De la gran campaña epidemiológica contra el paludismo en España a los casos de transmisión nosocomial por errores en la atención sanitaria
En este mes de septiembre de 2026 se cumplen 90 años de la muerte de Sadi de Buen (Sadi era su nombre). La noche del 2 de septiembre de 1936, Sadí de Buen y nueve personas más fueron fusiladas en Córdoba, frente a las tapias del cementerio de San Rafael. Junto al epidemiólogo, había dos albañiles, un pintor, dos jornaleros… Eran, según el término del periodista Manuel Chaves Nogales, “la España fusilable”.

Sadí de Buen Lozano fue uno de los artífices de la campaña sanitaria más importante que se llevó a cabo en España en la primera mitad del siglo XX: la lucha contra la malaria.

Su gran obra fue el trabajo con Pittaluga para la erradicación de la malaria. Junto al médico italiano, y junto a su hermano Eliseo de Buen, también médico, y otros jóvenes investigadores, encontraron la zona cero de la malaria en España en Cáceres, desde donde organizaron lo que se ha considerado la primera lucha epidemiológica organizada en nuestro país, desde su inicio a principios del siglo XX, hasta 1964, fecha de la certificación de la erradicación del paludismo en Navalmoral de la Mata.

Desde entonces, se han registrado más de 10.000 casos importados y aproximadamente un 0.8% de casos sin antecedente de viaje (no importados). Entre estos casos de transmisión inducida y nosocomial en España se encuentran:
- Brotes transfusionales históricos: En 1971 se registró un gran brote de 54 casos de malaria por transfusión y plasmaféresis originados por donantes de origen africano en un banco de sangre de Barcelona, antes de la generalización de las medidas actuales de cribado de donantes.
- Pinchazos accidentales y exposición profesional: En 1978 se notificó el contagio de una enfermera que manipulaba material en contacto con un paciente infectado.
- Transmisión por proximidad física y de cuidados: Se han registrado varios casos de pacientes hospitalizados que compartieron habitación o cuidados de enfermería con enfermos de malaria importada (Gambia, Mauritania, Guinea Ecuatorial) en 1998, 2010 y 2011, confirmándose en algunos la coincidencia por tipificación molecular.
La transmisión nosocomial de la malaria es un fenómeno poco común pero potencialmente letal en países no endémicos, facilitado por la globalización y el aumento de viajes internacionales. El principal patógeno implicado en la mayoría de los casos reportados es Plasmodium falciparum, debido a su elevada tasa de reproducción y a que alcanza altas densidades de parasitemia en sangre, lo que hace que incluso trazas microscópicas de sangre residual sean altamente infectivas. Teóricamente, la inoculación de un solo eritrocito infectado es suficiente para transmitir la infección. La transmisión por deficiente limpieza, desinfección o reutilización de dispositivos médicos es posible. Este mecanismo, de carácter yatrogénico, representa uno de los mayores desafíos en el control de infecciones hospitalarias, ya que a menudo se debe al desconocimiento de que los fluidos que parecen limpios pueden contener microcantidades de sangre altamente infectiva.
- Contaminación de equipos de Heparina en Venezuela (Caracas, 1983): Siete pacientes hospitalizados por diferentes causas contrajeron P. falciparum. El origen de la infección fue un paciente adicto a drogas intravenosas que compartía jeringas en la comunidad (caso 6). Durante su ingreso, recibió hidratación parenteral y se contaminó accidentalmente con su sangre un frasco de solución de heparina de uso común en el servicio, el cual se utilizó durante los 5 días siguientes para mantener permeables las vías de los demás pacientes.
- Sistemas de Heparina (Heparin Locks): Brote de Riad, Arabia Saudita (1991-1992): Se reportó un brote de 9 niños infectados con P. falciparum. Se determinó que el personal de enfermería utilizaba una misma jeringa (sin aguja) en los sistemas de lavado heparinizados (heparin locks) de múltiples pacientes de manera secuencial. El personal admitió la práctica de «agrupar» (batching) la heparina en una sola jeringa para agilizar la administración en varios pacientes.
- Inyectores automáticos en Tomografías Computarizadas (TC): Brote de Taipéi, Taiwán (1995): Seis pacientes contrajeron P. falciparum el mismo día tras someterse a una TC con administración de contraste. El paciente índice era un empresario procedente de Nigeria. Un corte de energía eléctrica durante el procedimiento de este paciente facilitó que unos 0.25 mL de su sangre refluyeran y contaminaran el catéter del inyector automático o la llave de paso (stopcock), transfiriendo el parásito a los pacientes subsecuentes. Esto motivó que todos los hospitales de Taiwán cambiaran a inyectores manuales o al desecho completo de todo el set de catéteres e inyectores tras cada uso.
- Caso por contaminación de vial multidosis en Riad (1997): Una lactante de 14 meses ingresada por asma contrajo malaria tras determinarse que un vial multidosis de heparina se había contaminado con sangre de un paciente con malaria ingresado previamente. El mecanismo de contaminación fue presenciado por un pediatra: un enfermero extrajo heparina con una jeringa nueva, retiró la jeringa, pero dejó la aguja insertada a través del tapón de goma del vial multidosis; al necesitar más dosis, reincorporó la jeringa usada a la aguja fija, permitiendo el reflujo de sangre al interior del vial.
- Soluciones de lavado de catéteres (Saline Flush) y viales multidosis: Caso en Baltimore, EE. UU. (2005): Se documentó la transmisión de P. falciparum entre un niño procedente de Gambia (caso índice) y una paciente con retraso en el desarrollo que compartían habitación. La investigación descartó otras vías y confirmó la identidad genómica de los parásitos mediante análisis de microsatélites. El vehículo fue la reutilización de jeringas de lavado de solución salina o la contaminación de viales multidosis de heparina. Se calculó que un solo microlitro de sangre con un 4% de parasitemia diluido en 5 ml de solución salina (que visualmente parece completamente clara) puede contener hasta 40,000 eritrocitos infectados. El hospital implementó la prohibición absoluta de reutilizar jeringas de lavado y retiró los viales multidosis de las unidades pediátricas.
- Deficiente desinfección de blindajes de plomo en jeringas de gammagrafía (España, 2024): Se identificó un caso de transmisión nosocomial de P. falciparum en Sevilla durante la realización de gammagrafías tiroideas. La transmisión ocurrió por el uso de un blindaje protector de plomo reutilizable para jeringas (syringe lead shielding) que no fue desinfectado adecuadamente entre la administración de yodo radiactivo al paciente fuente y al paciente índice. La concordancia genómica de los genes PfMSP-1 y PfMSP-2 confirmó que los aislados eran idénticos. Tras el incidente, se modificaron los protocolos exigiendo que cada blindaje se use una sola vez al día y se esterilice obligatoriamente en autoclave antes de un nuevo uso. El caso representa un hito médico y epidemiológico en España, ya que constituye el primer caso reportado de transmisión nosocomial de malaria por Plasmodium falciparum confirmado tanto clínica como genómicamente en el país. La ausencia de antecedentes de viaje obligó a realizar una exhaustiva investigación epidemiológica. Se descubrió que 15 días antes del inicio de los síntomas, la paciente se había sometido a una gammagrafía tiroidea en la que se le administró yodo radiactivo por vía intravenosa. Al revisar el registro de pacientes, se identificó que la persona atendida inmediatamente antes que ella era un varón procedente de Guinea Ecuatorial. Este paciente se encontraba completamente asintomático, afebril y sin signos clínicos de infección, por lo que su parasitemia había pasado inadvertida. La transmisión ocurrió de forma accidental debido a una desinfección deficiente del material médico reutilizable durante la gammagrafía. Específicamente, se identificó que el vehículo de transmisión fue un blindaje de plomo protector para jeringas (syringe lead shielding). Este dispositivo amarillo de plomo rodea la jeringa desechable para proteger al personal sanitario de la radiación durante la inyección de radionúclidos. Aunque la aguja y la jeringa interna eran desechables y de un solo uso, el blindaje exterior de plomo se reutilizaba entre pacientes. Una limpieza y desinfección inadecuadas del blindaje protector de plomo permitieron que trazas microscópicas de sangre altamente infectiva del paciente fuente contaminaran la jeringa o el entorno de inyección de la paciente. Para confirmar el vínculo epidemiológico de forma inequívoca, se realizó un estudio de genotipado molecular comparando los aislados de la paciente índice con los del paciente de Guinea Ecuatorial.
Este caso evidenció de manera científica la necesidad crítica de aplicar medidas estrictas de bioseguridad en todos los entornos sanitarios, en especial respecto a la desinfección, esterilización o uso individualizado de accesorios físicos reutilizables que entran en contacto con jeringas de inyección intravenosa.

| Dispositivo/vehículo | Mecanismo (resumen) | DOI |
|---|---|---|
| Catéter y medio de contraste (TC) | Contaminación del catéter/medio usado en TC; reutilización de material reutilizable | 10.1086/501557 |
| Vial multidosis de heparina | Contaminación del vial con sangre; uso compartido para rellenar jeringas de locks heparinizados | 10.1086/501765 |
| Glucómetro capilar | Transmisión paciente–paciente por glucómetro contaminado (contacto directo de sangre con el dispositivo) | 10.1086/502037 |
| Cadena de transmisión: paciente → enfermera (punción) → paciente | Enfermera con malaria por needlestick transmite a otro paciente por fallo en precauciones estándar | 10.1086/502293 |
| Jeringas de flush salino (reutilizadas) y viales de heparina | Reutilización de jeringas de suero salino para flush; trazas de sangre con parásitos en solución aparentemente clara | 10.3201/eid1107.050092 |
| Preparaciones multidosis de heparina para locks | Contaminación de heparina aplicada a locks heparinizados; genotipado confirma mismo genotipo en casos e índice | 10.1590/S1020-49892005000200006 |
| Sospecha de inoculación intravascular (producto/solución contaminada o fallo en precauciones) | Transmisión nosocomial en paciente sin viajes; no se identifica incidente concreto, pero se discuten flush/heparina/contraste como vehículos plausibles | 10.1093/cid/cix532 |
| No determinado; contexto postquirúrgico | Malaria adquirida en hospital en zona no endémica; se plantea transmisión nosocomial, sin dispositivo identificado. | 10.1093/jtm/taae028 |
La transmisión por contaminación de guantes u otras barreras físicas, y la falta de adherencia estricta a las precauciones universales de higiene de manos y cambio de guantes, ha propiciado la transmisión directa.
- Transmisión por guantes contaminados en Trípoli, Libia (1997): Dos pacientes ingresadas en la misma habitación contrajeron P. falciparum semanas después de que una paciente procedente de Burkina Faso (con 5% de parasitemia) fuera tratada en la misma sala. Se determinó que el personal de enfermería no se cambiaba los guantes al manipular las líneas intravenosas y cánulas de diferentes pacientes de forma consecutiva. La sangre residual microscópica en los guantes, combinada con el fluido de infusión que retrasa la coagulación, facilitó que los parásitos sobrevivieran y se inocularan directamente en las vías de las pacientes sanas.
- Transmisión por fisuras en las manos del personal (EE. UU., 2004): Una enfermera contrajo malaria tras un pinchazo accidental con una aguja usada en un paciente infectado. Días antes de ser diagnosticada, y mientras ya presentaba parasitemia, atendió a otro paciente en urgencias manipulando su vía intravenosa. Dado que presentaba manos secas, agrietadas y con fisuras sangrantes, y que solía quitarse los guantes para fijar los catéteres, transmitió mecánicamente el parásito al paciente, confirmándose la identidad clonal de los aislados por ADN.
A continuación se presenta la tabla con las 23 referencias bibliográficas correspondientes a todos los documentos de tu cuaderno, ordenadas de manera cronológica:
| Referencias bibliográficas |
|---|
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| Gossner CM, Hallmaier-Wacker LK, Noel H, Fernández Martínez B, Pervanidou D, Tseroni M, et al. Healthcare-associated malaria: a systematic review, 1997 to 2023. Euro Surveill. 2025 Mar;30(11):2400181. doi: 10.2807/1560-7917.ES.2025.30.11.2400181. |
El estudio publicado en Eurosurveillance (2025) analizó detalladamente los determinantes de 55 casos de malaria asociada a la atención sanitaria a nivel mundial descritos en 37 estudios. Sus conclusiones principales son:
- Distribución de casos: De los 55 casos evaluados, 50 eran pacientes hospitalizados y 5 eran trabajadores de la salud. Europa concentró el 64% de los casos (principalmente en España, Francia e Italia).
- Procedimientos de riesgo yatrogénico comprobados:
- El lavado de catéteres vasculares con solución de heparina o solución salina contaminada fue el procedimiento más común que generó los brotes de mayor tamaño (13 casos).
- La manipulación general de catéteres intravenosos (distinta al lavado) provocó el mayor número de clusters (8 casos), transmitiéndose a través de guantes contaminados, agujas o manos con microhemorragias.
- Las mediciones de glucemia capilar (uso de glucómetros compartidos) causaron 3 casos independientes.
- Áreas de mayor riesgo hospitalario: El mayor número de brotes individuales se registró en los servicios de urgencias, donde los pacientes graves con malaria importada suelen recibir intervenciones invasivas rápidas antes de que se sospeche o confirme el diagnóstico, en un entorno de alta presión de trabajo.
Para minimizar cualquier riesgo residual de transmisión yatrogénica de la malaria, los estudios recomiendan utilizar equipamiento estrictamente dedicado y desechable en pacientes infectados, realizar una rigurosa higiene de manos con cambio obligatorio de guantes y desinfectar o esterilizar en autoclave cualquier dispositivo protector o accesorio reutilizable que entre en contacto con el entorno de la inyección.

Creo que me ha quedado una entrada un poco larga. Así que doble ración musical.
Y no puede faltar algo de la sección de Corea del Norte:


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