Packaged surgical instruments with steam autoclave and chemical indicators marked passed

🟢🔴 ¿De verdad hablamos el mismo idioma cuando cambia de color un indicador químico?

¿Necesitamos un lenguaje de colores más uniforme?

Referencia: Shen Y, Zhong S, Lv J, et al. Standardization of Color Change Interpretation for Sterilization Chemical Indicators: A Multicenter Analysis Aligned with International Safety Color Standards. American Journal of Infection Control. 2026. doi:10.1016/j.ajic.2026.08.010.

Este estudio analiza la falta de uniformidad en los cambios de color de los indicadores químicos utilizados para monitorear la esterilización de dispositivos médicos. Mediante encuestas a profesionales y el análisis de productos comerciales, los autores demuestran que la ausencia de estándares cromáticos cuantitativos genera confusión y riesgos para la seguridad del paciente. Los resultados revelan que, bajo un mismo método de esterilización, distintos fabricantes emplean colores finales contradictorios, lo que dificulta una interpretación visual precisa. Ante esta problemática, se propone la creación de un marco normativo unificado basado en colores de seguridad internacionales para estandarizar los resultados. Esta armonización busca reducir la carga cognitiva del personal sanitario y garantizar que los paquetes estériles sean identificados correctamente en el entorno clínico.

Hay cosas que damos por hechas: Un indicador químico cambia de color. El Bowie-Dick lo hacemos todos los días y tenemos dudas (a veces).

Lo miramos.

Comparamos el resultado con la referencia del fabricante.

Y seguimos adelante.

Parece sencillo.

Pero ¿qué ocurre cuando diferentes fabricantes utilizan colores diferentes para representar el mismo proceso? ¿Y cuando un mismo método de esterilización puede producir cambios de color distintos dependiendo del producto utilizado? Entonces la cuestión deja de ser simplemente si el indicador ha cambiado de color.

La pregunta pasa a ser:

¿Estamos interpretando ese cambio de color de una manera suficientemente clara, uniforme y segura?

Un reciente estudio multicéntrico publicado en American Journal of Infection Control pone el foco precisamente sobre este problema. Los autores analizaron la interpretación de los indicadores químicos por parte de 902 profesionales sanitarios y, además, estudiaron los cambios de color de 203 indicadores utilizados en cuatro modalidades de esterilización.

De los 902 profesionales encuestados, el 32,71 % manifestó haber experimentado dificultades para interpretar los indicadores químicos. Casi uno de cada tres profesionales participantes reconoció dificultades de interpretación. Entre las causas señaladas aparecieron especialmente la ambigüedad de los cambios de color y la falta de uniformidad de los estándares. Además, un 25,17 % afirmó haber confundido indicadores correspondientes a diferentes modalidades de esterilización. Y aquí aparece una cuestión especialmente interesante para quienes trabajamos en Centrales de Esterilización: el problema no está necesariamente en que el indicador no funcione.

Un indicador químico no es simplemente un «semáforo».

Estamos muy acostumbrados a interpretar los colores de manera intuitiva.

Rojo: detenerse.

Verde: continuar.

Amarillo: precaución.

Esta asociación forma parte de nuestro aprendizaje cotidiano y de numerosos sistemas de seguridad. Pero los indicadores químicos de esterilización no siguen necesariamente una lógica cromática universal. Un cambio que en un producto significa que se ha alcanzado el punto final puede representarse mediante un color completamente diferente en otro producto. Y esto es importante porque el profesional no interpreta únicamente un color. Interpreta:

color inicial → transformación → color final → referencia del fabricante → método de esterilización → tipo de indicador → criterio de aceptación.

Es decir, detrás de algo aparentemente tan sencillo como «ha cambiado de color» existe un pequeño proceso psicológico.

El mismo método no significa necesariamente el mismo color. Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que la heterogeneidad no se limita a comparar métodos de esterilización diferentes. También aparecen diferencias entre indicadores utilizados para una misma modalidad.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S019665532600670X#fig0005

Los colores observados después de la exposición al proceso variaron considerablemente. En términos generales, los indicadores de vapor mostraron predominantemente cambios hacia negro; los utilizados con plasma de peróxido de hidrógeno, hacia amarillo; los de óxido de etileno, hacia verde/azul; y los de formaldehído, hacia verde. Por tanto, no podemos convertir el color en una especie de «diccionario universal» si previamente no conocemos qué indicador estamos utilizando y cuál es su criterio de interpretación.

En una Central de Esterilización manejamos una enorme cantidad de información. Y todo ello dentro de procesos altamente protocolizados. En ese contexto, cada elemento que obligue al profesional a realizar una interpretación adicional supone una pequeña carga cognitiva. Una diferencia aislada puede parecer irrelevante. Y esto es especialmente relevante cuando el personal trabaja con más de una tecnología de esterilización.

«Pero tenemos las instrucciones del fabricante» (las IFUs)

Por supuesto. Y aquí conviene hacer una precisión importante. La propuesta de estandarizar los colores no significa que podamos interpretar un indicador únicamente por su color ignorando las instrucciones de uso. Al contrario. El indicador debe interpretarse de acuerdo con su finalidad, tipo, método de esterilización, instrucciones del fabricante y criterios establecidos para el proceso. El color, por sí mismo, no debería convertirse en el único criterio de liberación. De hecho, las recomendaciones de control de la esterilización consideran los indicadores químicos dentro de un sistema de monitorización más amplio, junto con los parámetros físicos y los indicadores biológicos. Los indicadores químicos muestran exposición a determinadas condiciones del proceso, pero no demuestran por sí solos que un producto sea estéril. Un indicador químico puede decirnos que determinadas condiciones del proceso han sido alcanzadas. No significa automáticamente: «este paquete es estéril».

Entonces, ¿para qué sirven? Precisamente para lo que están diseñados. Los indicadores químicos constituyen una herramienta de monitorización del proceso.

Dependiendo del tipo, pueden responder a uno o varios parámetros del proceso de esterilización. En la práctica, los encontramos tanto en el exterior de los paquetes como en su interior, donde pueden proporcionar información sobre la exposición al esterilizante y, en determinados diseños, sobre su penetración.

¿Necesitamos un lenguaje cromático más uniforme? Entre los profesionales encuestados, el 87,36 % apoyó la creación de un estándar unificado de color. Además, el estudio encontró un elevado apoyo a una mayor capacitación sobre la interpretación de estos indicadores. El profesional tendría que memorizar menos excepciones. Y cuando reducimos excepciones, podemos reducir también oportunidades de error. Por tanto, una hipotética armonización cromática debería coexistir con los requisitos técnicos, normativos y de validación correspondientes.

¿Y qué podemos hacer mientras tanto en nuestra Central?

  • No deberíamos elegir un indicador únicamente porque sea económico o porque «siempre se haya utilizado». La selección debe considerar su finalidad, compatibilidad con el proceso, características del ciclo y documentación del fabricante.
  • Evitar cambios innecesarios de productos. Cada cambio de fabricante o de modelo implica una nueva curva de aprendizaje. Si un indicador cambia de apariencia, color inicial o color final, el personal necesita conocerlo. La estabilidad de los productos utilizados puede ser, por tanto, una herramienta de seguridad.
  • Incorporar imágenes reales a los procedimientos. Una fotografía del indicador antes y después del proceso puede ser mucho más intuitiva que una descripción exclusivamente textual.
  • Formar al personal. Y aquí aparece otro dato relevante del estudio: el 97,67 % de los participantes consideró necesaria una mayor capacitación, según los datos comunicados en el estudio. La formación no debería limitarse a: «Este indicador cambia de azul a verde». Debería explicar también:
  • qué tipo de indicador es;
  • qué proceso monitoriza;
  • qué parámetros está diseñado para responder;
  • cuál es su criterio de aceptación;
  • qué significa un resultado no conforme;
  • qué hacer cuando existe duda;
  • y, sobre todo, qué no podemos concluir a partir del cambio de color.
  • No interpretar el color de manera aislada. Un indicador químico forma parte de un sistema de aseguramiento de la esterilidad. Debe interpretarse junto con el resto de la información disponible: identificación de la carga, trazabilidad, parámetros físicos del ciclo, integridad del paquete, controles establecidos y, cuando corresponda, indicadores biológicos y otros controles del proceso.

A menudo pensamos en la seguridad de la esterilización desde una perspectiva exclusivamente tecnológica. Un indicador puede estar perfectamente diseñado desde el punto de vista químico y, sin embargo, presentar una interpretación menos intuitiva para el usuario.

No basta con preguntarnos si el indicador cumple su especificación. También deberíamos preguntarnos: ¿Es fácil de interpretar correctamente por todos los profesionales que lo utilizan? Porque si dos profesionales miran el mismo resultado y necesitan recurrir a diferentes interpretaciones para decidir qué significa, tenemos una oportunidad de mejora.

Y hablando de color, nada mejor que un poco de Humor Amarillo para despedirme musicalmente. Si sabéis lo que es el humor amarillo y el chino Cudeiro, es que sois de la generación Mazinger Z.

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JJ Criado-Alvarez

ORCID ID: http://orcid.org/0000-0002-7733-9788 Twitter: @elautoclave

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