Higienizante y sanitizante no son sinónimo de Biocida

El incremento general de la limpieza y desinfección, debido a la crisis sanitaria por la covid-19, ha provocado confusiones, y algunas malas prácticas, relacionadas con los productos biocidas.

El Ministerio de Sanidad aclara en una nota informativa que los términos higienizante y sanitizante no deben utilizarse en la comercialización de productos limpiadores y detergentes, ya que crean en el consumidor una falsa expectativa de control de organismos nocivos, una acción que corresponde a los productos biocidas, regulados por el Reglamento 528/2012.

El algodón no engaña

Por ejemplo, la comercialización de productos limpiadores y detergentes con atributos de acción «sanitizante», «higienizante», «con efecto lejia» o similares, que se consideran afirmaciones incorrectas, ya que sugieren una acción de desinfección o de control de organismos infecciosos que no corresponde a este tipo de productos sino a los productos biocidas, regulados por el Reglamento 528/2012.

Lo que sí que encontramos definido claramente en el Reglamento es el término Biocida:

-Toda sustancia o mezcla, en la forma en que se suministra al usuario, que esté compuesto por, o genere, una o más sustancias activas, con la finalidad de destruir, contrarrestar o neutralizar cualquier organismo nocivo, o de impedir su acción o ejercer sobre él un efecto de control de otro tipo, por cualquier medio que no sea una mera acción física o mecánica,

-Toda sustancia o mezcla generada a partir de sustancias o mezclas distinta de las contempladas en el primer guion, destinada a ser utilizada con la intención de destruir, contrarrestar o neutralizar cualquier organismo nocivo, o de impedir su acción o ejercer sobre él un efecto de control de otro tipo, por cualquier medio que no sea una mera acción física o mecánica.

Artículo 3 del Reglamento 528/2012

La nota informativa nos aclara que los términos Higienizante o Sanitizante no figuran en el Diccionario de la Real Academia Española, pero que se vinculan a la salud pública con una acepción más amplia que el término limpieza, considerando que implican una disminución de la cantidad de gérmenes. Son términos que en ocasiones se emplean como traducción del inglés “sanitizer”.

No existe un documento armonizado a nivel de la Unión Europea sobre el uso de estos términos, pero resulta relevante el acuerdo alcanzado entre las autoridades competentes para productos etiquetados como higienizantes de manos y la frontera entre cosméticos y biocidas, en el que se establece que en determinados productos el término higiene tiene connotaciones que implican una actividad ulterior a la mera limpieza y se crea la expectación del consumidor que el producto contribuye a proteger la salud pública a través del control de organismos nocivos, y por lo tanto, deberán regularse bajo el Reglamento de Biocidas.

La naturaleza cosmética no puede reivindicar ninguna actividad frente a microorganismos y no son objeto de autorización por ninguna autoridad competente. Por ello, la Comisión Europea ha publicado un documento sobre las reivindicaciones en los geles de manos hidroalcohólicos que no necesitan de enjuague teniendo en cuenta el escenario de coronavirus Covid-19. La diferencia entre los geles hidroalcohólicos de naturaleza biocida (antisépticos de piel sana) y los geles de naturaleza cosmética, es que los primeros tienen como objetivo desinfectar la piel y se deben emplear cuando las manos tienen contacto con el patógeno, para así, eliminar los microorganismos. Son productos que han tenido que pasar por un proceso de evaluación, donde se ha medido la eficacia de las propiedades desinfectantes que indican y han tenido que ser autorizados por la (AEMPS) Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios o por la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad.

El Ministerio concluye en su nota que los limpiadores y detergentes se deben comercializar en ausencia de reivindicaciones como higienizante o sanitizante, ya que dichos términos sugieren una finalidad adicional de control sobre organismos nocivos que es aplicable a un tratamiento biocida.

La despedida será con música de mis hijos (sí ya soy mayor) y pongo la música de Maluma. Aunque no puedo despedirme sin un vídeo de Don Emilio el capellán de Valdepeñas (¡es un crack!).

El oficio de desinfector

La pandemia COVID-19 nos ha traído nuevas labores y oficios, como el de la persona que desinfecta, que es «El desinfector». Escribiendo estas líneas he descubierto de donde viene la palabra «flis» que usan los mayores para referirse a cualquier dispositivo en forma de aerosol que se usa para fumigar.

Terminator «El chuache»

Viene a ser un «Terminator» pero de bacterias, virus y todo lo que se propone. Es curioso, por que es una tarea que llevamos siglos haciendo, con mayor o menor acierto. En el caso del COVID-19 tiene poca evidencia científica, pero nuestros ayuntamientos y autoridades se afanan en publicitarlo (Fotos del Ayuntamiento de Quismondo, Toledo).

Ya se ha hecho famosa «Ma fuñigao»

Pues investigando sobre el tema he descubierto un Blog que se llama «El desinsectador y desratizador«. Y he descubierto cosas muy interesantes sobre el oficio de desinfector. Paso a copiar unas líneas de este Blog. Surgió durante el siglo XIX a raíz de las necesidades higiénicas de la época y debido a los conocimientos científicos que se realizaron. Quien ostentaba esta categoría laboral trabajaba en la brigada de desinfección y realizaban tratamientos para evitar la propagación de enfermedades infecciosas (igual que ahora). Se estableció que los Ayuntamientos de capitales de provincia y las ciudades con más de 20.000 habitantes había de proveerse de un Negociado de Sanidad para recoger toda la información sobre notificación de enfermos y gestionarla. Y también que estos Ayuntamientos y las Diputaciones Provinciales debían de proveerse de material y de personal para realizar la desinfección allí donde tuviera competencias. Primero se notificaba el caso de enfermo infeccioso. Luego se trasladaba un médico para averiguar la enfermedad, personas afectadas, etc. Entonces el médico ordenaba el traslado del enfermo al hospital. Y luego el Jefe de Desinfección ordenaba lo propio. La desinfección era de obligado cumplimiento. Si se consideraba que había que deshacerse mediante quema de algún objeto, se tenía la potestad. Y muy importante, cuando se había realizado el tratamiento, el Jefe de Desinfección expedía un documento que atestiguaba la realización de esta. Y en la entrada del local desinfectado, se tenía que colgar un sello (término que aparece en el decreto) que acreditara la operación realizada. Este sello es quizás el origen de nuestro moderno certificado de garantía que tanto nos gusta entregar al cliente para que coloque a la vista de los clientes.

Tuvo tal importancia que el Dr. Chicote, director del Laboratorio Municipal del Ayuntamiento de Madrid entre 1898 y 1932, que elaboró un manual escrito en 1903. Aquí tenéis el enlace a la «Cartilla del desinfector«.

A la ciudad de Toledo, llegó este servicio en 1907.

La primera legislación no llegó hasta el 5 de enero de 1926, como nos dice el Blog. Los funcionarios de sanidad correspondientes debían girar visitas trimestrales a los locales de pública concurrencia. Toda esta legislación estuvo vigente durante la II República. Tras la Guerra Civil, el gobierno de Francisco Franco fue modificando algunas leyes anteriores de control de plagas hasta que en 1959 se empezó a regular de nuevo el sector, ya que en aquellos años, los productos insecticidas ya eran muy diferentes a los de antes de la guerra.

El Ayuntamiento de Zaragoza creo un «Reglamento del Cuerpo de desinfección«. me llama la atención la dotación de personal que tenía, como un un director Técnico (Doctor en Medicina), un Capataz encargado de la brigada (Practicante), cinco desinfectores, un cochero o chóffer un mozo de limpieza (Todo tomado del citado Blog).

Frente a la puerta de mi despacho están estas botellas de desinfección. Para todo aquel que quiera ver este Museo de la Sanidad de Castilla-La Mancha, me pongo a su disposición (las fotos pertenecen a su colección).

He recuperado este documento de mis maestros, el Dr. Fereres y el Dr. Cruzet a los que conocí en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y por supuesto el libro de Piédrola.

La música de la entrada, la va a poner mi querida «Ladilla rusa».

¡¡qué temazo!!

Guías de uso de desinfectantes y antisépticos en el ámbito sanitario

La infección transmitida a pacientes sigue siendo una complicación y un efecto adverso de la asistencia. Anualmente se realizan miles de procedimientos médicos invasivos con equipos que no pueden ser esterilizados o que no requieren ser esterilizados y que deben ser procesados de forma adecuada para evitar la transmisión de organismos patógenos y de infecciones entre pacientes.

La actualización que nuestra Sociedad ha hecho de la guía de uso de desinfectantes en el ámbito sanitario mantiene la estructura de la primera edición y ha añadido algunos capítulos de especial relevancia en los últimos años. Se ha actualizado la información científica disponible sobre los diversos productos y técnicas con la experiencia de los profesionales de los Servicios de Medicina Preventiva que desarrollan su actividad en nuestros. Pueden ser de utilidad no sólo a los que trabajamos en los Servicios de Medicina Preventiva sino a aquellos que tienen la responsabilidad diaria en las tareas de desinfección en el entorno sanitario, médicos, enfermeras, auxiliares sanitarios, responsables de los servicios de hostelería y también a aquellos de los departamentos de gestión y compras. En aquellos puntos donde la literatura científica no ha arrojado conclusiones únicas, se ha tratado de dar una respuesta práctica desde la experiencia y el conocimiento.

El objetivo de la presente guía es proporcionar los principios básicos que permitan a los centros sanitarios incorporar las prácticas adecuadas de desinfección de equipos médicos. Es una herramienta dirigida a que cada centro elabore sus protocolos y procedimientos con una base de conocimiento común.

Enlace a la Guía de desinfectantes

Además ha aparecido la Guía Antisépticos en la Práctica Clínica, que también se ha presentado en el congreso de Ávila.

Enlace a la Guía de antisépticos de la SMMP

Y para el que quiera saber más sobre mascarillas ¿cómo, cuándo y cuáles deben utilizarse? Estupenda revisión del Grupo de Jesús Aranaz.

La desinfección de superficies mediante los sistemas «No touch»

Hoy es Corpus Christi, y ya sabéis, hay tres jueves que brillan más que el sol. Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.

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Según nuestro EPINE de 2018 tenemos unas tasas de infección nosocomial global de 7,97% (IC95%: 7,76-8,19). Para reducir estas cifras es clave el trabajo de médicos preventivistas y todo el personal que colabora (enfermería, TCAEs, limpieza, mantenimiento, electromedicina…). La limpieza y la higiene ambiental son los pilares y la esencia de la medicina preventiva. La higiene, limpieza y desinfección constituyen, sin duda, algunas de las medidas más evidentes en la prevención de infecciones dentro del entorno sanitario. Aunque son actividades con no muy alto reconocimiento en los centros asistenciales. La Circular 3-1980 sigue en vigor, y en ella aparece nuestra cartera de servicios como Preventivistas con la Higiene a la cabeza. El abordaje de las IRAS mediante la higiene hospitalaria consta de dos acciones complementarias, la Higiene de manos y la Higiene ambiental. Se estima que el 20-40% de las IRAS se han asociado a la higiene de manos, el 20-25% a la flora microbiana resistente a antibióticos y un 20% al medio ambiente (Monge).

La aparición de gérmenes multirresistentes como la Klebsiella pneumoniae productora de carbapenemasas, la Candida auris obligan a tomar medidas suplementarias, o ahora que volvemos a hablar de la peste. Si no hacemos bien la limpieza, los gérmenes se pueden quedar ¡hasta meses! Vamos que es uno más del bloque quirúrgico. En el artículo de Monge aparece una tabla con la persistencia de microorganismos. La limpieza y desinfección cuentan con importantes oportunidades de mejora; los estudios indican que existe entre un 30-40% de oportunidades de mejora en la eficacia en los procesos para que obtener resultados óptimos. El carácter manual y la escasa innovación tecnológica de estos procedimientos, ponen de manifiesto la necesidad de actualizar los procesos de higiene y desinfección, además de incorporar nuevas metodologías. Así, algunas empresa de limpieza o grandes grupos empresariales, ofrecen como un añadido a su limpieza manual los nuevos sistemas de desinfección ambiental o de superficie.

La desinfección de superficies como suelos, paredes y mobiliario es considerada en muchos casos como desinfección no crítica, y por tanto no requiere un procedimiento de alto nivel, pero los CDC insisten en la importancia de desinfectar cualquier superficie en contacto con los pacientes.

En esta revisión de desinfectantes de 2017 se repasan todos los desinfectantes ambientales, que podemos denominar «químicos» frente a los de luz ultravioleta. Pero aquí dejo esta presentación de la Dra. Leonor Antolín de HM Hospitales en la Jornadas de Socinorte del año 2018 en Oviedo, donde evalúa ambas tecnologías.

En los últimos años han aparecido diferentes sistema de desinfección tipo «No touch» que pueden ayudar a controlar mejor, pero nunca sustituir a la limpieza manual. Debemos ver estos sistemas como un complemento. Muchos estudios han demostrado que la limpieza del ambiente en hospitales, en gran parte , falta con mucha frecuencia y por tanto es «subóptima» (Monge). Algo comenté en una entrada sobre la Jornada de Sociedad Madrileña de MP. En esta entrada lo que voy a hacer es una revisión sobre la desinfección de superficies (mediante luz UV, peróxido de hidrógeno, ozono); y dejaré para otra la desinfección del aire.

Todos estos sistemas «no touch» no tienen efecto residual, es decir, que debemos mantener las normas de higiene y limpieza que establezca Medicina Preventiva.

Me ha llamado la atención que en el Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos, en su Línea estratégica III «Recomendaciones para la bioseguridad, limpieza e higiene ambiental» no aparece nada sobre estas tecnologías», pese a ser una revisión de junio de 2017, ya mencionara estos sistemas.

En el especial AJIC de junio de 2019 hay una revisión sobre la descontaminación de superficies, pero no llega a decantarse por ningún sistema.

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Los métodos de desinfección automatizados contribuyen a minimizar el riesgo asociado al factor humano, y han sido ampliamente revisados (Maclean, weber2016 y weber2016). En combinación con una limpieza tradicional, los resultados de desinfección obtenidos por estos nuevos métodos son notablemente mejores, reduciendo el número de microorganismos presentes en las superficies hasta un 99,99%. En una revisión sistemática de la Agencia Canadiense de Evaluación de Tecnologías ven como favorable su uso, pese a la relativa calidad de los estudios encontrados. «Estas tecnologías complementan, pero no reemplazan, la limpieza y desinfección estándar ya que las superficies se deben limpiar físicamente de suciedad y residuos. Además, estos métodos sólo pueden ser utilizados para la descontaminación terminal o de descarga de la sala, habitación, etc. ante brotes, o con cierta periodicidad, en función de las necesidades, (es decir, no puede ser utilizados para la descontaminación diaria de la habitación) porque el espacio medioambiental a descontaminar debe vaciarse de pacientes y personas» (Monge). Estas tecnologías son coste-efectivas (página 69-75), y con los sistemas de muestreo de la limpieza (Boyce) tenemos la seguridad de que estamos implantando medidas efectivas ¡Quién me iba a decir que volvería a las ATPasas del Ciclo de Krebs!

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En esta entrada voy a repasar las principales tecnologías. Sé que hay más en el mercado, y varias marcas comerciales de cada tipo, pero por cuestión de espacio, facilidad de lectura no las voy a mencionar todas. Como este blog sigue funcionando (de momento) libre de humos industriales y de publicidad, pues escribo a mi aire.

1.- Peróxido de Hidrógeno Vaporizado (VHP)

La casa Steris® tiene un equipo de este tipo, que conocí hace años antes de hablar de Ébola, Clostridium y Klebsiellas resistentes. Este equipo se dio a conocer cuando el Ébola, y es muy efectivo (incluye micobacterias, esporas) y compatible con los materiales que tenemos en los hospitales (excepto latón, cobre y celulosa). No tóxico, no alergénico, no crea resistencias y sin residuos. Tiene un sistema de transporte cómodo, que se puede transportar a habitaciones, quirófanos, salas, aislamientos, UCIs, ambulancias… y allí hacer su trabajo. Es de fácil uso y utiliza una concentración del 35% de peróxido, sin dejar residuos, mediante lo que denominan un «vapor seco». Es reproducible, es decir, que las veces que lo usemos en la misma sala o quirófano, siempre funciona igual. Pero eso también puede ser un problema. Ya que aunque es capaz de actuar en espacios de hasta 300 metros cúbicos, cuando vayamos a un nuevo lugar se debe calibrar por un técnico cualificado (no lo puede hacer cualquiera). Una desventaja que le veo, es que debemos sellar perfectamente los conductos de ventilación y climatización, en el caso de que nuestras salas o quirófanos no tengan ventilación independiente. Por tanto a la hora de calcular los tiempos de uso (un ciclo puede durar unas 4-5 horas), debemos añadir el tiempo de aislamiento de la ventilación que variará dependiendo del escenario.

Evidentemente el personal que usa este equipo debe estar formado y cualificado por la empresa suministradora, por eso muchas veces no se vende el equipo, si no que se hace un contrato de servicios que incluye al personal de la propia empresa. No es un equipo que se pueda dejar a cualquiera.

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Podríamos considerarlo un «gold standard» por su alta eficacia (hay pruebas realizadas con priones), pero de momento no lo es.

No tengo los precios del consumible ni su duración, que es el único gasto que tendremos además del equipo (el consumible es específico del equipo, que se presenta en botes de 950ml) (Nº de Registro de Desinfectante: 550-DES). Sé que se ha reducido el precio al aparecer otros equipos con similar efectividad. Como ya he dicho, lo que se suele hacer es un contrato de servicios entre el centro sanitario y la empresa, es decir, nosotros elegimos las veces que van a venir a nuestro centro, qué lugares van a desinfectar, la periodicidad, si hay la posibilidad de urgencias… Vamos, un servicio a la medida del cliente, de ahí que no se pueda dar un precio del mismo.

Existe otra empresa con el modelo Bioquell, con características similares al VHP.

2.- Peróxido de Hidrógeno Nebulizado (VHP)

Es igual que el VHP pero nebulizado o «niebla seca» con una concentración del 5-6%, pero claro al no ser gaseoso (se vende en cartuchos de 2 litros, Nº de Registro 639-DES), no se distribuye homogéneamente por toda la estancia, además de dejar residuo en la superficie. En España se presentó el Glosair de ASP, y parece que es menos costoso que el VHP (página 37).

Las diferencias con el sistema de Steris aparecen en el artículo de Rutala de 2013.

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Tomado de Rutala: American Journal of Infection Control 41 (2013) S36-S41

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3.- Peróxido de Hidrógeno mezclado con peracético

Este mundo del «no touch» es un sin parar y me ha llegado la información de una mezcla de VHP y peracético, pero no sé sus concentraciones. Son los equipos que distribuye Jose Collado SA con el Aeroturbex®, NouAir® y el Aerobrumer®, se basan en la formación de micropartículas (inferiores a 10 micras) y el sistema de difusión.

Os dejo unos resultados preliminares obtenidos en el Hospital de Cuenca con el Aeroturbex®.

4.- Pulverización de amonios cuaternarios

Conozco el dispositivo Air Total + de Vesismin® por la publicidad, que nebuliza en una sala el amonio cuaternario, pero al igual que ocurre con el peróxido nebulizado no sabemos donde llega, dosis y tiempos para el tamaño de la sala a desinfectar. El Air Total + se vende en envases de 50-300ml (Nº de Registro 709-DES).

5.- Ozono vaporizado

Todavía no ha entrado en el mercado español. Es algo más tóxico que el peróxido de hidrógeno, pero se puede usar con seguridad y su eficacia es similar. Hay estudios de compatibilidad con los materiales de uso común en centros hospitalarios. Algunos autores insisten en la inadecuación de este método para la desinfección de espacios y superficies hospitalarias dada la elevada toxicidad del ozono, los requisitos de humedad y seguridad que requiere el procedimiento, la pérdida de eficacia en función de la distancia al dispositivo, y deficiente relación coste-efectividad del método.

La SESA ha emitido un documento (24/04/2020) hablando de biocidas y aclara algunas cuestiones sobre el ozono.

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Tomado de Otter: Journal of Hospital Infection 83 (2013) 1-13

6.- Luz Ultravioleta de tipo continuo

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La Luz ultravioleta del tipo C (UV-C) se ha utilizado en la desinfección del aire, aguas residuales e incluso en la industria alimentaria, con una buena efectividad microbicida. Es el mercado que más ha crecido y diversificado en los últimos años. La longitud de onda de la luz UV es de 200-280 nm con una potencia de 700 watios, la del mercurio es de 253 nm, que son las lámparas existentes. Tiene una facilidad de uso, con la ventaja de que puede trasladarse fácilmente, no requiere aislar ni sellar los sistemas de ventilación, no es tóxico, no es alergénico y tiene un tiempo de uso (dependiendo) del volumen de 20-30 minutos, dependiendo del equipo y tamaño de la sala. Si se usan dos torres de luz UV (lo que viene a llamarse un master y un auxiliar), el tiempo se reduce a la mitad, al colocar una lámpara en el cabecero de la mesa de quirófano y el otro a los pies. Este es el sistema utilizado por la empresa Sanuvox® con su equipo Asept-2x.

Si sólo se dispone de un equipo (master) el tiempo se duplica, ya que hay que mover el equipo dentro del quirófano o la estancia, que es el modelo de UVDI (UltraViolet Devices), y claro el precio se reduce.

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No tienen la eficacia del VHP, pero está próxima al 99,99%. Es un sistema seguro para los trabajadores, ya que se anula o desconecta cuando detecta la presencia humana dentro de la estancia.

Por el efecto del reflejo en las superficies nos aseguramos que las ondas llegan a todos los lugares. Las ondas también llegan a los cajones abiertos. Podría considerarse un robot por su automatismo. Solo requiere una pequeña programación, que se aprende en 5 minutos. Fácil, seguro, barato.

Su eficacia ha sido testada por Cadnum y Groot, incluso con la Candida auris (2017 y 2016).

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En estos equipos no hay consumibles, tan solo las lámparas que tienen una vida media de 2-3 años dependiendo de su uso (10.000-15.000 horas), algo a tener en cuenta para calcular las amortizaciones y las prestaciones de los equipos. Según el tipo de equipo, tienen de 4 a 8 lámparas que son de mercurio a baja presión y concentración, debiéndose reciclar adecuadamente. Este mercurio no es peligroso, debido a que está a baja presión, encapsulado, a una concentración mínima y la lámpara está protegida por teflón.

Otros equipos similares se pueden colocar en habitaciones, ambulancias o box de urgencias, ya que son móviles y fáciles de transportar, habiéndose testado su utilidad frente a Micobacteria tuberculosis.

7.- Luz Ultravioleta de Xenón pulsado

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Aquí, conozco el equipo Xenex®, que es otro modelo de luz ultravioleta con la misma eficacia que la lámparas de mercurio, mediante luz pulsada de Xenón con una longitud de onda de 200-280 nm, con una potencia de 180 watios. Tiene características similares en cuanto a ventajas que la luz UV-C, y su efectividad ha sido comprobada. Los ciclos son más cortos que la luz UV-C continua, pero hay que añadir el tiempo para mover el equipo y volver a hacer el ciclo en la sala donde los usemos.

La lámparas de Xenón gastadas se tratan como residuos sólidos asimilables a los urbanos, frente a las de mercurio que se consideran tóxicas y deben desecharse adecuadamente. Sin embargo, parece que su duración es menor y llegan a las 450 horas (3 pulsos de luz por segundo).

El coste de estos equipos es menor (según me dicen) que los de luz UV, pero es que solo incluyen una torre de luz (justo la mitad que el coste de la luz UV-C continua).

Hay pocos estudios comparativos (en cuanto a efectividad) entre equipos de luz UV-C (Xenon vs Luz UVC), y no dicen (o no se «mojan») mucho.

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Para la luz UVC tenemos estas recomendaciones y evidencias de la UE, que está actualizado a 10/06/2020.

Las ventajas de un sistema u otro (peróxido vs luz UV), nos lo resume Rutala en su revisión de 2013

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Tomado de Rutala: American Journal of Infection Control 41 (2013) S36-S41

Habrá que seguir evaluando este equipamiento, y decidirnos por el que mejor nos viene para nuestro centro sanitario (o lo que nos vendan más barato ya que todos tienen la misma efectividad).

Alguien puede decir que faltan las superficies de cobre y plata, pero esta entrada prefería ser exclusivamente como un método añadido y no estructural.

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Habrá una mesa redonda en el que se hablará de estos temas en nuestro congreso de la SEMPSPH.

«Higiene Hospitalaria. Desinfección y Antisepsia.»
Moderador y ponente. Prof. Francisco Guillén Grima. Jefe de Medicina Preventiva . Hospitales de la Clínica Universidad de Navarra. Pamplona y Madrid.
«Control de la contaminación.»
Prof. Francisco Britto. Vicepresidente de la APH. Asociación Portuguesa de Infección Hospitalaria. Lisboa.
«Desinfección ambiental por luz ultravioleta.»
Dr.Ana Robustillo. Jefa de Medicina Preventiva. Hospital Universitario La Paz. Madrid.

Y si tenemos dudas, siempre podemos llamar a la iglesia y que nos fumigue el quirófano.

Después de tanto limpiar, fumigar y desinfectar, toca volverse un poco «loca»

Día Internacional de la Enfermería

Hoy 12 de mayo es el Día Internacional de la Enfermería. Si hay personas claves en nuestras RUMED son las Supervisoras (y Supervisores de Enfermería), que con su trabajo diario hacen que nuestra actividad mejore cada día.

 

 

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Biberones para padres primerizos

¡Los biberones no se esterilizan!

No sé las veces que me tocará decirlo, pero no se esterilizan ¿Por qué? Léanse los criterios de Spaulding. Sé que algunos hospitales los esterilizan para los grandes prematuros, en una decisión más de precaución que de evidencia científica (que no existe publicada).

Estas frases tan categóricas me vienen al ver una publicidad que he visto, y es que ¡ya se puede esterilizar con una bolsa de plástico y un microondas!, no sé qué hacen los fabricantes de autoclaves que no adoptan este sistema.

Hablemos mejor de higienización de biberones, o incluso sanitización. Mi experiencia me dice que estas cosas las haces con el primer hijo, en el segundo las cosas son más sencillas y directas.

 

Os sigo recordando nuestro curso de Esterilización.

El programa básico son 460 euros y el completo de 520 euros (incluye certificado de la URJC, comidas de trabajo, material docente y el traslado a las prácticas).

TELÉFONO DE INFORMACIÓN: 961 343 351

Email: info@cursosdeesterilizacion.es

FECHA DE INSCRIPCIÓN: Del  1 al 20 de marzo, o hasta completar todas las plazas  (plazas limitadas)