bajo nivel (LLD) antes y después del procedimiento.
  • Usar gel estéril en todos estos procedimientos.
  • Ejemplos:
    • Colocación de vías periféricas: funda no estéril aceptable.
    • Biopsias o punciones: funda completamente estéril obligatoria.

🤰 4. Exámenes obstétricos (abdominales o transvaginales)

  • Transductores abdominales (en piel intacta):
    • Requieren solo LLD.
    • Uso de gel estéril no es obligatorio, salvo que haya piel no intacta o infección.
  • Transvaginales:
    • Requieren HLD + funda de un solo uso.
    • Uso de gel estéril o bacteriostático en mucosas.

🛏️ 5. Exámenes en quirófano o entorno quirúrgico

  • Limpieza completa del escáner y accesorios antes de su ingreso al quirófano.
  • Transductores deben usarse con cubiertas estériles y desinfectarse según su uso (LLD o HLD).
  • Todos los componentes (cables, teclado, consola, cama) deben limpiarse antes y después del procedimiento.
  • En caso de pacientes con riesgo elevado de infección (ej. COVID-19):
    • Limpiar después del procedimiento para evitar contaminación cruzada.

🧴 Resumen


Estamos en plena ola de calor del mes de agosto, por eso la despedida musical va a ser muy veraniega, bailable y pegadiza. Ya vendrán épocas de más fresquito.

Un día tú, un día yo
Me quieres tú, te odio yo
Me odias tú, te quiero yo
Un dia tú, un día yo

Me encantan las trillizas y su Oh, Oh

El tema del verano «El cheque de La Makana», toda una oda a la poesía:

¿Qué influencia tiene el tiempo de secado en la eliminación de residuos de sangre durante el reprocesamiento de dispositivos médicos? Una investigación a fondo

El lavado del instrumental es uno de los aspectos claves de un buen reprocesamiento. Hay veces que nos quedan manchas, esas manchas afectan al instrumental que afectan a su funcionalidad, tenemos controles de lavado, y existen guías sobre el tema. Pero ¿Cuánto podemos esperar a tratarlo y procesarlo desde que finaliza la intervención? Para contestar a esta pregunta, tenemos este artículo [Influence of drying time on the removal of blood from medical devices en la revista Journal of Hospital Infection] del Dr. Bastian R. Wulff que es Jefe del Departamento de Innovación de la empresa Dr. Weigert (Chemische Fabrik Dr. Weigert GmbH & Co. KG) en Hamburgo (Alemania), al que conocí en el Congreso de la WFHSS en Barcelona. Lo que me llamó la atención de él mientras tomábamos cervezas es su fuerte acento gaditano al hablar en castellano y que me llamara «pisha» «quillo», además de su cercanía y cordialidad. Os dejo un resumen en castellano que me ha elaborado sobre el artículo.

No tengo conflicto de intereses con la empresa Dr. Weigert.

Al procesar instrumentos quirúrgicos después del uso, una de las tareas más importantes es la eliminación segura y sin residuos de sangre y contaminaciones que contienen sangre. Existen recomendaciones de diversos grupos de trabajo sobre el tiempo ideal para la limpieza de los instrumentos utilizados con el fin de garantizar una desinfección y esterilización seguras y evitar efectos adversos. Por lo general, estas recomendaciones se basan principalmente en la experiencia práctica y existen pocos trabajos sistemáticos sobre el tema.

Con esto en mente condujimos varias series de experimentos en el laboratorio de Investigación y Desarrollo e Innovación de la Fábrica Química Dr. Weigert con el propósito de evaluar cuales son los verdaderos efectos de diferentes tiempos de secado en la dificultad de eliminar la sangre de dispositivos médicos. Se realizaron experimentos de inmersión con placas de acero inoxidable previamente contaminadas con sangre de oveja después de diferentes intervalos de secado en condiciones ambientales. Esas placas contaminadas permiten resultados reproducibles, ya que cantidad y distribución de la sangre en la superficie metálica son idénticas para cada muestra. Los parámetros temperatura, dosificación y tiempo de inmersión también se mantuvieron constantes en todos los experimentos usando el detergente alcalino-enzimático neodisher® MediClean advanced. La evaluación de los resultados de limpieza se realizó con cuatro métodos diferentes, tanto espectroscópicos como visuales, analizando los residuos de proteínas que quedaron en las placas.

Especímenes con sangre después de diferentes tiempos de secado

Descubrimos que la sangre durante el proceso de secado es especialmente difícil de eliminar en las primeras 1-2 horas. En esta fase, en la que la sangre está ya coagulada pero aún no se ha secado completamente, quedaban muchos más residuos proteicos en las muestras que después de tiempos de reposo más largos o al inicio, directamente después de la preparación de las placas.

Resumen de los resultados experimentales: se muestran las medias aritméticas de todas las determinaciones individuales para los cuatro métodos en función del tiempo de secado

Llegamos a la conclusión de que existe un periodo de tiempo para la eliminación de los residuos de sangre en el que se pueden esperar unos resultados de limpieza óptimos. En consecuencia, también hay tiempos de reposo que no son favorables para el reprocesamiento. Basándose en los datos experimentales de nuestro estudio, se dedujo que cuando se trata de residuos superficiales este tiempo óptimo se encuentra directamente después de la contaminación o en el intervalo de > 3 h y < 24 h tras la contaminación [La negrita es mía].

Estos resultados sin embargo se basan exclusivamente en las placas contaminadas con sangre utilizadas en este estudio, que, debido a su geometría simple, permiten conclusiones principalmente sobre la contaminación superficial. Para poder trasladar los resultados a instrumentos quirúrgicos más complejos, con articulaciones, canales, cavidades u otros elementos de difícil acceso, serían necesarios más experimentos en condiciones más realistas. Lo mismo aplica a los diferentes materiales y texturas de superficie que se encuentran frecuentemente en el contexto del reprocesamiento de dispositivos médicos y que pueden interactuar de formas diferentes con la sangre y, por tanto, también influir el resultado de la limpieza. Además, en el estudio solamente se utilizó sangre como contaminante. Sin embargo, si los residuos que hay que eliminar son una mezcla de sangre y otros componentes, como por ejemplo mucosidad, la comparabilidad con los resultados aquí presentados podría ser limitada.

Los datos obtenidos en el estudio demuestran una vez más que el reprocesamiento del instrumental quirúrgico es un tema muy complejo y que numerosos aspectos en este contexto aún no se han investigado lo suficientemente en detalle. Además de los esfuerzos por optimizar continuamente los procesos y procedimientos, los métodos de prueba y los productos químicos usados para la limpieza y desinfección, también es esencial el estudio detallado de los principios científicos, que puede ayudar a comprender mejor los problemas que surgen durante el reprocesamiento en la aplicación práctica.

Y ahora sigo yo. El tiempo del procesado del lavado es importante, por que hay veces que transportamos material de un centro a otro o bien nos traen una caja de préstamo o en itinerancia que no sabemos donde o cuando fue utilizada. Las guías francesas le dan mucha importancia al prelavado en el punto de uso. De ahí la importancia de la investigación sobre este tema y que se publique en revistas indexadas de impacto.

Seguiré informando sobre los hallazgos y su aplicación práctica en las centrales de esterilización. He buscado música en alemán, y siendo el Oktoberfest, creo que es la música apropiada:

Y como ésto es un camino de ida y vuelta, nada mejor que 488 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, que se ha hecho viral con el video de Tik-Tok:

@mase.lyrics

488 km de ida🕺 🎶 @Benitez Tomás 🎙@Carlos Maristan #488km #carlosmaristan #humor #uruguay #lyrics

♬ sonido original – 🌻Mase Lyrics🌻

488 kilómetros de ida
Y 488 kilómetros de vuelta
488 kilómetros de ida
Y 488 kilómetros de vuelta
Y tú me recibes así

Inteligencia Artificial (IA) en el control de infecciones

La Inteligencia Artificial (IA) ya está en todos los ámbitos sanitarios y tiene multitud de usos. Os recomiendo leer este artículo («Using artificial intelligence to reduce orthopedic surgical site infection surveillance workload: Algorithm design, validation, and implementation in 4 Spanish hospitals«) publicado en el AJIC en 2023, por un grupo de investigadores y preventivistas españoles (entre los que hay bastantes amigos).

En el Congreso Iberoamericano celebrado en Colombia conocí alguna aplicación de IA aplicada a la esterilización. Me la enseñó JD de la empresa Terragene (no tengo conflicto de intereses), que es el primero por la derecha de la foto superior.

Se llama Trazanto y es un sistema automático para control de calidad y trazabilidad de procesos de limpieza, desinfección y esterilización basado en IA. Es un software que permite la interpretación automática y evita errores humanos. Es un sistema compuesto por dos módulos principales: un módulo de hardware compuesto por el Lector Óptico Trazanto, y un software módulo de análisis implementado. Hace fotos de los indicadores de lavado o químicos, lo lee, y la IA lo interpreta automáticamente. Es algo rápido, sencillo, fiable y reproducible.

Para mi tiene un problema, y que no vale para cualquier indicador que tengamos en nuestras centrales de esterilización, y no necesariamente los de la empresa. Este es un ejemplo de lectura:

Y lo siguiente que vi y me gustó fue el Surface Eye. Lo que hace es tomar una imagen del instrumental con un celular/móvil, y el sistema no dice o detecta las superficies de prueba de limpieza, por donde debemos pasar un hisopo para el control de lavado. Mide el área de superficie exacta de sus superficies de prueba para cumplir con el estándar UNE-ISO 15883-5:2021. Se obtienen fácilmente proporciones de proteína por centímetro cuadrado (um/cm2) para sus superficies de prueba.

El guardián de los helados o paletas en el Congreso de Colombia 2024
(Foto de mi amiga Gloria)

Me despide con mucho calor, que Talavera es muy bonita (que le han arreglado el puente), pero hace mucho calor.

Residuos, manchas y deterioros del instrumental quirúrgico

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en dos entradas anteriormente sobre Trazabilidad y cuidado de instrumental.

NOTA: Todas las fotos de materiales e instrumental han sido cedidos por Trazins.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

Como ya vimos en la entrada la importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico, es fundamental que, en una intervención, el instrumental quirúrgico se encuentre en perfectas condiciones de uso, y que para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

En esta ocasión vamos a describir las alteraciones más significativas que podemos encontrarnos durante la revisión del instrumental, con el objetivo de aprender a identificarlas y tratarlas adecuadamente:

  • Restos de suciedad
  • Manchas de cal
  • Decoloraciones
  • Corrosión
  • Deterioros que afectan a la funcionalidad del instrumental
  • Signos de fatiga y envejecimiento
  • Defectos o daños en la superficie de trabajo
  • Deformaciones por sobrecarga
  • Fisuras y roturas

Según el tipo o grado de alteración presentada en su superficie o funcionalidad, los instrumentos pueden ser tratados, reparados (siempre por profesionales, con materiales y procedimientos adecuados) o deben ser retirados y sustituidos para evitar daños secundarios en otros instrumentos (en los casos de corrosión) y riesgos de seguridad (fisuras, grietas) durante su utilización en una intervención.

En lo que sigue, vamos a conocer estos residuos, manchas y deterioros, así como su posible tratamiento y prevención.

Restos de suciedad

Se presentan por defectos en el lavado. Para su identificación es importante, una vez lavados, revisar especialmente las zonas de difícil acceso del instrumental: bocas, partes dentadas, cremalleras, ranuras, zonas de unión, anclajes… Los restos de sangre que pueden quedar adheridos al instrumental, si no se retiran totalmente, pueden causar la aparición de corrosión por picadura, por el contacto de los iones cloruro que contiene con la superficie del instrumental. Además, los restos de suciedad pueden comprometer la seguridad de utilización del instrumental por posibilidad de contaminación cruzada, riesgo de IRAS y por no garantizar un correcto proceso de esterilización por presencia de biofilm.

Los instrumentos con restos de suciedad se deben lavar de nuevo, correctamente.

Prevención de restos de suciedad

  • Realizar un correcto pretratamiento en el punto de uso
  • Asegurar el correcto lavado de arrastre.
  • Abrir las piezas articuladas para el correcto lavado.
  • Desmontar las piezas desmontables para el correcto lavado de cada una.
  • Revisar las zonas de difícil limpieza.
  • Evitar zonas de sombra en los cestillos para el lavado.
  • Evitar el contacto del instrumental limpio con superficies sucias.

Manchas de cal

Son unas manchas blanquecinas que pueden aparecen por altas concentraciones de sales en el agua del lavado o esterilización, visibles tras un secado incorrecto o tras condensaciones. Ponen de manifiesto cambios en la calidad del agua, defectos en el secado tras el lavado o agrupaciones incorrectas de instrumental en los sets que se esterilizan.

Se consideran manchas estéticas y pueden retirarse con un paño húmedo.

Prevención de manchas

  • Usar agua tratada en el último aclarado del lavado.
  • Realizar un correcto secado del material tras el lavado.
  • Usar agua tratada en la esterilización.
  • Evitar sobrecargar los cestillos, paquetes y cajas.
  • Dejar enfriar el material una vez esterilizado.
  • No colocar el instrumental caliente sobre superficies lisas frías.

Decoloraciones

Las decoloraciones del instrumental pueden tener distintas manifestaciones en la superficie del instrumental, así como distintas causas. Son alteraciones estéticas que pueden dificultar la correcta revisión e identificación del instrumental, pero pueden eliminarse con un tratamiento de superficie adecuado.

El ennegrecimiento del instrumental, es un cambio de color resultado de la alteración superficial del acero inoxidable en el reprocesamiento (formación de una capa pasiva de óxido de cromo) o por el arrastre de agente neutralizante (si se utiliza) en el aclarado del lavado.

Las decoloraciones asociadas a silicatos pueden ser decoloraciones propiamente dichas o manchas con bordes definidos, en tonos de amarillo a violáceo. Pueden aparecer por exceso de silicatos en el agua del lavado y la esterilización, por fugas de ácido silícico de los tanques de tratamiento del agua o, también, por transferencia de silicatos de los detergentes.

El instrumental de titanio es especialmente susceptible a la oxidación superficial por el uso de ciertos químicos en la limpieza o la esterilización (peróxido de hidrógeno), así como al contacto con calor húmedo durante el reprocesamiento, que pueden dar lugar a decoloraciones policromáticas.

Prevención de decoloraciones

  • Usar agua tratada en el aclarado el lavado y la esterilización.
  • Realizar un correcto secado del material.
  • Dosificar los detergentes adecuados (no ácidos, sin sílices).
  • Limpiar los filtros y depósitos de los detergentes.
  • Asegurar el correcto mantenimiento de los aparatos.

Corrosión

La corrosión puede producir daños permanentes e irreparables en el instrumental, aunque en algunos casos, si se identifica de manera precoz, puede tratarse.

Puede aparecer en cualquier instrumento, especialmente en lugares de difícil acceso, con restos orgánicos, en superficies con capas de pasivación débil, etc., y puede ser de distinto tipo, según el origen o el material al que esté asociada. Salvo casos puntuales, los instrumentos que presentan corrosión no pueden repararse y deben ser retirados.

La superficie del instrumental afectado por corrosión por picadura presenta orificios, a veces de gran profundidad (en los que se podría introducir un alfiler), otras veces rodeados de anillos marrones (óxido procedente de las perforaciones). Puede aparecer por contacto con iones cloruro (presentes en sangre, agua, suero fisiológico…) y otros halogenuros (como los yoduros).

Cuando la corrosión aparece en zonas de unión y ranuras del instrumental, se conoce como corrosión por grieta, y es identificable por el óxido que sale de estos espacios. Este tipo de corrosión puede afectar a instrumental “sano” por contaminación cruzada.

La tensofisuración derivada de la utilización inadecuada del instrumental (exceso de tensión en su uso, por cerrar completamente los puntos de anclaje durante la esterilización, etc.) causa corrosión por fisura. Su aparición puede deberse también a defectos de fabricación o reparaciones inadecuadas. Supone un riesgo de seguridad porque puede provocar fracturas en articulaciones y puntas del instrumental durante su utilización en una intervención.

La corrosión por picadura, por grieta y por fisura no puede tratarse: los instrumentos afectados por este tipo de corrosiones, deben ser retirados.

La corrosión por fricción se puede producir por la falta de lubricación en las zonas articuladas y móviles del instrumental, así como por reacciones químicas de residuos adheridos en la superficie, que ocasionan un daño mecánico en la capa de pasivación. En presencia de humedad, se desprende el óxido de la superficie dañada. Si se realiza una identificación precoz de un daño por fricción, la superficie del instrumental se puede reparar, pero si el daño producido es grave, el instrumento debe retirarse.

El instrumental de acero con alto contenido en carbono y de aluminio anodizado es especialmente sensible a la corrosión superficial (foto abajo) causada por agentes químicos (ácidos y alcalinos). Cuando el instrumental de acero inoxidable entra en contacto con materiales de otro tipo de acero, que están niquelados o cromados (agujas, fresas, etc.), se produce por una reacción electrolítica que causa corrosión por contacto y puede provocar manchas de óxido en forma de anillos o isla. Si este contacto es con piezas de estos materiales presentes en los contenedores, tapas de filtro, lavadoras, autoclaves, etc. se conoce como corrosión secundaria. Los instrumentos que sufren este tipo de corrosiones, en la mayoría de los casos se pueden recuperar con un tratamiento de superficie adecuado.

Prevención de la corrosión

  • NO reprocesar instrumental de un solo uso.
  • NO emplear instrumental NO quirúrgico.
  • Evitar el contacto del instrumental con cloruros, yoduros, etc.
  • Asegurar la limpieza de las zonas de difícil acceso.
  • Utilizar detergentes neutros.
  • Asegurar el correcto secado del instrumental.
  • Retirar el instrumental cromado y niquelado.
  • Retirar el instrumental dañado.
  • Lubricar las zonas articuladas y móviles.
  • Evitar tensiones en las zonas de anclaje.
  • Evitar el uso de cintas adhesivas identificativas.
  • Usar agua tratada en el aclarado del lavado y la esterilización.
  • Realizar un correcto mantenimiento de los aparatos.
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Deberían prohibir estos videos psicodélicos, que puede tener alguien una crisis comicial

Deterioros en la funcionalidad del instrumental

Los deterioros funcionales más comunes que puede presentar el instrumental están relacionados con su envejecimiento (como el desgaste o los signos de fatiga), con su utilización o con su sobrecarga (que pueden causar desde daños en las superficies de trabajo hasta deformaciones, fisuras o roturas). 

Para la evaluación de estos posibles daños durante la revisión, es fundamental prestar especial atención en las puntas del instrumental, placas de tungsteno, articulaciones, puntos de anclaje, muelles, etc.

Además, es importante la realización de test funcionales, que ayudan en la detección temprana de posibles deterioros y pueden garantizar el correcto funcionamiento de los instrumentos. Antes de verificar su funcionamiento, es necesario revisar los instrumentos, así como montarlos (en el caso de instrumentos desmontables) siempre siguiendo las instrucciones del fabricante, y manipularlos con suavidad.

Siempre que se identifiquen instrumentos cuyo funcionamiento es incorrecto, es necesario retirarlos para su reparación o sustitución, según corresponda.

Garantizar el estado óptimo del instrumental

Como ya sabemos, los defectos en el instrumental pueden suponer complicaciones durante su utilización, y algunas alteraciones superficiales pueden servirnos para identificar defectos en los procesos de lavado y esterilización. Por esto, la verificación de la calidad óptima del instrumental es clave para garantizar la seguridad de su uso.

Realizar una correcta revisión y un mantenimiento adecuado del instrumental es fundamental para garantizar su estado óptimo.

En relación a este tema, cabe mencionar brevemente la importancia del lavado de los contenedores, de su revisión y su correcto mantenimiento. Los contenedores herméticos reutilizables, constituyen un sistema de protección del instrumental, pero también de barrera estéril. Si presenta daños en los bordes, en las gomas de las tapas o los filtros, o en el sistema de cierre, no se puede garantizar su hermeticidad y por tanto, se puede comprometer la esterilidad de su contenido. 

El conocimiento de las causas y consecuencias de los distintos deterioros del material, nos permite reflexionar acerca de la importancia de una correcta revisión. Existen pequeños gestos que nos permiten, sin dedicar mucho tiempo, garantizar el estado óptimo del instrumental que se utiliza en las intervenciones, además de prevenir riesgos por anticiparse a la identificación de los deterioros en el punto de uso. Para implementar técnicas para una correcta revisión del material, podéis recurrir a profesionales y solicitar formación e información que os sea de utilidad en el correcto desarrollo de esta parte esencial del reprocesamiento del material. 

Ya tenemos el listado ECRI de 2024, y como no, siempre sale algo de esterilización. Esta vez en el puesto número 2 tenemos que «Instrucciones de limpieza inadecuadas ponen en peligro a los pacientes»

Y a pesar de todo «Always Look on the Bright Side of Life»:

Y me despido en serio. Seguro que os sorprendo:

Prevención del deterioro del instrumental

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

Os voy anticipando que el I Congreso Nacional de SEDE será los días 6 y 7 de junio en Murcia

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en entradas anteriormente sobre Trazabilidad y cuidado de instrumental.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

Como ya vimos en la entrada la importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico, es fundamental que, en una intervención, el instrumental quirúrgico se encuentre en perfectas condiciones de uso, y que para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

Existen muchas posibles causas que explican los distintos daños que puede sufrir el instrumental a lo largo de su vida útil, pero existen también unas recomendaciones generales que ayudan en la prevención de su deterioro.

El proceso de lavado es determinante para el cuidado del instrumental. Es fundamental asegurar que los restos de suciedad se eliminan perfectamente del material y en el menor tiempo posible, para minimizar los procesos oxidativos que tienen lugar en su superficie por el contacto, sobre todo, con los iones cloruro de la sangre y la calidad del agua.

Fisura
Fisura

Pero no sólo el lavado es importante para el cuidado del instrumental. Hay prácticas que se pueden realizar antes y después del mismo para minimizar o evitar daños o “procesos estresantes” para el material.

Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en el punto de uso:

  • Utilizar el instrumental sólo para su uso concebido.
  • No manipular el instrumental bruscamente.
  • Retirar los restos de suciedad sólidos que queden adheridos.
  • No sumergir el material en soluciones salinas ni utilizarlas para su limpieza.
  • Utilizar productos humectantes.
  • Realizar un transporte adecuado para evitar daños al material.
  • Minimizar el tiempo de envío del material sucio para evitar la adhesión de la suciedad.
Reparación inadecuada

Consejos para prevenir el deterioro del instrumental en la unidad de reprocesamiento:

  • No retrasar el lavado del material.
  • Evitar la manipulación brusca del instrumental.
  • Utilizar programas de lavado y esterilización adecuados para cada material.
  • Asegurar la correcta calidad del agua utilizada en los procesos de lavado y esterilización.
  • Lubricar las piezas móviles y articuladas.
  • Asegurar el embalaje adecuado para el instrumental.
Reparación inadecuada

Sólo las buenas prácticas garantizan la seguridad del paciente.

Tanto decir no, me ha recordado al señor «Trololo»

La calidad del instrumental depende de su fabricación, su reprocesamiento y su manipulación y uso.

En los centros sanitarios no se puede controlar el proceso de fabricación, pero si se pueden garantizar un correcto reprocesamiento, manipulación y utilización del instrumental. Un correcto reprocesamiento del instrumental quirúrgico incluye una correcta revisión de su estado superficial y funcional. Asimismo, el tratamiento adecuado de los daños y la prevención de los deterioros son garantía del mantenimiento de las condiciones óptimas del instrumental. 

Desgaste

A pesar de que la prisa suele ser compañera habitual en las unidades de reprocesamiento, como hemos visto, existen pequeños gestos que pueden ayudarnos en la prevención de daños en el material y, por tanto, a su correcto mantenimiento.

El objetivo de la revisión y el cuidado del instrumental es claro: no comprometer, bajo ninguna circunstancia, la seguridad de un paciente por deficiencias en un instrumento.

Otra despedida para despistaros, pero subid el volumen:

La importancia del “buen estado” del instrumental quirúrgico 

Antes de empezar con la entrada, os recuerdo el próximo II Congreso Iberoamericano de Esterilización y el II Congreso Nacional de Reprocesamiento de Dispositivos médicos, que se desarrollará del 16 al 18 de mayo de 2024 en Cartagena de Indias (Colombia).

Aquí tenéis el enlace al Congreso y su formulario de registro al mismo.

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de mi amiga Natalia de la empresa Trazins (no tengo conflicto de intereses), y que ya participó en una entrada sobre Trazabilidad.

Me encanta esta foto de AEEQ Toledo 2023

En las unidades de reprocesamiento, el foco principal de las tareas que se desempeñan apunta a las buenas prácticas en el lavado y la esterilización como garantía de seguridad del material estéril procesado. Sin embargo, los daños o alteraciones en la superficie o funcionalidad del instrumental también pueden comprometer la seguridad de una intervención y son menos conocidos.

Existen muchas guías con recomendaciones sobre el reprocesamiento del instrumental en las que se menciona que uno de los objetivos de las unidades de reprocesamiento es preservar el material en buenas condiciones. Y para realizar esta tarea, hay también muchas guías que describen los distintos defectos o daños que puede presentar el instrumental y cómo pueden evitarse o tratarse, según corresponda.

Los defectos en el instrumental pueden suponer complicaciones durante su utilización, por transferencias de materia inorgánica (como los restos de óxido o cromo), fallos en su funcionamiento o incluso roturas. Además, en las superficies dañadas (grietas, fisuras, espacios de corrosión, etc.) se puede acumular biofilm, que puede suponer riesgo de IRAS (Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria).

Por otro lado, el RD 192/2023, de obligado cumplimiento para los fabricantes de productos sanitarios estériles, incluidas las centrales de esterilización, dice que: los productos deberán ser mantenidos adecuadamente, por personal debidamente cualificado, de forma que se garantice que, durante su período de utilización, conservan la seguridad y prestaciones previstas por su fabricante.

Y las instrucciones del fabricante incluyen un apartado de este tipo: … limpie, revise y pruebe cada instrumento minuciosamente antes de cada uso. Si presentan rayas, grietas, muescas, etc. No se debe utilizar… No utilice ningún instrumento dañado, o deteriorado… La empresa queda exenta de toda responsabilidad en caso de haber sido infringidas estas instrucciones.

Es por todo esto que, en una intervención, el instrumental quirúrgico debe encontrarse en perfectas condiciones de uso. Y para ello, la revisión del instrumental y las prácticas para la prevención de deterioros son clave. 

Antes de seguir hablando de cómo revisar el instrumental, nos alegramos la tarde con el «Poliamor» de Ladilla Rusa.

Revisión del instrumental

Como parte fundamental del reprocesamiento del material, es necesario realizar una inspección visual del instrumental, una vez lavado, para verificar que no existen restos de suciedad (especialmente en las zonas de difícil acceso) e identificar posibles alteraciones en el estado de la superficie o en su funcionalidad. La revisión debe realizarse con especial atención en las zonas más susceptibles de sufrir daños, como las bocas, partes dentadas, cremalleras, ranuras, zonas de unión o fricción, etc.

El instrumental quirúrgico puede sufrir deterioros que inhabiliten temporal o permanentemente su utilización. Hay alteraciones en el estado o funcionalidad del instrumental que pueden repararse. En estos casos, el mantenimiento o reparación del material debe realizarse por profesionales, con materiales y procedimientos adecuados y con garantías de seguridad. Si el tipo o grado de alteración presentada por el instrumental no permite la reparación, éste debe ser retirado y sustituido, para evitar daños secundarios en otros instrumentos y riesgos de seguridad durante su utilización.

Dr. Ulrike Weber (aseptica Volume 28, 2022 | Issue 3)

El proceso de revisión del instrumental durante el montaje es clave para verificar su calidad, y esto a su vez es fundamental para:

  • Asegurar el mantenimiento adecuado del instrumental.
  • Alargar la vida útil del mismo.
  • Asegurar la eficacia del proceso de esterilización.
  • Garantizar la seguridad de los pacientes y de los usuarios.

Es por esto que es de suma importancia dedicar el tiempo necesario para la correcta revisión del instrumental durante el proceso de montaje de los sets y empaquetado del material. Verificar la calidad óptima del instrumental es clave para garantizar la seguridad de su uso. La utilización de guías de revisión de instrumental y la formación a cargo de profesionales son de gran ayuda en el correcto desarrollo de esta parte esencial del reprocesamiento del material.

Es importante utilizar guantes durante la tarea de revisión, para evitar transferencias y contaminación cruzada del material al personal (y riesgo de infección en el caso de presencia de restos de suciedad) y viceversa. [En esta entrada sobre higiene de manos, según este estudio de 2017, que recomienda llevar guantes en esta zona o lavarse las manos cada hora, aunque lo hallado tiene poca relevancia clínica y epidemiológica] [Anotación de JJ Criado].

También es fundamental realizar una correcta trazabilidad de la revisión del instrumental.

En relación a la trazabilidad, y como veremos en detalle en una publicación próxima, la codificación única del instrumental puede aportarnos beneficios adicionales en lo referente a la gestión del inventario y la calidad.

Como veis, este tema da para muchas entradas y revisiones, que iremos exponiendo en el blog, de una manera sencilla, intuitiva y amena.

La despedida musical será con el Maestro Benjamín interpretando «En er mundo», famoso pasodoble con una entrada de trompeta que popularizó Pepe «el trompeta» (y sus picados con organillo de fondo) y en los partidos de Rafa Nadal donde se tocan los dos primeros compases. Lo bueno del Maestro Benjamín empieza en el momento del solo (en este caso de saxofón), y que va del minuto 1 al minuto 4:28 (impresionante). Y como acaba la banda. Están hasta los mismísimos de llevar el ritmo.

Más musiquita guapa con las Pipiolas y su tema «No soy un xoxo»:

Elección de un ultrasonido

Voy a seguir esta entrada de Getinge (con quien no tengo conflicto de intereses). Y es que se habla muy poco del ultrasonido y me parece una pieza clave e imprescindible.

La presencia de material canulado y los robots en los hospitales están haciendo que cada vez más los tengamos que utilizar. El número de cirugías mínimamente invasivas que se realizan ha aumentado rápidamente en los últimos años y se prevé que continúe su tendencia al alza. A la hora de comprar un nuevo ultrasonido o de actualizarlo a uno más grande, hay que planificar el futuro crecimiento del número de cirugías robóticas y de los instrumentos robóticos que necesitan reprocesamiento.

¿Qué necesita saber para elegir el mejor limpiador ultrasónico de instrumental quirúrgico para su departamento de procesamiento estéril o RUMED? Hay que tener en cuenta varias cosas. Los más importantes son el número y el tipo de instrumentos que reprocesa su departamento en los días de mayor actividad y el espacio disponible para la máquina.

Una lavadora ultrasónica proporciona una limpieza más exhaustiva del instrumental quirúrgico que una limpieza manual. El detergente enzimático ayuda a reducir la carga biológica, mientras que la cavitación desincrusta la suciedad. Debido a su capacidad para reprocesar con seguridad instrumentos quirúrgicos delicados, los ultrasonidos se recomiendan o exigen en las instrucciones de uso (IFU) para la mayoría de los instrumentos laparoscópicos y robóticos. Si su centro posee un sistema de cirugía robótica, el limpiador ultrasónico debe cumplir las instrucciones de uso de los instrumentos del sistema.

Hay que revisar los tiempos de ciclo necesarios para los distintos tipos de instrumentos. Todos los limpiadores ultrasónicos de Ultra Clean Systems tienen ciclos de lavado preestablecidos cortos (8 minutos) y largos (13 minutos) para instrumentos con y sin lumen. Todos tienen ciclos de lavado aprobados de 15 minutos para los instrumentos robóticos da Vinci.

Nuestras centrales no son excesivamente grandes y debemos tenerlo presente, o no se dejan espacios asignados de trabajo. Un mayor rendimiento de un equipo de lavado requiere una máquina más grande. Para acomodar más instrumentos o instrumentos más largos, algunos sistemas ultrasónicos ocupan un espacio más amplio. La altura también es importante, ya que debe haber espacio para abrir la tapa o elevar los elevadores. La colocación se verá afectada por las conexiones necesarias para que la máquina funcione correctamente. Todos los limpiadores ultrasónicos requieren una conexión eléctrica, una conexión de agua (posiblemente fría y caliente) y un desagüe. Algunos también requieren una conexión de aire.

En este artículo no mencionan los controles de los ciclos, tanto de parámetros (temperatura del agua, frecuencia) y controles de tipo Sonocheck o de otro tipo.

En este esquema está casi todo resumido y las compatibilidades:

La despedida musical será movida, hoy no voy a poner nada subnopop. Por cierto, gracias a mi amigo J. he descubierto el Tontipop y me va a dar mucho juego y momentos musicales exxplendidos.

Aclaraciones al «Manual sobre limpieza y descontaminación» y la Guía de Galicia

Este Blog tiene grandes lectores y seguidores. Y hace poco, tras la entrada sobre el Manual sobre limpieza y descontaminación de Mercedes García Haro, un amable lector nos hizo un comentario muy interesante, que creemos que merece una respuesta. Porque Mercedes yo, somos como Pili y Mili (los más jóvenes no saben de lo que hablo, que vean la foto de la cabecera o este video). Y mis lectores de fuera de España pueden conocer una típica figura española, la Tuna Universitaria.

Antes de entrar en el comentario, este lector nos informaba de la publicación de una nueva Guía a añadir a la colección. Se trata de la Guía para la normalización de los procesos en las centrales de esterilización del Servicio Gallego de Salud. No me ha dado tiempo a hojearla (esta corrección ortográfica va dirigida a Ildefonso), pero la veo bastante bien escrita. Se descarga libremente en pdf. El principal objetivo de esta guía es ofrecer a los profesionales criterios para la organización y la gestión de la unidad de esterilización a fin de contribuir a la mejora en las condiciones de seguridad y calidad de su práctica, lo que incluye la eficiencia, el diseño y el equipamiento que le permitan a cada hospital la elaboración de su propio protocolo y de los procedimientos normalizados de trabajo y calidad.

La entrada está escrita principalmente por Mercedes (le he pedido permiso). En cursiva pongo el mensaje textual de nuestro amigo Carlos Salgado y en negrita la respuesta de Mercedes:

Decirle que ha sido una grata sorpresa leer el segundo libro de Dª Mercedes García Haro… me encanta la aparente sencillez de sus rigurosos desarrollos teóricos, que hace que leas el libro, como en mi caso de un tirón!!!!!

Pero durante la lectura de la obra me han surgido algunas dudas, desde mi condición de no experto en la materia. Una de ellas se encuentra en la pág 53, donde la autora expone sobre los endoscopios flexibles que “(…) se consideran actualmente material crítico según la clasificación de Spaulding (…)”, mientras algunas fuentes como la Guía AKI permiten ambas opciones.

Mi duda es si un gastroscopio, duodenoscopio, colonoscopio, etc utilizados como herramientas diagnósticas… podrían considerarse semicríticos, ya que contactan con mucosas o piel no intacta, situación que podría tornarse diferente ante un caso de cirugía endoscópica transluminal por orificio natural (NOTES), etc., requiriendo consideración (el endoscopio utilizado) de de material crítico??.

En la actualidad son muchas las voces que apuestan por declarar a los endoscopios flexibles como material crítico, puesto que incluso su utilización como prueba diagnóstica no impide su contacto con el sistema vascular. Tal  es el caso de endoscopias en las que se observa sangrado o microsangrado en la exploración, aunque esta no sea intervencionista y por lo tanto buscar el mayor grado de seguridad solo es posible tratándolo como material crítico.

Por otro lado, siempre que el dispositivo es utilizado en una cirugía ya sea por orificio natural (ej: histeroscopio, cistoscopio, etc.) o por puerto de entrada practicado en un quirófano debe considerarse material crítico y en estos casos tampoco tenemos la seguridad de que no pueda producirse sangrado bien por la propia técnica o por existir previamente en la cavidad.

Me pregunto si esta afirmación podría ser derivada de equiparar / igualar / sinonimizar los términos DAN y Esterilización no terminal , como parecen indicar el tercer párrafo por el final de la página 59, y, el cuadro de la página 80, donde se relacinan Desinfectantes de Alto Nivel con Esterilización no terminal… o considerar la posibilidad de esterilizar los endoscopios utilizando algún proceso de esterilización en frío como es el caso del peróxido de hidrogeno vaporizado en ozono?

La desinfección de alto nivel (DAN) es capaz de reducir la carga microbiana incluyendo las formas esporuladas por lo que es equiparable a la esterilización a vapor no terminal, es decir aquella que no presenta sistema de barrera estéril (SBE) a 121 o 134ºC, nunca el ciclo destinado a priones de 140ºC. La posibilidad de someter a los endoscopios flexibles a esterilización a vapor no es viable al ser producto termosensibles teniendo que recurrir a la esterilización en frio por agentes químicos que dependiendo de la longitud y calibre de los puertos obligará a someterlos a OE, VBTF o a peróxido de hidrógeno en aquellos que sean más cortos (dependiendo de la validación de método que presente el endoscopio en su ficha técnica) en estos casos si se considera esterilización terminal al poder mantener la calidad de esterilidad en el tiempo estando los endoscopios empaquetados.

Y ya por último, en la página 45, se plantea la diferencia entre los conceptos de limpieza y lavado. Donde la definición del concepto de limpieza (basada en la capidad de inmersión del material) parece contradecir (de modo reduccionista) el epígrafe “1. LIMPIEZA” de la pag 21, donde este término parace subyugar el término  lavado.

La limpieza en general podemos definirlo como “Proceso físico, químico y mecánico que conlleva remover, separar y eliminar la suciedad orgánica e inorgánica o detritus de las superficies del instrumental quirúrgico, producto sanitario o cualquier superficie”, se puede ejercer por medio del lavado que lleva implícito la utilización de una solución acuosa (agua con detergente o agua con detergente y desinfectante) por la técnica de la inmersión o utilizando el lavado sin inmersión por arrastre y la limpieza en particular nos referimos a ella cuando no contempla el lavado como es el caso de la empleada en superficies con toallas impregnadas en químicos (ej. Enzym Med Wipes, etc)

Tras Joe Dassin y los ojos de Emilie, os contaré que es un himno en las charangas francesas (en el video las Ferias de Nimes, en el sur). Por cierto, los cantantes ya no llevan traje con su pañuelo, y su chaleco, además de esos peinados con litros de laca que hacen por si solos un agujero de ozono. Luego el tío se «despipota» y se pone una camisa de «cuellos voladores».

¿Quién dijo que los franceses son aburridos? (serán los del norte). Eso si, parece que todo está bien regado de Ricard y vino de la AOC Rhônes-Alpes (a mi particularmente, no me van mucho, prefiero un manchego).

Nueva normativa de calidad del agua de consumo, su control y suministro

En el día de hoy ha salido el Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo, su control y suministro.

El presente real decreto tiene por objeto establecer los criterios técnicos y sanitarios de las aguas de consumo y de su suministro y distribución, desde las masas de agua hasta el grifo del usuario, así como el control de su calidad, garantizando y mejorando su acceso, disponibilidad, salubridad y limpieza, con la finalidad de proteger la salud de las personas de los efectos adversos derivados de cualquier tipo de contaminación.

Los hospitales son edificios prioritarios (siempre que tengan más de 200 camas (ANEXO VIII), que tendrán un PSA (Plan Sanitario del Agua).

Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en el presente real decreto, y en particular el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo.

Ya hemos comentado muchas veces que la calidad del agua es primordial en esterilización y en el tratamiento de endoscopios. Es el Circulo de Sinner.