Actualización sobre desinfectantes y métodos de desinfección frente al SARS-Cov-2

Estamos viendo como el SARS-Cov-2 nos está obligando a actualizarnos continuamente. En este mismo Blog han sido varias las entradas que se han realizado, como las relativas a mascarillas (Evidencias del reprocesado de mascarillas, Reprocesado de mascarillas: Incluímos una nueva tecnología, Reutilización y desinfección de mascarillas), y las que se refieren a métodos de desinfección (La desinfección de superficies mediante los sistemas “No touch”, Guías de uso de desinfectantes y antisépticos en el ámbito sanitario, Luz UV-C y Coronavirus).

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo publica actualizaciones sobre desinfectantes y métodos de desinfección. La más reciente en la del 27 de octubre de 2020 sobre «Desinfectantes y métodos de desinfección frente al SARS-CoV-2 (Compendio no exhaustivo de fuentes de información)». En este listado aparece la luz UVC a 254 nm tanto para superficies como para el aire, quizás sea un complemento a los filtros HEPA que se están intentando instalar en los espacios cerrados. Poca gente sabrá que uno de los primeros usos de la luz UVC con fines germicidas y fungicidas fue para la conservación y tratamiento de la planta de coca.

El ozono del que tanto se habla y se está usando (quizás de forma indiscriminada y sin control) sigue estando fuera de la lista de virucidas del Ministerio de Sanidad. Actualmente, la eficacia del ozono como virucida frente al SARS-CoV-2 no está demostrada y las autoridades sanitarias competentes desaconsejan su utilización debido a los graves efectos para la salud de los trabajadores que puede suponer la exposición a los niveles de ozono necesarios para conseguir la capacidad virucida. Además, al ser un biocida que se genera in situ, no tiene etiqueta que advierta de los peligros para la salud. En la nota actualizada a 13 de mayo de 2020 por el Ministerio de Sanidad, se indica la lejía como desinfectante recomendado: “Además de los productos listados, se recuerda que la lejía ha sido recomendada para la desinfección en los diferentes protocolos nacionales, así como en las recomendaciones de la OMS debido a su eficacia virucida. En este sentido, se señala que la lejía, puesta en el mercado y que se utilice ara la desinfección de superficies, debe cumplir con la legislación nacional vigente.”

Como siempre, lo mejor es ir a las fuentes fiables, y para eso tenemos la web del Ministerio de Sanidad que publica el Listado de virucidas autorizados en España para uso ambiental (PT2), industria alimentaria (PT4) e higiene humana (PT1) 03.11.2020.

Los aerosoles que contienen una pequeña concentración de virus en espacios mal ventilados, combinados con baja humedad y alta temperatura, pueden dar como resultado una dosis infecciosa con el tiempo. Por ello, además de las tareas de desinfección oportunas, es importante poner atención en la ventilación adecuada de los lugares de trabajo.

Yo me voy a comprar un abanico tamaño «Locomía» para ventilar y airear mis espacios vitales (¿volverán las hombreras? ¿volverá el uh, uh?). Lo que no volverán son esas chaquetitas cruzadas estilo Miguel de Molina o Rafael Conde «El Titi».

El entorno del paciente durante el COVID-19

Se va a celebrar un webinar el martes 2 de junio a las 18 horas. Lo organiza la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva Hospitalaria y Asistencia sanitaria.

Espero saludaros a todos (es mi primer webinar como ponente).

 

Cartel_Webinar_Somprhas

Aquí tenéis la grabación:

Hoy pone la música Carlos Cano con «María la portuguesa». Se la dedico a un amigo que se acaba de ir (DEP amigo).

¡El frío ha llegado!

El pasado 29 de noviembre tuve la suerte de participar en una Jornada organizada por el Hospital Ramón y Cajal de Madrid y la UNIR. En ella hable sobre la esterilización en frío o a baja temperatura y los diferentes equipos que existen en el mercado.

¿Porqué hablar de esterilización en frío?

  • Por la reevaluación de equipos o dispositivos médicos en diferentes categorías según los Criterios de Spaulding
  • Los nuevos equipos quirurgicos como los robots Da Vinci y otros que van a ir pareciendo en el mercado
  • La aparición de «superbacterias» y su relación con brotes infecciosos
  • La necesidad de empezar a esterilizar los endoscopios y en concreto los duodenoscopios (American Journal of Infection Control 43 (2015) 794-801), tal y como vienen reclamando Rutala y Alfa.
  • La reesterilización de productos de un solo uso ya no es una excusa, por que se sigue sin poder hacer y está prohibidísimo en España (Se sigue sin poder reesterilizar productos de un solo uso… pero…).

A la hora de elegir un equipo de esterilización en frío podemos tomar el listado de Rutala de 2008, y que es el que habitualmente se usa:

  • Eficacia alta. Deberá ser virucida, bactericida, tuberculicida, fungicida y esporicida.
  • Actividad rápida. Capacidad para lograr rápidamente la esterilización.
  • Penetrabilidad fuerte. Capacidad para penetrar los materiales habituales de embalaje de los equipos médicos y para penetrar en el interior de los lúmenes de los aparatos.
  • Compatibilidad con los materiales. Deberá producir sólo insignificantes cambios en la apariencia o en la función de los artículos procesados y de los materiales de embalaje, incluso después de repetidos ciclos.
  • No tóxico. No presenta riesgos tóxicos para la salud de los operadores o para los pacientes.
  • Sin impacto ambiental. No debe representar peligro ambiental.
  • Resistencia a materia orgánica. Presentará una razonable resistencia al desafío de materia orgánica sin pérdida de su eficacia.
  • Adaptabilidad. Deberá ser apto para grandes y pequeñas instalaciones (punto de uso)
  • Capacidad de monitorización. Se monitorizará con facilidad y precisión el proceso mediante indicadores físicos, químicos y biológicos.

Este listado se ha utilizado en diferentes guías y revisiones (que no incluye ninguna el LTSF o formaldehído vaporizado a baja temperatura):

Pero quizás debamos pensar en otros criterios a la hora de comprar un equipo nuevo o modificar nuestra central:

  • ¿Lo puedo hacer a vapor?
  • ¿Me hace falta comprarlo o lo puedo externalizar (me lo hacen fuera)?
  • ¿Qué Dispositivos Médicos tengo (o voy a tener)?
  • Rotación y necesidades de material termosensible
  • Que se pueda validar el equipo
  • Que permita la liberación paramétrica
  • Tiempo de cultivo de Indicadores Biológicos
  • Variedad de ciclos y tiempos
  • Envasado y precio del consumible
  • Volumen de la cámara
  • Que pueda esterilizar endoscopios
  • Fácil uso
  • Instalación sencilla y económica
  • Residuos (envases, cartuchos…)
  • Coste de adquisición, funcionamiento y mantenimiento
  • Servicio de Asistencia Técnica (SAT) accesible
  • Seguridad laboral y medioambiental
  • Preguntar a la “Prevenlista” o al Blog “El autoclave”

En próximas entradas de este Blog hablaré de las diferentes tecnologías, desde el «gold standard» que es el óxido de etileno, pasando por el formaldehído (LTSF), el ácido peracético para el punto de uso o los nuevos equipos de peróxido de hidrógeno (gas, plasma, mezcla con ozono)… y lo que vaya apareciendo en el mercado.

Pero ante todo, que no se nos olvide. Priorizar el vapor de agua, según mi experiencia el ratio de consumo de esterilización en frío frente a vapor llega al 0,7%; es decir, el consumo puede llegar a ser mínimo y esa debe ser la tendencia.