El blog de la limpieza, desinfección y esterilizacion de dispositivos sanitarios. Este Blog no pertenece ni representa a ninguna Sociedad Científica, Asociación u Organismo, su finalidad es la difusión de conocimientos y actividades relacionados con la Esterilización. Todo es fruto de una búsqueda personal de evidencia en este campo sanitario. El administrador de este blog no se responsibiliza de la información contenida en el blog pues pudieran existir errores de intepretación o traducción en algún caso de los artículos o fuentes originales. Se recomienda, por tanto, consultar con los escritos originales (enlaces), de los que tampoco este administrador se responsabiliza de su exactitud. Tampoco se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus seguidores. Los contenidos patrocinados se indicarán debidamente.
Antes de pasar a la entrada, os recomiendo leer la revista de SEDE, que en su número 2 trae muchas novedades. También necesitamos vuestra colaboración presentando trabajos.
Los pasados días 16 y 17 abril se celebró el II Congreso de SOMPRHAS. La Sociedad de Medicina Preventiva Hospitalaria y Asistencia Sanitaria de la Región de Murcia ha celebrado su II Congreso bajo el lema “Prevenir: decisiones que salvan vidas”, consolidándolo como un foro clave para impulsar un enfoque sanitario centrado en la anticipación, la promoción de la salud y la toma de decisiones informadas. El encuentro ha ofrecido un espacio para compartir conocimiento, experiencias y avances, con el objetivo de fortalecer el papel de la Medicina Preventiva en la planificación y gestión sanitaria. La participación de profesionales y entidades resulta clave para avanzar hacia un modelo de salud más eficiente, equitativo y orientado a resultados.
Tuve la suerte de participar con una ponencia titulada «Qué cosas hacer mal en la central de esterilización para aprender a hacerlas bien«.
Sickbert-Bennett, E., Shenoy, E. S., & Weber, D. J. (2026). Sterilization and high-level disinfection in 2026: New and emerging topics. Infectious Disease Clinics of North America. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.idc.2025.12.006
La Guía de 2025 (SHEA, APIC, ASGE, IDSA, SGNA) señala que el reprocesamiento debe basarse en:
La centralización con un proveedor principal favorece la estandarización de insumos, disminuye errores de preparación y fortalece la trazabilidad del reprocesamiento. Es decir, un solo proveedor facilita el control de la compatibilidad de productos, la disminución de variabilidad y la homologación de insumos.
Como consecuencia de tener un proveedor principal:
Simplifica protocolos,
Facilita entrenamiento,
Reduce errores humanos, que era el objetivo de la mesa redonda.
La utilización de un único proveedor para detergentes y desinfectantes en una central de esterilización puede justificarse desde la perspectiva del control de calidad y la estandarización del reprocesamiento. Esta estrategia contribuye a reducir la variabilidad química entre productos, favoreciendo la consistencia en la acción de limpieza y disminuyendo la incertidumbre asociada a diferencias en formulación, pH o sistemas enzimáticos. Asimismo, facilita la validación y el mantenimiento del proceso, al disminuir la necesidad de revalidaciones derivadas de cambios entre fabricantes o líneas de productos. Desde el punto de vista operativo, la estandarización simplifica la formación del personal, reduce la probabilidad de errores en la dilución o aplicación de los productos y mejora la trazabilidad en caso de incidencias, al concentrar la gestión en un único sistema de referencia. Además, optimiza la gestión logística y el control de inventario, al reducir la complejidad de referencias y minimizar el riesgo de uso incorrecto de productos. En términos operativos y de gestión hospitalaria, esta estrategia reduce la complejidad logística, simplifica la gestión de inventarios y disminuye el riesgo de errores en la selección, dilución o aplicación de productos, especialmente en entornos con alta rotación de personal. Además, concentra la interlocución técnica y el soporte en un único proveedor, lo que puede mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias y optimizar los acuerdos de servicio. No obstante, esta estrategia debe considerarse junto con la necesidad de mitigar riesgos asociados a la dependencia de un único proveedor, recomendándose en algunos contextos la existencia de alternativas validadas que aseguren la continuidad del suministro.
Como suelo hacer, os dejo una copia en pdf de mi presentación, aunque evidentemente no va a tener la gracia y salero de verme en directo (lo sé, soy insoportable, y os puedo decir que es agotador).
En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de Bastian Wulff, Responsable de Innovación de la empresa Dr. Weigert.
Para quien no conozca a Bastian, diré que es todo un experto del mundo de la desinfección e higiene. Tengo la suerte de conocerle en persona, después de varios viajes a España, coincidiendo con jornadas y congresos de SEDE y de la WFHSS. La suerte que tenemos con él, es que habla perfectamente el español con un acento gaditano que te sale llamarle «pisha», a lo que hay que unir su cordialidad y humor. Contaré un secreto de él, y es que un gran aficionado al karate y viene a mi ciudad (Talavera de la Reina) a hacer cursos con una de las mejores karatecas del mundo, Sandra Sánchez. Este año, espero contar con él en las II Jornadas de la Sociedad Castellanomanchega de Medicina Preventiva y Salud Pública, que se celebrarán en Cuenca del 18 al 19 de junio.
Cualquiera que se haya familiarizado con el reprocesamiento de productos sanitarios se dará cuenta rápidamente de lo complejo que es en realidad este tema que, a primera vista, parece sencillo. Hay muchas razones para ello: la gran variedad de tipos de instrumentos quirúrgicos, materiales a reprocesar, máquinas y productos de limpieza, los diferentes tipos y grados de contaminación, los tiempos de reposo del instrumental y muchos otros factores más.
Por eso, en la práctica, se presentan una y otra vez casos en los que algunos instrumentos quirúrgicos no quedan limpios, aunque la razón no sea evidente. Uno de estos casos fue el punto de partida para que nos ocupáramos intensamente del comportamiento de la sangre al secarse.
En Alemania, Suiza y Austria, para la validación y el control del rendimiento de los procesos de limpieza, conforme a la norma ISO 15883-1/-2/-5 y la directriz nacional [1,2], se utilizan pinzas Crile contaminadas con sangre de oveja coagulada. Estas pinzas se pueden adquirir en el mercado o el validador responsable las contamina con sangre de oveja heparinizada y reactivada, de acuerdo con la normativa [2]. Tras la limpieza, se realiza una cuantificación de los residuos proteicos utilizando métodos establecidos, como el método BCA y el método OPA.
Lo último fue el caso cuando un día nos contactó un usuario que nos informó de un aumento inusual en los valores de proteínas residuales durante la revisión del rendimiento de los procesos de limpieza, a pesar de que el resultado del reprocesamiento en la central en cuestión seguía siendo bueno y sin cambios aparentes. Al principio no teníamos ni idea de qué podía estar pasando. Sin embargo, pronto se descubrió que no se habían respetado los tiempos de espera especificados al preparar las pinzas, sino que habían utilizado los instrumentos para las pruebas después de solo una hora de secado a temperatura ambiente. Una prueba rápida en el laboratorio mostró diferencias significativas en el resultado de la limpieza cuando la sangre solo se había secado durante una hora. Esto fue sorprendente, ya que hasta entonces habíamos asumido que los residuos más secos siempre eran más difíciles de eliminar que los relativamente frescos.
Por lo tanto, decidimos investigar sistemáticamente la influencia de diferentes tiempos de secado. En primer lugar, esto se llevó a cabo en forma de contaminación superficial homogénea en placas de acero inoxidable, ya que estas permiten condiciones definidas en el laboratorio y la mejor reproducibilidad posible. Ya informé sobre los resultados de este estudio el año pasado en este blog. Descubrimos que la sangre es especialmente resistente cuando está coagulada, pero aún no se ha secado del todo.[3]
El siguiente paso era verificar estos resultados con instrumentos quirúrgicos reales. Para ello, primero había que resolver un problema: para eluir de forma fiable todos los residuos proteicos de una pinza quirúrgica entera con el propósito de cuantificarlos, se necesita una cantidad relativamente grande de solvente, lo que diluiría mucho las proteínas disueltas y dificultaría su determinación precisa. En particular, los residuos de fibrina, que son especialmente persistentes y representan una proporción relativamente pequeña de la proteína total, podrían pasar desapercibidos. Para evitar este problema, cortamos las articulaciones de los instrumentos y utilizamos solo estas como muestras de ensayo. Las articulaciones, y en particular los residuos que se encuentran dentro de ellas, suponen un desafío especial a la hora de limpiarlas, ya que para el detergente son más difíciles de acceder directamente. Encima, como ya habíamos examinado los residuos de sangre superficiales, decidimos introducir la sangre directamente en la articulación para la nueva serie de experimentos.
Además, simulamos un ciclo de reprocesamiento completo que, aparte del experimento de limpieza realizado en un baño de inmersión, antes de la contaminación con sangre, incluía el tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos quirúrgicos y un paso de esterilización a vapor (figura 1).
Figura 1: Metodología: (1) limpieza mecánica alcalina para eliminar todos los residuos orgánicos (2) tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos (3) esterilización a vapor (4) contaminación con sangre de oveja heparinizada reactivada (5) secado (diferentes tiempos) (6) experimento de limpieza en baño de inmersión (7) elución de la proteína restante (8) determinación cuantitativa de los residuos proteicos
Tanto el paso de limpieza como el cuidado de los instrumentos se llevaron a cabo con dos productos de diferentes fabricantes para poder descartar efectos específicos del respectivo producto. Los residuos de proteínas que quedaron después de la limpieza se determinaron utilizando el método BCA, uno de los procedimientos estándar mencionados en la norma EN ISO 15883-5 para la cuantificación de proteínas residuales. En la figura 2 se muestra un resumen de los resultados de los estudios.
Figura 2: (a) Residuos proteicos tras la limpieza y pérdida de masa de la sangre tras diferentes tiempos de secado y (b) residuos proteicos en función del progreso del secado o la pérdida de masa por desecación [4]
Vemos claramente que la mayoría de los residuos proteicos permanecieron durante las primeras 2-3 horas de secado y que los valores disminuyeron después. Tras un tiempo de reposo más prolongado (24 h), las cantidades de proteína volvieron a aumentar ligeramente (efecto de envejecimiento/fase de maduración). Aunque en esta ocasión la sangre se pipeteó en la articulación de un instrumento y no se distribuyó uniformemente sobre una superficie, se observó exactamente el mismo efecto que habíamos observado y descrito anteriormente.
La representación de la figura 2(b) muestra el efecto independientemente del tiempo y, en su lugar, utiliza la cantidad de proteína en función del progreso del secado. Dado que al secar la sangre se evapora el agua, se puede seguir perfectamente el proceso pesando las muestras.
En resumen, podemos concluir lo siguiente:
Si la sangre es fresca y aún no ha comenzado a coagularse o la coagulación no ha avanzado mucho, se puede eliminar fácilmente.
Si la sangre se ha coagulado y aún no se ha secado, es más difícil de eliminar.
Si la sangre se ha secado, es más fácil de eliminar (siempre que no lleve mucho tiempo).
Si la sangre seca lleva mucho tiempo secándose, ocurren procesos químicos de envejecimiento que hacen que sea más persistente y difícil de eliminar.
Ahora la pregunta clave es, por supuesto: ¿qué implicaciones concretas tiene esto para la práctica del reprocesamiento de productos sanitarios?
Una aplicación es obvia, ya que fue el motivo que nos llevó a realizar nuestras investigaciones: la validación de procesos y el control del rendimiento de los procesos de limpieza con pinzas contaminadas, tal y como se utilizan en Alemania, Suiza, Austria y, de forma aislada, en otros países como Polonia. En España y Latinoamérica este tipo de práctica de validación (todavía) no es habitual.
Más difícil de determinar es la importancia que esto tiene para la práctica diaria del reprocesamiento. No obstante, intentaremos encontrar una respuesta. Para ello, primero debemos saber en qué fase del secado se encuentran normalmente los instrumentos cuando comienza el reprocesamiento. Aquí ya nos encontramos con la primera dificultad para responder a esta pregunta. Es evidente que existe una enorme variedad. Los tiempos de traslado y de espera dependen de muchos factores. Además de la distancia entre la sala del quirófano, que puede estar justo al lado o ni siquiera en el mismo edificio, por no hablar de los reprocesadores externos, también influyen de manera decisiva, por ejemplo, la organización interna del trabajo, las condiciones de almacenamiento y transporte, la urgencia del reprocesamiento y, por supuesto, el momento de uso del instrumento y la duración de la operación.
Del estudio de campo con un detergente para el reprocesamiento de productos sanitarios, tengo los datos sobre el tiempo de reposo de los instrumentos antes del procesamiento de siete hospitales diferentes de Alemania. Aunque esta muestra no es para nada representativa, los datos nos dan algunas pistas y nos servirán como base para este experimento mental. Los intervalos de tiempo mencionados van desde unos pocos minutos hasta 72 horas, si los instrumentos en cuestión permanecían sin procesar durante el fin de semana. A primera vista, llaman la atención las grandes diferencias entre los distintos centrales y los intervalos de tiempo, en algunos casos muy amplios. La vista general de la figura 3 muestra, en una superposición gráfica con los datos experimentales del estudio, en qué intervalos de tiempo la sangre sería especialmente resistente según nuestros experimentos.
Los tiempos de secado mencionados no tienen en cuenta el tiempo de uso en el quirófano ni el momento de uso, que son imposibles de determinar con exactitud para cada instrumento individual. Esto da lugar a otro factor con una gran variabilidad temporal. Para algunas de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes se dispone de datos sobre la duración típica de la operación. [5] Esta suele oscilar entre 1 y 2,5 horas. Por lo tanto, para nuestro análisis, añadimos 1,5 horas al tiempo de secado para el uso en el quirófano, sabiendo que, debido a la gran variabilidad temporal, solo puede ser una aproximación muy vaga.
Figura 3: Datos sobre los tiempos de secado de la sangre en los instrumentos de las unidades de reprocesamiento de siete hospitales alemanes; se muestra superpuesta la persistencia de la sangre en función del tiempo, basada en las cuantificaciones de proteínas del estudio, teniendo en cuenta un tiempo hipotético de uso en el quirófano de 1,5 horas.
Si echamos ahora un vistazo a la gráfica, podemos afirmar con bastante certeza que, a pesar de todo, siempre habrá instrumentos que se vean afectados por este efecto en mayor o menor medida.
Pero ¿de qué nos sirven exactamente estos conocimientos teniendo en cuenta la enorme variabilidad temporal?
Si los instrumentos presentan anomalías en el resultado de la limpieza sin motivo aparente, la causa podría ser un tiempo de reposo desfavorable antes del procesamiento, especialmente si esto ocurre repetidamente en determinados procedimientos. Estos procesos podrían revisarse de forma específica y, si fuera necesario, ajustarse. En caso de resultados inesperados en el contexto de las evaluaciones de procesos, se recomienda revisar la metodología, en particular el cumplimiento con los tiempos de espera especificados en la preparación de las muestras estandarizadas.
¿Qué puedo hacer para evitar este tipo de problema?
¿Debo dejar mis instrumentos más tiempo sin limpiar? En algunos casos, un tiempo de reposo más largo probablemente tendrá un efecto positivo en el resultado de la limpieza, pero hay que tener en cuenta que un tiempo de reposo más largo también puede dar lugar a otros problemas. Por ejemplo, el contacto prolongado con medios corrosivos como la sangre o los desinfectantes para heridas aumenta el riesgo de daños por corrosión y también afecta al flujo de trabajo de la central de esterilización, ya que retrasa el reprocesamiento. En su lugar, en el caso de instrumentos afectados, el pretratamiento con productos enzimáticos no fijadores de proteínas en el punto de uso puede ofrecer una solución, especialmente si estos productos también tienen buenas propiedades inhibidoras de la corrosión. [6]
¿Qué limitaciones hay?
En la realidad, los instrumentos quirúrgicos no solo están contaminados con sangre, sino que a menudo también con mezclas de sangre, mucosidad, restos de tejido, desinfectantes para heridas o similares. El comportamiento de estas mezclas al secarse puede diferir considerablemente del comportamiento de la sangre pura. Por lo tanto, aunque los resultados de nuestro estudio pueden ayudar a completar el panorama general, solo representan una pieza más del complejo puzle que es el reprocesamiento de los productos sanitarios y no permiten sacar conclusiones absolutas y universalmente válidas sobre el comportamiento de secado de las contaminaciones en el contexto quirúrgico. No obstante, conocimientos como estos nos ayudan de manera significativa en muchos ámbitos, no solo en los ejemplos mencionados, como la práctica de validación, sino también, por ejemplo, en el desarrollo y ensayo de nuevos productos como detergentes y equipos para el reprocesamiento de productos sanitarios.
Referencias bibliográficas
[1] DIN EN ISO 15883-5:2021-11. Washer-disinfectors – Part 1: General requirements, terms and definitions and tests; – Part 2: Requirements and tests for washer-disinfectors employing thermal disinfection for critical and semi-critical medical devices; – Part 5: Performance requirements and test method criteria for demonstrating cleaning efficacy.
[2] Carter A, Eibl R, Krüger S, Gebel J, Niebur S, Hoppe M, et al. Guideline compiled by DGKH, DGSV and AKI for the validation and routine monitoring of automated cleaning and thermal disinfection processes for medical devices 5th edition. Central Service Suppl. 2017.
[6] “Folleto rojo” Tratamiento del instrumental – método correcto para el tratamiento del instrumental. Grupo de trabajo Tratamiento del Instrumental (AKI) 11.a edición 2017.
Conclusiones que saco yo:
El estudio revela que la dificultad para limpiar la sangre no aumenta linealmente con el tiempo, sino que sigue un patrón de «montaña rusa» basado en su estado físico:
Punto de máxima resistencia: La sangre es más difícil de eliminar cuando está coagulada pero aún húmeda, lo que ocurre típicamente entre las 2 y 3 horas de secado.
La paradoja del secado: Una vez que la sangre se seca completamente, su eliminación es temporalmente más sencilla que en la fase de coagulación húmeda.
Efecto de envejecimiento: Tras 24 horas, la resistencia vuelve a subir debido a procesos químicos de maduración.
Implicación en validaciones: El incumplimiento de los tiempos de secado estandarizados en las pruebas de control (como usar pinzas tras solo una hora de secado) genera resultados de proteínas residuales inusualmente altos.
Recomendación práctica: Dado que muchos instrumentos llegan a limpieza en su fase más crítica, se aconseja el pretratamiento con productos enzimáticos en el punto de uso para evitar la fijación de proteínas y la corrosión.
La eficacia de la limpieza no depende únicamente de que la sangre esté “fresca” o “seca”, sino del momento exacto dentro del proceso de secado. Dado que en la práctica clínica siempre existirán instrumentos expuestos a tiempos de reposo desfavorables, es fundamental considerar este efecto en la validación de procesos, en la interpretación de resultados anómalos y en la organización del reprocesamiento. Medidas como el pretratamiento en el punto de uso con productos adecuados pueden mitigar el problema.
Me despido con música italiana de mi infancia con Monsieur Glisolfi:
Y un pasodoble dedicado a Soria, porque yo lo valgo:
Este año el Top 10 de ECRI tiene mucho que ver con la IA, es el dilema de la tecnología infalible.
Existe la creencia de que a mayor sofisticación de las herramientas, menor es el margen de error. Sin embargo, la realidad que nos presenta ECRI tras 19 años de análisis es opuesta: a medida que la tecnología avanza, surgen vulnerabilidades invisibles y sistémicas. La seguridad del paciente no es una propiedad intrínseca de un dispositivo, sino el resultado de un «sistema total». Este equilibrio depende de la interacción crítica entre las personas, los procesos y el entorno. El informe de Riesgos Tecnológicos para 2026 nos advierte que el peligro no suele residir en un chip defectuoso, sino en la fragilidad de un sistema que confía ciegamente en infraestructuras que no comprende o que no puede controlar. Veamos unos ejemplos del Top 10.
¡Cuando los chatbots «alucinan» consejos médicos! El riesgo número uno para 2026 no es un fallo mecánico, sino una crisis de confianza algorítmica. El uso de Modelos de Lenguaje Extensos (LLM) como ChatGPT, Claude, Copilot o Grok se ha infiltrado en la clínica sin una regulación específica para el entorno sanitario. Estas herramientas no están diseñadas para la medicina; son motores de predicción estadística, no de comprensión clínica. El mayor peligro reside en las «alucinaciones» y en la predisposición de estos modelos a «complacer» al usuario. Ante una duda médica compleja, la IA prefiere ofrecer una respuesta fluida y autoritaria, aunque sea incorrecta o sesgada, antes que admitir su ignorancia. Esta búsqueda de la satisfacción del usuario, en lugar de la precisión clínica, convierte a la IA en un asesor de salud extremadamente poco fiable.
«El apagón electrónico». El colapso sistémico o schock que nadie espera. La dependencia absoluta de los sistemas electrónicos ha creado un flanco de ataque masivo. La «Oscuridad Digital» (una pérdida repentina de acceso a la información por ciberataques, fallos internos o desastres) ya no es una hipótesis de ciencia ficción; es una eventualidad operativa inminente. Y es un riesgo para los pacientes (decisiones de tratamiento a ciegas, sin acceso a historiales o resultados de laboratorio), clínicos (el personal se ve obligado a retomar flujos de trabajo manuales y obsoletos que no han practicado en años, operando bajo una presión cognitiva insoportable) y las organizaciones, con un caos.
El «Caballo de Troya» (dispositivos médicos heredados «Legacy»). Los dispositivos legacy (equipos antiguos que aún funcionan pero cuyo software ya no recibe parches de seguridad) son el «Caballo de Troya» moderno (Riesgo #8). La realidad económica impide a los hospitales renovar todo su parque tecnológico, dejando miles de puertas abiertas a los hackers. Un equipo de rayos X o un monitor de signos vitales comprometido no es solo un equipo fallido; es el puente que permite a un atacante saltar hacia el núcleo de la red hospitalaria. La solución para 2026 no es el reemplazo total (financieramente inviable) sino la segmentación agresiva de redes y la implementación de controles de seguridad compensatorios que aíslen estos puntos vulnerables de los sistemas críticos.
El desafío de los productos falsificados. El panorama geopolítico está alterando la seguridad del paciente. La retirada de apoyos internacionales (como la de EE. UU. de la OMS) y la reducción de personal en agencias de vigilancia sanitaria (Riesgo #3) han dejado un vacío de control. Esta falta de vigilancia externa delega en los equipos de compras la carga de detectar productos subestándar o falsificados.
¿Qué hay de lo mío? ¿Y sobre nuestro terreno? ¿Dice algo el informe? Pues si, en dos puntos, y los he tratado en el Blog previniendo de su importancia. Este año no aparecen los endoscopios ni duodenoscopios, pero lo que hay son cosas muy simples pero que son la base de nuestro trabajo.
7. Instrucciones de limpieza deficientes: Manuales de fabricantes incompletos o imposibles de seguir que facilitan la propagación de infecciones. Son las IFUs y la necesidad de que tengamos toda la información en las centrales, y por supuesto la importancia de la limpieza.
Una IFU no es un lujo o accesorio es OBLIGATORIO.
10. Problemas de calidad del agua en esterilización: El agua impura puede dejar residuos infecciosos o dañar el instrumental quirúrgico. ¿Cuántas veces he hablado del agua en el Blog? ¿Y el circulo de Sinner? ¿Y de la mezcla agua y detergentes?
Tomado del libro rojo del Instituto A.K.I (parece que va a salir una nueva edición)
Hoy vamos a hablar del «System ALPHA» de la empresa Dr Weigert es un sistema automatizado que permite generar un detergente a la carta y permite realizarlo in situ.
System ALPHA surge del estudio del comportamiento de los residuos (aquellos que queremos eliminar). Los residuos procedentes de la especialidad de traumatología, no se parecen a los procedentes de la especialidad de ginecología (por ejemplo), pero sí se parecerán a los residuos de traumatología que se generen en cualquier parte del mundo. System ALPHA, permite el desarrollo de detergentes específicos y exclusivos, desarrollados a medida para el tratamiento de cada uno de estos residuos.
Cambia con ello totalmente el concepto de lavado en una central, pasando simplemente de diferenciar las cargas por el nivel de suciedad que contienen (poco sucio, suciedad normal y suciedad intensa), a definir ciclos específicos por especialidades concretas “ciclo de ginecología”, “ciclo de traumatología”, “ciclo de caja de columna”… con la enorme ventaja (entre otras) de lograr los mejores resultados de limpieza debido a esta especificidad del detergente. Parece algo lógico, o al menos en casa tratamos diferente los platos con restos de lasaña de aquellos con sopa ¿por qué no diferenciar en una RUMED?
System ALPHA es un sistema automatizado de dosificación de productos químicos ultraconcentrados de última generación, que ocupa un espacio muy reducido, para el tratamiento optimizado del instrumental y dispositivos médicos en lavadoras termodesinfectoras conformes con la EN ISO 15883 (aquí tenéis más información).
¿Cómo se logra? partiendo de los principios activos que forman parte de la composición de un detergente pero de manera separada; como si descompusiéramos un detergente en sus principios activos y System ALPHA nos permite partir de éstos y dosificarlos en diferentes proporciones según las especialidades; esto es, según el tipo de residuo.
Se trata de un gran avance en el lavado automatizado, como lo fueron en su día las centrales de dosificación de detergentes y la osmotización del agua.
No tengo conflicto de intereses con la empresa Dr. Weigert, tan solo una buena amistad.
No me cansaré en la importancia de la limpieza y desinfección, incluida la de superficies. Os dejo este enlace sobre un trabajo de compañeras del hospital de Bellvitge. Estudian la contaminación con SARS-CoV-2 y la carga bacteriana en superficies de áreas públicas próximas a unidades de hospitalización Covid. Tomaron 92 muestras de 46 superficies muy utilizadas. Resultado: No se encontró el virus, a pesar de que si se halló una carga bacteriana alta.
Lo que no vale para mucho (o nada) es la vaporización con ozono. En un estudio en autobuses de Barcelona que muestrea superficies, aire y filtros. Casi el 40% fueron positivas, pero sólo 2% a los 3 genes analizados.
Y después de tanto trabajar, algo de música con Luis Aguilé y sus corbatas. Todos sabéis que soy un gran aficionado a las corbatas, pero no he encontrado la tienda de Luis para comprarme un par de ellas. Si alguien tiene la dirección que me la envíe o ya sabe un buen regalo para hacerme.
Luego resulta que esta sintonía la redescubrieron en la serie «Ally McBeal» en los años 90, ustedes comparen. Yo me quedo con Luis Aguilé (y no solo por la corbata).
El libro rojo de la esterilización
En esta entrada del Blog tenéis la última edición del libro rojo y otras guías y recomendaciones muy útiles.
¿Hay alguien que no se acuerde de esa redacción de vuelta al cole. «Mis vacaciones de verano»?
Pues así es esta entrada del Blog, voy a intentar resumir el XXIV Congreso Internacional del CEDEST. Como todas las vacaciones y todos los congresos me lo pasé muy bien, comí muy bien y no me bañe mucho por que no hacía tiempo de playa.
Mesa inaugural del Congreso. Comité Organizador y Autoridades
Me ayudo a incrementar mi autoestima las felicitaciones por el Blog y que hubiese gente que me quería conocer. Aquí tenéis unas fotos del Congreso para que me reconozcáis (y una Poster del Blog que presenté.
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Con una de mis clásicas corbatas chillonas
El comentario general fue que había más gente, más casas comerciales, la organización de los stands y las casas en la entrada de la sala fueron muy bien agradecidas por todos (asistentes y casas comerciales), el café en la zona comercial también fue muy bien recibida, además del excelente servicio del Hotel NH Málaga (salas, comidas, habitaciones, comidas…) y la asistencia de la Agencia Acuario de Murcia, que un congreso más no nos defraudaron (gracias Alfonso, Mª Angeles y familia). Ésto en cuanto a a la parte logística y hotelera. Y aquí unas fotos con amigos y algunas de las muchas casas comerciales que estuvieron, y que siempre colaboran con nosotros.
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La parte científica fue otro éxito, con más de 100 pósters, que obligaron a una auténtica ingeniería de paneles para que se pudieran exponer, ésto originó que alguno no fuera bien visible para todos los asistentes. Me fijé más en los de formación, por que de eso iba mi mesa redonda. Aquí os dejo unos ejemplos:
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Nuestro amigo Jorge Alvaro de ALVA-TECH me emocionó en la Conferencia Inaugural por que dijo unas bonitas palabras de este Blog. Lo que nos contó, ya lo introduje en otra una entrada sobre el control de endoscopios. Y es que la norma UNE-EN ISO 15883-4 se está revisando, y que no será una norma «marco» para todos los endoscopios flexibles, sino que se diferenciará según tipos, clase y familias (algo que ya introdujo Lionel Pineau, aquí su enlace). Igualmente, parece que se dejará la decisión a cada país de esterilizar o no el endoscopio o cuáles. Con qué sistema de esterilización en frío lo decidirá el país. Algo parecido al nuevo reglamento sobre productos sanitarios y la posibilidad de reesterilizar productos de un solo uso. Se decidirá en cada país la opción (de ésto, tuvimos conocimiento en la Asamblea de socios del CEDEST).
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Como vemos, la norma está haciéndose y complicándose por la diversidad de dispositivos (algo que comentó José Luis Camón de AMCOR en su mesa sobre Lavado).
Otro aspecto que nos debe quedar claro, es que los parámetros de los ciclos de lavado y termodesinfección los fija el fabricante del detergente y no el fabricante de la lavadora, ya que se ajusta a la dureza del agua, concentraciones de uso y temperaturas (evidentemente los fabricantes, siempre tratan de vendernos su producto). Gilberto Fernández de Dr. Weigert también insistió en este tema, y con el de la biocompatibilidad (UNE-EN ISO 10993) midiendo los residuos de los detergentes (con marcado obligatorio CE y producto sanitario de clase I) en el agua del último aclarado.
Tras un correcto lavado y termodesinfección hay que almacenar los endoscopios. Siguiendo la EN 16442 y con armarios de 25-35ºC se pueden almacenar hasta 72 horas (demostrado). Mi duda es si algún hospital llega siquiera a tener almacenado más de 24 horas los endoscopios, debido a la escasez endémica de estos equipos en los hospitales españoles (públicos y privados).
Mesa de Lavado
Y por último hay que hacer una serie de controles microbiológicos cada tres meses, su tipo, forma, evaluación, verificación… puede salir en una norma nueva o en la misma, pero eso todavía no está decidido. Lo que si que se tiene claro, es que se deben hacer controles.
Tras la comida y con el sueño postpandrial se debatió sobre salas de ambiente controlado. Julio Vidal de Bio-Accali me comentó que no se preveían cambios en las normas de Climatización y Calidad de Ambiente Interior, y que no era lo mismo un almacén estéril que un almacén de material estéril, algo que hace que muchas personas se equivoquen. Ésto me dio una idea y será una de mis próximas entradas en el Blog.
Para finalizar el Congreso tuvimos una mesa redonda sobre formación, donde yo mismo y el Dr. Rodríguez Caravaca abordamos los diferentes cursos presenciales y online sobre la materia.
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Fue la ponente, la Dra. Rosa Vicente Ramírez la que nos dio buenas expectativas ante la posibilidad de crear una nueva titulación o una especialización desde la actual Formación Profesional y basándonos en el Real Decreto 1147/2011. Pero me surgió una duda, de quién parte la iniciativa ¿privada, personal , CEDEST, sindicatos, colegio profesional? Cualquiera puede solicitarlo ante la Dirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad (mejor que presentarlo al Ministerio de Educación).
Y decir que estamos pendientes de oficializar la próxima sede del CEDEST del año 2020 en … ¿San Sebastián? ¿Logroño? ¿….? y ¿por qué no un Internacional con la WFHSS en 2021?
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