
Aquí tienen el vídeo de la charla que di con los compañeros y amigos de Ortopodologia.
Música de la buena para una tarde otoñal. Nos vemos mañana.

Aquí tienen el vídeo de la charla que di con los compañeros y amigos de Ortopodologia.
Música de la buena para una tarde otoñal. Nos vemos mañana.
La pandemia COVID-19 nos ha traído nuevas labores y oficios, como el de la persona que desinfecta, que es «El desinfector». Escribiendo estas líneas he descubierto de donde viene la palabra «flis» que usan los mayores para referirse a cualquier dispositivo en forma de aerosol que se usa para fumigar.

Viene a ser un «Terminator» pero de bacterias, virus y todo lo que se propone. Es curioso, por que es una tarea que llevamos siglos haciendo, con mayor o menor acierto. En el caso del COVID-19 tiene poca evidencia científica, pero nuestros ayuntamientos y autoridades se afanan en publicitarlo (Fotos del Ayuntamiento de Quismondo, Toledo).





Pues investigando sobre el tema he descubierto un Blog que se llama «El desinsectador y desratizador«. Y he descubierto cosas muy interesantes sobre el oficio de desinfector. Paso a copiar unas líneas de este Blog. Surgió durante el siglo XIX a raíz de las necesidades higiénicas de la época y debido a los conocimientos científicos que se realizaron. Quien ostentaba esta categoría laboral trabajaba en la brigada de desinfección y realizaban tratamientos para evitar la propagación de enfermedades infecciosas (igual que ahora). Se estableció que los Ayuntamientos de capitales de provincia y las ciudades con más de 20.000 habitantes había de proveerse de un Negociado de Sanidad para recoger toda la información sobre notificación de enfermos y gestionarla. Y también que estos Ayuntamientos y las Diputaciones Provinciales debían de proveerse de material y de personal para realizar la desinfección allí donde tuviera competencias. Primero se notificaba el caso de enfermo infeccioso. Luego se trasladaba un médico para averiguar la enfermedad, personas afectadas, etc. Entonces el médico ordenaba el traslado del enfermo al hospital. Y luego el Jefe de Desinfección ordenaba lo propio. La desinfección era de obligado cumplimiento. Si se consideraba que había que deshacerse mediante quema de algún objeto, se tenía la potestad. Y muy importante, cuando se había realizado el tratamiento, el Jefe de Desinfección expedía un documento que atestiguaba la realización de esta. Y en la entrada del local desinfectado, se tenía que colgar un sello (término que aparece en el decreto) que acreditara la operación realizada. Este sello es quizás el origen de nuestro moderno certificado de garantía que tanto nos gusta entregar al cliente para que coloque a la vista de los clientes.
Tuvo tal importancia que el Dr. Chicote, director del Laboratorio Municipal del Ayuntamiento de Madrid entre 1898 y 1932, que elaboró un manual escrito en 1903. Aquí tenéis el enlace a la «Cartilla del desinfector«.

A la ciudad de Toledo, llegó este servicio en 1907.

La primera legislación no llegó hasta el 5 de enero de 1926, como nos dice el Blog. Los funcionarios de sanidad correspondientes debían girar visitas trimestrales a los locales de pública concurrencia. Toda esta legislación estuvo vigente durante la II República. Tras la Guerra Civil, el gobierno de Francisco Franco fue modificando algunas leyes anteriores de control de plagas hasta que en 1959 se empezó a regular de nuevo el sector, ya que en aquellos años, los productos insecticidas ya eran muy diferentes a los de antes de la guerra.
El Ayuntamiento de Zaragoza creo un «Reglamento del Cuerpo de desinfección«. me llama la atención la dotación de personal que tenía, como un un director Técnico (Doctor en Medicina), un Capataz encargado de la brigada (Practicante), cinco desinfectores, un cochero o chóffer un mozo de limpieza (Todo tomado del citado Blog).

Frente a la puerta de mi despacho están estas botellas de desinfección. Para todo aquel que quiera ver este Museo de la Sanidad de Castilla-La Mancha, me pongo a su disposición (las fotos pertenecen a su colección).





He recuperado este documento de mis maestros, el Dr. Fereres y el Dr. Cruzet a los que conocí en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y por supuesto el libro de Piédrola.
La música de la entrada, la va a poner mi querida «Ladilla rusa».
He escrito sobre muchos temas en este Blog, incluido mi éxito sobre el Satisfayer.

Pero en esta entrada necesito la ayuda de los lectores, por que no he sido capaz de contestar. Y es que de vital importancia para un buen grupo de personas que se pusieron en contacto conmigo.
Ni siquiera el libro «Higiene y Epidemiología Militar en Campaña» del Dr. Criado Cardona me ha dado la solución (que no es familia mía).


Se trata de la Banda de Gaitas Lume da Biqueira de Madrid, que es un grupo y escuela de gaitas que entre sus actividades está la enseñanza de la gaita. Pero claro, dejan los instrumentos a los alumnos, y en la época actual Covid-19 ésto tiene sus riesgos.
Me he puesto a estudiar las partes de una gaita, por que en realidad lo mío es la trompeta.

Y es que hay de todo, y de todo tipo de materiales. Madera, tela, odre…
Para mi lo más díficil es el «Fol» que es un odre, como una bota de vino, y es que ahí se acumula el aire del gaitero que luego expande el aire al resto de la gaita.
No he encontrado ningún producto desinfectante, ni por supuesto que me asegure una higienización del fol.
El resto es fácil, es pasar por fuera las maderas del chillón, punteiro… con un desinfectante de cualquier tipo, pero compatible con la madera (eso nos lo puede decir un fabricante de gaitas o un luthier) (Ver este vídeo).
O existe la posibilidad de pasar un aire caliente (¿?) tipo horno, como cuando hice la entrada de las mascarillas (Me han cambiado el editor de WordPress y no puedo poner enlaces a mi entradas, y el sistema de bloques no funciona bien).
Acaba de salir un artículo sobre desinfección ambiental con ozono, a diferentes concentraciones. Utilizaron concentraciones de 1 ppm de ozono durante 60 minutos y 6 ppm durante 55 minutos a 25 grados. Los dos patrones resultaron eficaces para reducir la carga viral en superficies, sobre todo el segundo. Se trata de un método útil para inactivar el virus en las habitaciones de los pacientes. Quizás haya que reevaluar la lista de virucidas del Ministerio de Sanidad.
En los comentarios de los lectores se hablaba de el ozono. Y este artículo ha aparecido hoy día 15 de octubre.
Estos amigos no han encontrado protocolos, empresas o instituciones españolas (la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia no les ha contestado) que hayan escrito sobre este particular y sólo cuentan con artículos encontrados en páginas de Estados Unidos. Como por ejemplo:
https://www.wired.com/story/the-science-behind-orchestras-careful-covid-comeback/
https://www.nfhs.org/articles/covid-19-instrument-cleaning-guidelines/
Así que desde aquí emito un llamamiento y petición de ayuda, para que colguéis idea, comentarios para dar una solución a estos músicos.
Evidentemente la música de esta entrada será gaitera y con Lume de Biqueira.
Por favor, dejad ideas en los comentarios.
La infección transmitida a pacientes sigue siendo una complicación y un efecto adverso de la asistencia. Anualmente se realizan miles de procedimientos médicos invasivos con equipos que no pueden ser esterilizados o que no requieren ser esterilizados y que deben ser procesados de forma adecuada para evitar la transmisión de organismos patógenos y de infecciones entre pacientes.
La actualización que nuestra Sociedad ha hecho de la guía de uso de desinfectantes en el ámbito sanitario mantiene la estructura de la primera edición y ha añadido algunos capítulos de especial relevancia en los últimos años. Se ha actualizado la información científica disponible sobre los diversos productos y técnicas con la experiencia de los profesionales de los Servicios de Medicina Preventiva que desarrollan su actividad en nuestros. Pueden ser de utilidad no sólo a los que trabajamos en los Servicios de Medicina Preventiva sino a aquellos que tienen la responsabilidad diaria en las tareas de desinfección en el entorno sanitario, médicos, enfermeras, auxiliares sanitarios, responsables de los servicios de hostelería y también a aquellos de los departamentos de gestión y compras. En aquellos puntos donde la literatura científica no ha arrojado conclusiones únicas, se ha tratado de dar una respuesta práctica desde la experiencia y el conocimiento.
El objetivo de la presente guía es proporcionar los principios básicos que permitan a los centros sanitarios incorporar las prácticas adecuadas de desinfección de equipos médicos. Es una herramienta dirigida a que cada centro elabore sus protocolos y procedimientos con una base de conocimiento común.
Enlace a la Guía de desinfectantes
Además ha aparecido la Guía Antisépticos en la Práctica Clínica, que también se ha presentado en el congreso de Ávila.
Enlace a la Guía de antisépticos de la SMMP
Y para el que quiera saber más sobre mascarillas ¿cómo, cuándo y cuáles deben utilizarse? Estupenda revisión del Grupo de Jesús Aranaz.
Se va a celebrar un webinar el martes 2 de junio a las 18 horas. Lo organiza la Sociedad Murciana de Medicina Preventiva Hospitalaria y Asistencia sanitaria.
Espero saludaros a todos (es mi primer webinar como ponente).

Aquí tenéis la grabación:
Hoy pone la música Carlos Cano con «María la portuguesa». Se la dedico a un amigo que se acaba de ir (DEP amigo).
Hoy 5 de mayo celebramos el día mundial de la higiene de manos.
Pocas palabras para un acto tan sencillo y útil. Ya lo hicimos en otra entrada. Ahora más que nunca, un acto tan sencillo puede servir para salvar y proteger vidas. Sabemos que en la lucha contra la pandemia el lavado de manos es uno de los pilares de la prevención.
Algún autor recomienda que también se haga en esterilización. Evidentemente al iniciar y acabar la jornada laboral, en los descansos, al ir al baño, o si cambiamos de zona de trabajo.
Sin embargo, en la zona de acondicionamiento y empaquetado cogemos el instrumental con las manos (y algunos con guantes); porque este material está limpio y desinfectado y no existen riesgos laborales para el personal.
Pero ¿Influye en la limpieza y esterilización? Pues sí, según este estudio de 2017, que recomienda llevar guantes en esta zona o lavarse las manos cada hora, aunque lo hallado tiene poca relevancia clínica y epidemiológica.

Hoy en la música de despedida comparto un pasodoble titulado «A las 8 de la tarde», que ha compuesto D. José Luis Morena Barba, profesor de la Escuela de Música de Talavera de la Reina, y que está dedicado a todos aquellos que han luchado y están luchando frente a la pandemia.
Además, es mi profesor de trompeta, amigo y lo apreció mucho.
Ha salido una Nota Técnica (03/03/2020) de Matachana donde se pueden esterilizar determinadas mascarillas FFP2 en autoclaves de vapor a 121ºC, con una meseta de 15 minutos de esterilización. Se pueden hacer hasta 5 esterilizaciones (6 usos en total). Importante: Revisar los modelos de FFP2 y nuestro tipo de autoclave de vapor.
El problema es que en estos momentos tenemos multitud de tipos de mascarillas FFP2 en los hospitales y centros sanitarios, unas que vienen de compras y otras de la generosidad de la población, y quizás no podamos hacer una esterilización en todas.
Como en todo estudio piloto habrá que tener en cuenta sus limitaciones.
En Ministerio de Industria (de España) ha sacado una serie de documentos para fabricarnos nuestras propias mascarillas y EPIs. Estamos «resolviendo».

Por mi primera vez en este Blog, cuento con la colaboración de un buen amigo y conocido por todos, el Dr. Vicente Zanón (Presidente del Grupo G3E). Os pongo el texto íntegro que me ha facilitado.

Consideraciones a la reutilización de mascarillas para los trabajadores sanitarios.
Como premisa de primer orden debemos dejar claro que las mascarillas FFP, también llamadas respiradores, son de un solo uso, por lo que en aras de la protección personal de los trabajadores sanitarios no deben reutilizarse.
Ahora bien dada la escasez de estos elementos vitales para evitar el contagio en esta crisis de la Pandemia por COVID-19, ante la imposibilidad de recibir estas FFP, consideramos la necesidad de aumentar el tiempo de uso de las que disponemos, por ello es preciso establecer unas normas.
1º El uso extendido y la reutilización de las mascarillas es una decisión personal, que deberá autorizar cada hospital, mediante instrucciones adecuadas.
2º Atender a las incompatibilidades y limitaciones de los procedimientos de esterilización, por lo que aconsejamos aquellos que disponen de evidencia científica sobre su efectividad.
3º Cada hospital debe decidir el máximo de veces que se permite reutilizar una FFP.
No hay manera de saber el número de veces que puede reutilizarse una FFP, sin embargo, si el fabricante no informa sobre esta circunstancia, se sugiere3-4 limitar a 5 reutilizaciones cada FFP.
Para reutilizar es necesario esterilizar, y para ello son necesarios 3 requisitos:
1º Para esterilizar correctamente es necesario en primer lugar LIMPIAR, para disminuir la carga bacteriana de los objetos y así conseguir la esterilidad requerida.
2º Todos los procedimientos de esterilización tienen incompatibilidades. Unas derivadas de la posibilidad de deterioro en el objeto esterilizado. Otras por el hecho de inactivar la acción del producto esterilizante.
3º Por último la esterilización de objetos porosos requiere una capacidad de penetración del agente esterilizante en el interior del material poroso.
Con todas estas premisas para reesterilizar mascarillas FFP deberemos tener en cuenta8:
1º Tanto su capa externa, como la interna de las máscaras FFP, tras su uso, presentarán una contaminación de restos de saliva y secreciones nasales y respiratorias, del portador y de los pacientes a los que haya atendido.
Esta contaminación irá colmatando los poros de las diferentes capas, con lo que irá dificultando la respiración a quien la lleve. Esta es una de las razones por la que se da un período máximo de uso de 8 horas, sea de modo continuado o interrumpido.
2º Las FFP en parte están constituidas por celulosa, que es incompatible con Dióxido de cloro gas, Formaldehído, Óxido de etileno y Peróxido de Hidrógeno. En la mayoría de casos porque la celulosa tiene una gran capacidad de absorción del agente esterilizante, lo que puede disminuir la eficacia del procedimiento, pero también puede hacer que estas mascarillas liberen sustancias tóxicas a quien las use.
Además la celulosa hace inadecuado el uso de procedimientos húmedos para su esterilización (APA, Vapor de agua, Cloro, etc) que podrían deformar y deteriorar las mascarillas.
3º Las FFP llevan un elemento filtrante en su interior de polipropileno, que puede deteriorarse por altas temperaturas, por lo que ni el vapor, ni el calor seco son adecuados para su esterilización.
Así pues, por unos u otros motivos, solo recomendamos dos procedimientos:
Los demás procedimientos sabemos que SÍ pueden deteriorar las FFP o son incompatibles con los materiales de las FFP, por lo que no aconsejamos su uso.
Bibliografía
La elección de la música después de más de dos semanas de cuarentena es mía.
Hay dos entradas relacionadas:
Consideraciones a la reutilización de mascarillas para los trabajadores sanitarios
Actualización en la reutilización y desinfección de mascarillas

Todos los tertulianos, expertos, estudiosos… están hablando estos días del nuevo Coronavirus o de «La isla de las tentaciones«.
Yo no voy a ser menos, y voy a aprovechar una entrada que hice en su día sobre desinfección ambiental «no touch». Podemos ver que la luz UV-C puede ser útil para eliminar los coronavirus.
Esperemos que no llegue el momento de usarlo, por que eso puede suponer que la epidemia se ha extendido más de lo debido, y tenemos que desinfectar habitaciones, ambulancias…

Estaremos atentos a las informaciones que nos dan los expertos, y de lo que nos dice la evolución de la epidemia
¡Háblame de ti coronavirus mío!
Si eres mujer y te has puesto a cantar esta canción, es que llevaste calentadores de lana en los 80-90.

Esta imagen de «El perro andaluz» de Buñuel siempre me ha impactado, y es que los ojos son algo muy delicado. Ya lo dijo el ciego en Granada.
Esta entrada está pensada para aquellos materiales y dispositivos oftalmológicos, y otros como los de microcirugía, neurocirugía…) que se caracterizan por:
Esta entrada está dedicada a mi amigo Victor Segura Barandalla, que dejó la esterilización por irse a la Atención Primaria, pero que sé que en un rincón de su corazón queda algo de higiene. Y es que lo que escribo está tomado de su estupenda Guía, que desgraciadamente no tengo en pdf para colgarla. Mientras (pero en inglés) tenéis este estupendo artículo de 2018 que hace un repaso del TASS y de las endoftalmitis. Igualmente, en el monográfico del AJIC, la Dra. Michelle Alfa repasa el efecto de los biofilms y su impacto en errores de esterilización, y por tanto en la producción de IRAS en oftalmología y otras cirugías.
Yo hice unos artículos para la revista de la SEEOF, además del Libro de dicha sociedad donde participo en el capítulo de esterilización:
Recomendaciones específicas:
Material propio de Oftalmología
1.- Lentes:

2.- Material de acero: Se trata de material microquirúrgico, por lo que debemos extremar el cuidado. Se pueden limpiar y explorar con hisopos humedecidos en soluciones enzimáticas.
3.- Material blando: Suelen ser cables de transmisión, cánulas desechables, mangos de faco, motores y piezas de mano. Generalmente, no se pueden sumergir, por lo que es preferible hacer una limpieza y desinfección en seco.
Los cables no se deben enrollar en exceso, ni acodar, ni forzar el plegado. En cualquier caso, consultar siempre las instrucciones del fabricante.
4.- Mangos de faco:
5.- Tonómetros: Ojo (y nunca mejor dicho), con este aparataje diagnóstico, ya que la American Academy of Ophthalmology ha visto la transmisión de adenovirus, herpes simplex, hepatitis C virus, enterovirus, Pseudomonas aeruginosa, SAMR, Acanthamoeba y priones. Además de tonómetros se ha observado en espéculos y láseres YAG, por lo que que han publicado una Guía breve y un artículo en la revista (Junk 2017).
El debate sobre los detergentes enzimáticos y su relación con el TASS está clara y presente:
Recomendaciones limpieza material (J Cataract Refract Surg 2007)
La mayoría de casos de TASS está relacionada con la limpieza y esterilización del instrumental. El lavado inadecuado lleva a la incompleta eliminación de residuos, como los viscoelásticos que, combinados con detergentes o limpiadores enzimáticos, o desnaturalizados en el proceso de esterilización, pueden acabar desencadenando un TASS. También pueden ser causa de TASS los restos de esterilizantes químicos, residuos de detergentes enzimáticos, y la contaminación bacteriana o por endotoxinas del agua del baño de ultrasonidos. Aunque las bacterias son destruidas en el proceso de esterilización, los lipopolisacáridos que constituyen las endotoxinas permanecen. Además, el mantenimiento inadecuado de los sistemas de esterilización puede ser causa de TASS (Informe).
Quizás lo importante es un buen aclarado del instrumental que haya sido tratado con detergente enzimático o en un baño de ultrasonidos. Hay que enjuagar e irrigar bien todo después de su tratamiento con agua desionizada. Según la bibliografía, ésta debe ser desionizada, destilada o estéril, y en cantidad abundante.
Gracias a las redes sociales, mi colega José Valencia me informa de dos guías relacionadas con la oftalmología y la Enfermedad de Creutzfeld Jakob:
Si habéis llegado hasta aquí, por favor, colaborad rellenando esta encuesta. Gracias:
Cuestionario sobre formación en Esterilización
Después de tantos ojos, os dejo con Miguel de Molina y sus «Ojos verdes»:
Ya sé que este Blog trata de la esterilización, pero en la actualidad desarrollo buena parte de mi labor en la medicina familiar, y en concreto en la medicina rural. Así que quería conmemorar este día con todos vosotros.
El médico especialista en medicina familiar se encarga de mantener la salud de las personas en todos sus aspectos, con particular énfasis en la medicina humanística, dando cuidados continuos a la persona, familia y sociedad.

Hay mucho que celebrar y mucho por conseguir.

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