El blog de la limpieza, desinfección y esterilizacion de dispositivos sanitarios. Este Blog no pertenece ni representa a ninguna Sociedad Científica, Asociación u Organismo, su finalidad es la difusión de conocimientos y actividades relacionados con la Esterilización. Todo es fruto de una búsqueda personal de evidencia en este campo sanitario. El administrador de este blog no se responsibiliza de la información contenida en el blog pues pudieran existir errores de intepretación o traducción en algún caso de los artículos o fuentes originales. Se recomienda, por tanto, consultar con los escritos originales (enlaces), de los que tampoco este administrador se responsabiliza de su exactitud. Tampoco se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus seguidores. Los contenidos patrocinados se indicarán debidamente.
Esta entrada es un «refrito» de la dedicada a Atención Primaria y Odontología, pero es que me han pedido para dentro de unos días una clase sobre el tema; y les voy a dedicar esta entrada. Aquí está parte de la presentación.
En Podología se hacen importantes intervenciones, y su instrumental debe estar correctamente limpio y desinfectado; y cuando sea necesario esterilizado. Son un eslabón más de la cadena de calidad y seguridad de la asistencia sanitaria (aunque no haya Podólogos en el SNS).
Están sometidos al RD 1591/2009 igual que en un hospital, un odontólogo o un centro de primaria y les rigen las mismas normas (Ver la entrada La importancia de un buen instrumental, y se su reprocesado). Esta entrada en el Blog va dirigida especialmente a todos mis alumnos de podología, que algún día usarán esta entrada..
Vamos a dejar algunos puntos claros:
Estamos regulados por el RD 1591/2009 y recalcar la figura del Técnico Garante. Así que un podólogo cuando esteriliza se convierte en esta figura. Si no lo hace él, que lo envía a una empresa o un tercero, deberá aportar el contrato a los Servicios de Inspección de la comunidad autónoma.
Debemos seguir las instrucciones del fabricante de los desinfectantes en cuanto a concentración, tiempo y temperatura del agua. Hay múltiples desinfectantes en el mercado; recomiendo que se siga la Guía sobre uso de desinfectantes en el ámbito sanitario de la SEMPSH. Ya no se suelen usar aldehídos, por lo que la mayoría son peracéticos y amonios sin riesgos para el usuario. Ya no tenemos esas irritaciones oculares y mucosas al inhalar los desinfectantes, como nos ocurría antes. Ante la duda, deberemos ver la ficha de seguridad del producto.
La cubeta de desinfección hay que vaciarla y rellenarla periódicamente; nada de dejar el desinfectante una semana y esperar a que se ponga turbio. Aquí me acuerdo una frase de mi madre que dice que los zumos hay que tomárselos rápido tras exprimir la naranja, por que «se evaporan las vitaminas». Bueno, las vitaminas no se van, pero si el desinfectante.
Usar el ultrasonido si disponemos de él para material canulado y estriado (o con restos incrustados) (Ver la entrada Pon un “ultra”(sonido) en tu central). Los ultrasonidos no son peligrosos para el usuario.
El enjuagado del instrumental se hace con agua del grifo, nada de sueros. Y el secado con papel o un tejido que no deje hilos.
La fecha de caducidad en el embolsado de papel mixto es de 6 meses (180 días) (Ver la entrada ¿Y ésto cuándo caduca? ¿Cuánto dura estéril?). Lo que se suele usar es papel mixto en bolsa simple.
Debemos escribir la fecha de caducidad en la bolsa.
Debemos conocer qué tipo de miniclave tenemos (B, S o N) (Ver la entrada de este blog “Esos locos bajitos”: Los miniclaves). Antes buscar el marcado CE.
Si es posible, tengamos un autoclave de tipo B.
Recordar que los miniclaves de tipo N son material sin embolsar ni empaquetar, de ahí el nombre «Null» (N); pero que si lo hacemos deberíamos hacer pruebas de penetrabilidad de vapor (Ver la entrada ¡Las cajas me salen mojadas! ¿Están estériles?). En estos autoclaves no se hace la prueba de Bowie-Dick ni la prueba con el Hélix.
La prueba de Bowie-Dick es obligatorio hacerla todos los días en los autoclaves S y B (ojo, que hablo de autoclaves en general). Pero como somos pequeños usuarios (podología, odontología, estética), es decir, usamos miniclaves, es preferible la prueba con dispositivo Hélix.
Tenemos indicadores de control (físicos, químicos externos y biológicos).
Los indicadores biológicos se ponen al menos 1 a la semana, y se cultivan durante un mínimo de 48 h (hay diversos modelos y velocidades en el mercado). Ya que no somos centros de mucho movimiento, podemos usar un biológico en cada ciclo.
Estos indicadores biológicos tienen en su parte externa un indicador químico que también vira al exponerse. Este indicador químico (pegatina) debería quitarse y pegarse en la hoja de carga del autoclave
No se debería esterilizar material textil (gasas y compresas) si no que ya nos lo deberían suministrar así, ya que los miniclaves de los que disponemos no permiten asegurar los parámetros de seguridad y calidad al no estar validados. Así mismo, por el volumen de cámara (60 litros) no resulta eficiente su uso en estas tareas.
Hay que cuidar el almacén de nuestro instrumental, y tenerlo en gavetas o armarios cerrados.
Debemos iniciar medidas para el control de la trazabilidad (que es de obligado cumplimiento según el RD 1591/2009). Bastaría con una agenda o dietario donde vamos poniendo los registros que salen del autoclave, el resultado del Bowie-Dick, el indicador químico del control biológico y por supuesto el resultado del biológico. Sin olvidar detallar el instrumental que hemos esterilizado.
Las normas de seguridad y prevención de riesgos laborales son de obligado cumplimiento.
Hay que tener un control y un registro del mantenimiento de nuestros equipos.
Estos son los documentos que os proporciono y que debéis adaptar a vuestra realidad y circunstancia:
La música de hoy va dedicada a Clo-Clo (Claude François), que no sé yo cómo no se agotaba este hombre, cantando, bailando dando saltitos, manteniendo la melenita rubia sin despeinarse y no sudar con esos trajecitos. Eso son coreografías. Va por ti Clo-Clo, y las Clodettes que para la época iban ligeras de ropa.
No suelo adelantar las próximas entradas del Blog, pero en la siguiente hablaré del Satisfayer.
Yo no voy a ser menos, y voy a aprovechar una entrada que hice en su día sobre desinfección ambiental «no touch». Podemos ver que la luz UV-C puede ser útil para eliminar los coronavirus.
Esperemos que no llegue el momento de usarlo, por que eso puede suponer que la epidemia se ha extendido más de lo debido, y tenemos que desinfectar habitaciones, ambulancias…
Estaremos atentos a las informaciones que nos dan los expertos, y de lo que nos dice la evolución de la epidemia
¡Háblame de ti coronavirus mío!
Si eres mujer y te has puesto a cantar esta canción, es que llevaste calentadores de lana en los 80-90.
Pregunta
¿De verdad es tan importante la cámara de inhalación? Respuesta
En vista de las muchas ventajas de las cámaras de inhalación, cada paciente tratado con un inhalador presurizado con dosis medida (pMDI) debe utilizar un espaciador/cámara de inhalación con válvula (CIV), y aprender a usarlo adecuadamente y a mantenerlo limpio.
Lavado y limpieza de un espaciador/cámara de inhalación con válvula:
1. Cuando lave el espaciador/CIV, desmóntelo después de la última dosis del día
2. Sumerja las piezas en agua tibia del grifo con unas gotas de detergente doméstico
3. Agite las partes en el agua y frótelas con un paño suave
4. Deje las partes en remojo durante 15 minutos, luego sáquelas del agua
5. No enjuague ni frote en seco el interior de las piezas
6. Enjuague el agua jabonosa de la boquilla
7. Coloque las piezas sobre una toalla limpia para que se sequen al aire durante la noche
8. Vuelva a montar las piezas a la mañana siguiente y compruebe que la válvula no esté atascada
9. Lave su espaciador/CIV todas las semanas
Se recomienda usar siempre los espaciadores/CIV para el tratamiento con pMDI. Varios estudios demuestran la misma eficacia que la terapia nebulizada en el tratamiento de una descompensación, así como una disminución de los efectos sistémicos, de la sobredosificación y la posible hipercapnia derivada de la terapia nebulizada si esta se hace con oxígeno, facilitando además una educación en terapia inhalada que le será útil al paciente en el manejo de futuras pequeñas descompensaciones.
El personal sanitario debe conocer y enseñar la técnica inhalatoria, y comprobar su cumplimiento y su correcta utilización. Por ello, es necesario tener a mano recomendaciones sobre su uso y mantenimiento.
Como el tema se repite en el Blog, yo me repito con Samantha Fox y aprovecho para poner a los Modern Talking. Ya no se hacen esos cardados, esas hombreras y ese ritmo discotequero de los 80-90 (ojo, que no voy para guionista de #Cachitosdemusica). Vamos que soy el típico viejoven que oye un ritmito de éstos y se lanza a bailar a la pista.
Si conociste a Samantha Fox, los Modern Talking, o bailaste una lenta a la luz de una bola de discoteca, entonces hiciste la especialidad de Medicina Preventiva en 3 años (incluido el Master o MSP), y seguro que tienes más de 45 años.
Que sus majestades los reyes magos de oriente os traigan muchas cosas.
Hace poco, una buena amiga me preguntaba sobre las «cajas de préstamo».
En una entrada de este Blog se hablaba del transporte de contenedores entre centros sanitarios, pero hoy de lo que vamos a hablar es de las cajas de préstamo. Estas cajas son como esa tradición o costumbre de trasladar las vírgenes y santos por diferentes domicilios.
Lo cierto es que no hay nada publicado al respecto, ni una normativa sobre ello. En general se trata de cajas y contenedores que prestan o dejan las cajas comerciales para poder colocar sus prótesis o dispositivos sanitarios.
Aparte de los cuidados ya expresados en mi anterior entrada, hay poco publicado. Y es que cada hospital o centro sanitario está haciendo sus propias normas y protocolos; además de las empresas que intervienen en el sector y que son las primeras interesadas en que se haga bien.
Lo único que tengo es el Anexo II de la Guía G3E que me parece lo mejor publicado hasta ahora.
El CEDEST organizó una reunión en 2016 sobre cajas de préstamo donde se abordó el problema y se puso a disposición de la AEMPS un documento de trabajo. Han pasado 3 años y todavía no ha pasado nada a nivel oficial. Quizás haga falta una alerta de salud pública tipo Listeria para que las autoridades y agentes implicados nos lo tomemos en serio.
Me gustaría poner ejemplos de certificados de diferentes empresas como SERMED o SRCL Consenur, Loaner Services, Smith&Nephew, OrthoKit (Johnson&Johnson), Serhosa… Tengo las fotos realizadas por mi, pero por motivos empresariales prefiero no ponerlas hasta que alguna de ellas me autorice o me envíe una que pueda publicar. Básicamente nos informan del ciclo de lavado y termodesinfección (Tª, tiempos), qué desinfectantes han utilizado (marcas comerciales), tipo de instrumental, operario… vamos todo lo que permite su trazabilidad (y aquí sí que interviene el RD 1519/2009).
Os dejo algunos artículos en inglés que tratan el tema parcialmente:
Llega septiembre y ¡volvemos al cole! con novedades.
Se cumplen los 125 años de la introducción de la lejía en nuestros hogares, y sigue en plena actualidad y forma, pese a su antigüedad.
Se presenta el borrador de la II Edición de la Guía de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene sobre Uso de Desinfectantes en el Ámbito Sanitario, elaborada por el Grupo de Trabajo de Desinfectantes de esta entidad científica (SEMPSPH).
Esta Guía estará disponible hasta el 1 de octubre de 2019 para comentarios y sugerencias que pueden enviarse al email: cornelia.bischofberger@salud.madrid.org
En el siguiente enlace tenéis acceso al borrador del documento.
Estos días nos ha dejado un gran artista, Camilo Sesto; y un buen hombre, Miguel Carrasco Asenjo. Tuve la suerte de conocer a Miguel en los congresos y actividades del CEDEST. Su muerte me ha sorprendido como al resto de compañeros salubristas. Descanse en paz amigo.
Aprovecho como siempre para recordaros la Encuesta:
Hoy es Corpus Christi, y ya sabéis, hay tres jueves que brillan más que el sol. Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.
Según nuestro EPINE de 2018 tenemos unas tasas de infección nosocomial global de 7,97% (IC95%: 7,76-8,19). Para reducir estas cifras es clave el trabajo de médicos preventivistas y todo el personal que colabora (enfermería, TCAEs, limpieza, mantenimiento, electromedicina…). La limpieza y la higiene ambiental son los pilares y la esencia de la medicina preventiva. La higiene, limpieza y desinfección constituyen, sin duda, algunas de las medidas más evidentes en la prevención de infecciones dentro del entorno sanitario. Aunque son actividades con no muy alto reconocimiento en los centros asistenciales. La Circular 3-1980 sigue en vigor, y en ella aparece nuestra cartera de servicios como Preventivistas con la Higiene a la cabeza. El abordaje de las IRAS mediante la higiene hospitalaria consta de dos acciones complementarias, la Higiene de manos y la Higiene ambiental. Se estima que el 20-40% de las IRAS se han asociado a la higiene de manos, el 20-25% a la flora microbiana resistente a antibióticos y un 20% al medio ambiente (Monge).
La aparición de gérmenes multirresistentes como la Klebsiella pneumoniae productora de carbapenemasas, la Candida auris obligan a tomar medidas suplementarias, o ahora que volvemos a hablar de la peste. Si no hacemos bien la limpieza, los gérmenes se pueden quedar ¡hasta meses! Vamos que es uno más del bloque quirúrgico. En el artículo de Monge aparece una tabla con la persistencia de microorganismos. La limpieza y desinfección cuentan con importantes oportunidades de mejora; los estudios indican que existe entre un 30-40% de oportunidades de mejora en la eficacia en los procesos para que obtener resultados óptimos. El carácter manual y la escasa innovación tecnológica de estos procedimientos, ponen de manifiesto la necesidad de actualizar los procesos de higiene y desinfección, además de incorporar nuevas metodologías. Así, algunas empresa de limpieza o grandes grupos empresariales, ofrecen como un añadido a su limpieza manual los nuevos sistemas de desinfección ambiental o de superficie.
La desinfección de superficies como suelos, paredes y mobiliario es considerada en muchos casos como desinfección no crítica, y por tanto no requiere un procedimiento de alto nivel, pero los CDC insisten en la importancia de desinfectar cualquier superficie en contacto con los pacientes.
En esta revisión de desinfectantes de 2017 se repasan todos los desinfectantes ambientales, que podemos denominar «químicos» frente a los de luz ultravioleta. Pero aquí dejo esta presentación de la Dra. Leonor Antolín de HM Hospitales en la Jornadas de Socinorte del año 2018 en Oviedo, donde evalúa ambas tecnologías.
En los últimos años han aparecido diferentes sistema de desinfección tipo «No touch» que pueden ayudar a controlar mejor, pero nunca sustituir a la limpieza manual. Debemos ver estos sistemas como un complemento. Muchos estudios han demostrado que la limpieza del ambiente en hospitales, en gran parte , falta con mucha frecuencia y por tanto es «subóptima» (Monge). Algo comenté en una entrada sobre la Jornada de Sociedad Madrileña de MP. En esta entrada lo que voy a hacer es una revisión sobre la desinfección de superficies (mediante luz UV, peróxido de hidrógeno, ozono); y dejaré para otra la desinfección del aire.
Todos estos sistemas «no touch» no tienen efecto residual, es decir, que debemos mantener las normas de higiene y limpieza que establezca Medicina Preventiva.
En el especial AJIC de junio de 2019 hay una revisión sobre la descontaminación de superficies, pero no llega a decantarse por ningún sistema.
Los métodos de desinfección automatizados contribuyen a minimizar el riesgo asociado al factor humano, y han sido ampliamente revisados (Maclean, weber2016 y weber2016). En combinación con una limpieza tradicional, los resultados de desinfección obtenidos por estos nuevos métodos son notablemente mejores, reduciendo el número de microorganismos presentes en las superficies hasta un 99,99%. En una revisión sistemática de la Agencia Canadiense de Evaluación de Tecnologías ven como favorable su uso, pese a la relativa calidad de los estudios encontrados. «Estas tecnologías complementan, pero no reemplazan, la limpieza y desinfección estándar ya que las superficies se deben limpiar físicamente de suciedad y residuos. Además, estos métodos sólo pueden ser utilizados para la descontaminación terminal o de descarga de la sala, habitación, etc. ante brotes, o con cierta periodicidad, en función de las necesidades, (es decir, no puede ser utilizados para la descontaminación diaria de la habitación) porque el espacio medioambiental a descontaminar debe vaciarse de pacientes y personas» (Monge). Estas tecnologías son coste-efectivas (página 69-75), y con los sistemas de muestreo de la limpieza (Boyce) tenemos la seguridad de que estamos implantando medidas efectivas ¡Quién me iba a decir que volvería a las ATPasas del Ciclo de Krebs!
En esta entrada voy a repasar las principales tecnologías. Sé que hay más en el mercado, y varias marcas comerciales de cada tipo, pero por cuestión de espacio, facilidad de lectura no las voy a mencionar todas. Como este blog sigue funcionando (de momento) libre de humos industriales y de publicidad, pues escribo a mi aire.
1.- Peróxido de Hidrógeno Vaporizado (VHP)
La casa Steris® tiene un equipo de este tipo, que conocí hace años antes de hablar de Ébola, Clostridium y Klebsiellas resistentes. Este equipo se dio a conocer cuando el Ébola, y es muy efectivo (incluye micobacterias, esporas) y compatible con los materiales que tenemos en los hospitales (excepto latón, cobre y celulosa). No tóxico, no alergénico, no crea resistencias y sin residuos. Tiene un sistema de transporte cómodo, que se puede transportar a habitaciones, quirófanos, salas, aislamientos, UCIs, ambulancias… y allí hacer su trabajo. Es de fácil uso y utiliza una concentración del 35% de peróxido, sin dejar residuos, mediante lo que denominan un «vapor seco». Es reproducible, es decir, que las veces que lo usemos en la misma sala o quirófano, siempre funciona igual. Pero eso también puede ser un problema. Ya que aunque es capaz de actuar en espacios de hasta 300 metros cúbicos, cuando vayamos a un nuevo lugar se debe calibrar por un técnico cualificado (no lo puede hacer cualquiera). Una desventaja que le veo, es que debemos sellar perfectamente los conductos de ventilación y climatización, en el caso de que nuestras salas o quirófanos no tengan ventilación independiente. Por tanto a la hora de calcular los tiempos de uso (un ciclo puede durar unas 4-5 horas), debemos añadir el tiempo de aislamiento de la ventilación que variará dependiendo del escenario.
Evidentemente el personal que usa este equipo debe estar formado y cualificado por la empresa suministradora, por eso muchas veces no se vende el equipo, si no que se hace un contrato de servicios que incluye al personal de la propia empresa. No es un equipo que se pueda dejar a cualquiera.
Podríamos considerarlo un «gold standard» por su alta eficacia (hay pruebas realizadas con priones), pero de momento no lo es.
No tengo los precios del consumible ni su duración, que es el único gasto que tendremos además del equipo (el consumible es específico del equipo, que se presenta en botes de 950ml) (Nº de Registro de Desinfectante: 550-DES). Sé que se ha reducido el precio al aparecer otros equipos con similar efectividad. Como ya he dicho, lo que se suele hacer es un contrato de servicios entre el centro sanitario y la empresa, es decir, nosotros elegimos las veces que van a venir a nuestro centro, qué lugares van a desinfectar, la periodicidad, si hay la posibilidad de urgencias… Vamos, un servicio a la medida del cliente, de ahí que no se pueda dar un precio del mismo.
Existe otra empresa con el modelo Bioquell, con características similares al VHP.
2.- Peróxido de Hidrógeno Nebulizado (VHP)
Es igual que el VHP pero nebulizado o «niebla seca» con una concentración del 5-6%, pero claro al no ser gaseoso (se vende en cartuchos de 2 litros, Nº de Registro 639-DES), no se distribuye homogéneamente por toda la estancia, además de dejar residuo en la superficie. En España se presentó el Glosair de ASP, y parece que es menos costoso que el VHP (página 37).
Las diferencias con el sistema de Steris aparecen en el artículo de Rutala de 2013.
Tomado de Rutala: American Journal of Infection Control 41 (2013) S36-S41
3.-Peróxido de Hidrógeno mezclado con peracético
Este mundo del «no touch» es un sin parar y me ha llegado la información de una mezcla de VHP y peracético, pero no sé sus concentraciones. Son los equipos que distribuye Jose Collado SA con el Aeroturbex®, NouAir® y el Aerobrumer®, se basan en la formación de micropartículas (inferiores a 10 micras) y el sistema de difusión.
Os dejo unos resultados preliminares obtenidos en el Hospital de Cuenca con el Aeroturbex®.
4.- Pulverización de amonios cuaternarios
Conozco el dispositivo Air Total + de Vesismin® por la publicidad, que nebuliza en una sala el amonio cuaternario, pero al igual que ocurre con el peróxido nebulizado no sabemos donde llega, dosis y tiempos para el tamaño de la sala a desinfectar. El Air Total + se vende en envases de 50-300ml (Nº de Registro 709-DES).
5.- Ozono vaporizado
Todavía no ha entrado en el mercado español. Es algo más tóxico que el peróxido de hidrógeno, pero se puede usar con seguridad y su eficacia es similar. Hay estudios de compatibilidad con los materiales de uso común en centros hospitalarios. Algunos autores insisten en la inadecuación de este método para la desinfección de espacios y superficies hospitalarias dada la elevada toxicidad del ozono, los requisitos de humedad y seguridad que requiere el procedimiento, la pérdida de eficacia en función de la distancia al dispositivo, y deficiente relación coste-efectividad del método.
La SESA ha emitido un documento (24/04/2020) hablando de biocidas y aclara algunas cuestiones sobre el ozono.
Tomado de Otter: Journal of Hospital Infection 83 (2013) 1-13
6.- Luz Ultravioleta de tipo continuo
La Luz ultravioleta del tipo C (UV-C) se ha utilizado en la desinfección del aire, aguas residuales e incluso en la industria alimentaria, con una buena efectividad microbicida. Es el mercado que más ha crecido y diversificado en los últimos años. La longitud de onda de la luz UV es de 200-280 nm con una potencia de 700 watios, la del mercurio es de 253 nm, que son las lámparas existentes. Tiene una facilidad de uso, con la ventaja de que puede trasladarse fácilmente, no requiere aislar ni sellar los sistemas de ventilación, no es tóxico, no es alergénico y tiene un tiempo de uso (dependiendo) del volumen de 20-30 minutos, dependiendo del equipo y tamaño de la sala. Si se usan dos torres de luz UV (lo que viene a llamarse un master y un auxiliar), el tiempo se reduce a la mitad, al colocar una lámpara en el cabecero de la mesa de quirófano y el otro a los pies. Este es el sistema utilizado por la empresa Sanuvox® con su equipo Asept-2x.
Si sólo se dispone de un equipo (master) el tiempo se duplica, ya que hay que mover el equipo dentro del quirófano o la estancia, que es el modelo de UVDI (UltraViolet Devices), y claro el precio se reduce.
No tienen la eficacia del VHP, pero está próxima al 99,99%. Es un sistema seguro para los trabajadores, ya que se anula o desconecta cuando detecta la presencia humana dentro de la estancia.
Por el efecto del reflejo en las superficies nos aseguramos que las ondas llegan a todos los lugares. Las ondas también llegan a los cajones abiertos. Podría considerarse un robot por su automatismo. Solo requiere una pequeña programación, que se aprende en 5 minutos. Fácil, seguro, barato.
Su eficacia ha sido testada por Cadnum y Groot, incluso con la Candida auris (2017 y 2016).
En estos equipos no hay consumibles, tan solo las lámparas que tienen una vida media de 2-3 años dependiendo de su uso (10.000-15.000 horas), algo a tener en cuenta para calcular las amortizaciones y las prestaciones de los equipos. Según el tipo de equipo, tienen de 4 a 8 lámparas que son de mercurio a baja presión y concentración, debiéndose reciclar adecuadamente. Este mercurio no es peligroso, debido a que está a baja presión, encapsulado, a una concentración mínima y la lámpara está protegida por teflón.
Otros equipos similares se pueden colocar en habitaciones, ambulancias o box de urgencias, ya que son móviles y fáciles de transportar, habiéndose testado su utilidad frente a Micobacteria tuberculosis.
7.- Luz Ultravioleta de Xenón pulsado
Aquí, conozco el equipo Xenex®, que es otro modelo de luz ultravioleta con la misma eficacia que la lámparas de mercurio, mediante luz pulsada de Xenón con una longitud de onda de 200-280 nm, con una potencia de 180 watios. Tiene características similares en cuanto a ventajas que la luz UV-C, y su efectividad ha sido comprobada. Los ciclos son más cortos que la luz UV-C continua, pero hay que añadir el tiempo para mover el equipo y volver a hacer el ciclo en la sala donde los usemos.
La lámparas de Xenón gastadas se tratan como residuos sólidos asimilables a los urbanos, frente a las de mercurio que se consideran tóxicas y deben desecharse adecuadamente. Sin embargo, parece que su duración es menor y llegan a las 450 horas (3 pulsos de luz por segundo).
El coste de estos equipos es menor (según me dicen) que los de luz UV, pero es que solo incluyen una torre de luz (justo la mitad que el coste de la luz UV-C continua).
Hay pocos estudios comparativos (en cuanto a efectividad) entre equipos de luz UV-C (Xenon vs Luz UVC), y no dicen (o no se «mojan») mucho.
Para la luz UVC tenemos estas recomendaciones y evidencias de la UE, que está actualizado a 10/06/2020.
Las ventajas de un sistema u otro (peróxido vs luz UV), nos lo resume Rutala en su revisión de 2013
Tomado de Rutala: American Journal of Infection Control 41 (2013) S36-S41
Habrá que seguir evaluando este equipamiento, y decidirnos por el que mejor nos viene para nuestro centro sanitario (o lo que nos vendan más barato ya que todos tienen la misma efectividad).
Alguien puede decir que faltan las superficies de cobre y plata, pero esta entrada prefería ser exclusivamente como un método añadido y no estructural.
Habrá una mesa redonda en el que se hablará de estos temas en nuestro congreso de la SEMPSPH.
«Higiene Hospitalaria. Desinfección y Antisepsia.»
Moderador y ponente. Prof. Francisco Guillén Grima. Jefe de Medicina Preventiva . Hospitales de la Clínica Universidad de Navarra. Pamplona y Madrid.
«Control de la contaminación.»
Prof. Francisco Britto. Vicepresidente de la APH. Asociación Portuguesa de Infección Hospitalaria. Lisboa.
«Desinfección ambiental por luz ultravioleta.»
Dr.Ana Robustillo. Jefa de Medicina Preventiva. Hospital Universitario La Paz. Madrid.
Y si tenemos dudas, siempre podemos llamar a la iglesia y que nos fumigue el quirófano.
Después de tanto limpiar, fumigar y desinfectar, toca volverse un poco «loca»
Parece que no hacemos bien las cosas con los transductores de ecografía, especialmente los vaginales y rectales. Hace poco, se celebró en España una reunión organizada por una empresa de desinfectantes donde se trató este tema. Creo que la exposición de Jocelyne Basseal estuvo genial y muy reveladora. Y es que este tema es multidisciplinar, vamos, que intervienen ginecólogos, gastroenterólogos, urólogos, cardiólogos, médicos de atención primaria, radiólogos… y una vez más, las recomendaciones y seguimiento lo debe hacer Medicina Preventiva ¡No pongan esa cara!
Empecemos por los transductores o ecógrafos que tenemos habitualmente en las consultas (¡incluso en atención primaria!) como los convexos, lineales o sectoriales. Al no entrar en cavidad o tener contacto con mucosas (dispositivo no crítico), en estos casos se debe hacer lo siguiente:
Eliminar el gel
Secado
Desinfección de bajo nivel
Y todo ésto entre paciente y paciente, porque lo que nos encontramos es variado y puede ser grave (2014 Zali):
Presencia en el 13% de las muestras de HPV
La Clamidia trachomatis está en el 20% de los casos
Flora saprófita en el 86%
Y Stafilococo aureus en el 4%
En el Reino Unido se hizo una encuesta en el año 2012 (Gray) a los principales hospitales del Reino, y sólo el 86% tenían elaboradas Guías o Procedimientos. Pero entre ellos había una gran variabilidad, aunque lo que más utilizaban eran toallitas y papeles impregnados de alcohol. La encuesta francesa de 2016 no deja la cosa mucho mejor, con un buen detalle del estudio y de la encuesta realizada. En el año 2018 (Carrico) se hizo una encuesta en Estados Unidos, con una gran variabilidad entre profesionales, donde el 97% de los radiólogos usan medidas preventivas, frente al 37% de los médicos rehabilitadores ¿Y cómo lo estamos haciendo en España? No se sabe.
Los franceses ya dieron la señal de alarma en 2018. Reconocen que el riesgo es bajo, como el transmitir el papilomavirus (HPV), pero existe. Y hay que tender al riesgo cero. Y es que hay varias «Instruction», algo así como nuestras Órdenes y Reales Decretos que determinan que es necesario hacer una desinfección de alto nivel (como siempre siguiendo los criterios de Spaulding) entre paciente y paciente, según se utilicen o no protecciones. Pero en el 2019 ya han dado orden de cambiar.
Y es que las protecciones que se utilizan (de un un solo uso) como fundas, preservativos… tienen una eficacia del 99,99999% según la FDA. No creo que sea necesario realizar cultivos microbiológicos de manera rutinaria, aunque sea coste-efectivo (2014 Mullaney).
La incidencia de complicaciones no pasa del 0,1%, aunque si se trata de biopsia guiada ese porcentaje sube al 1% y alguna revisión llega al 3.1% (1.6-4.3) (2013 Leroy).
La probabilidad de daño, perforaciones o rotura de preservativos (2000 Amis) durante la realización de estas exploraciones, es bajo pero existe, y debemos revisarlos al quitarlos del transductor. Por eso, este trabajo recomienda desinfectar estos equipos tras su uso, y después de cada paciente. En un Informe de 2007 de la Dirección de Salud Pública francesa se recomendaba que bastaba con una protección adaptada a la sonda, sin embargo, un año después (2008) ya se incluye que después de extraerla hay que hacer una desinfección de alto nivel, ya que se ha demostrado que la desinfección de bajo nivel no es útil para eliminar el HPV, y se recomienda la desinfección de alto nivel (2012 Casalegno). La descontaminación de estos equipos debe respetar las tres etapas básicas del reprocesamiento: limpieza con detergente enzimático, desinfección de alto nivel y aclarado final con agua libre de microorganismos. Y ésto no lo digo yo, si no que lo recomienda en España el PRAN en su página 25 (Recomendaciones para la desinfección y esterilización de los materiales sanitarios).
Pero el mango con los controles no es sumergible, por eso aquí tenemos que hacer una limpieza manual. El desinfectante de alto nivel puede aplicarse con paño o toallita de un solo uso o bien por inmersión. Todos los productos deben ser compatibles con los materiales del equipo (página 26 del PRAN). Se recomienda la alta desinfección con desinfectantes químicos de alto nivel (2012 Casalegno, 2015 Alfa) como el peróxido de hidrógeno, dióxido de cloro, el ácido peracético, e incluso la luz ultravioleta, que parece que está dando algunos resultados prometedores (2007 Kac). Se sabe que los glutaraldehídos y aldehídos en general no inactivan el HPV, ni los amonio cuaternarios (2016 Rutala, 2014 Zali) aunque éstos pueden ser utilizados en una primera fase.
Ante la duda, hacer siempre una desinfección de alto nivel en los transductores; y eligiendo bien el desinfectante, de manera que sea efectivo sobre todo frente al HPV 16 y 18. Es llamativo lo que dice un fabricante:
«El tipo de tejido con el cual un dispositivo entrará en contacto durante el uso y el tipo de transductor empleado determinan el nivel de desinfección requerido. Asegúrese de que el tipo de desinfectante sea adecuado para el tipo de transductor y el uso clínico previsto del transductor»
«recomienda el mismo nivel de limpieza, desinfección y esterilización después de cada uso, independientemente de si el próximo uso se va a realizar en el mismo paciente o en otro paciente»
La limpieza y desinfección de los transductores ecográficos debe ser una más de las medidas de seguridad a implantar en nuestras consultas.
Os dejo las guías que he encontrado publicadas y que son accesibles:
Además de los transductores, debe limpiarse todo el equipamiento tal y como nos recomiende el fabricante (2016 Westerway, CC-ES).
Las contaminaciones de geles y transductores son frecuentes, y se han observado en brotes. Debemos cerrar los geles tras su uso, no dejarlo abierto continuamente, esa costumbre nuestra de «si como lo uso continuamente» (nadie deja abierto en casa el dentífrico). Tendremos brotes por Klebsiella pneumoniaeo SAMR. Por eso algunos autores proponen o recomiendan los geles en dispositivos monodosis (al menos en procedimientos de riesgo), envases pequeños de no más de 250 mililitros, no rellenarlos, no tocar el bote de gel al transductor, que no se caliente el gel (2011 Olshtain, 2012 Oleszkowicz). Y estudiar el etiquetado del gel, y si cumple las normas ¿hay normas?.
Para acabar, y ya que el «Daddy» está «cool» ¿hay que desinfectar los juguetes sexuales? (vibradores, bolas chinas, dildos, tapones anales…)
Algunas webs dan estas recomendaciones, como usar con protección, lubricación, no en la bañera, guardarlos correctamente, lavarlos tras su uso…, y podríamos decir que la desinfección (si hay dudas).
Personalmente, no me gustaron ni los libros ni la película. Pero para quien le gustó, aquí dejo a Grey y sus juguetes …
Una revisión sistemática de siete estudios sobre infecciones relacionadas con sondas de ultrasonido contaminadas mostró que las infecciones estaban relacionadas con un fallo en el proceso de descontaminación de los dispositivos de ultrasonido utilizados en la piel inmadura de los neonatos en una unidad de cuidados intensivos y las sondas de ecocardiografía transesofágica. Seis de los estudios se referían a brotes en pacientes que se sometieron a una ecocardiografía transesofágica durante o después de una intervención quirúrgica o como parte del tratamiento de una afección cardíaca no quirúrgica. Las pruebas muestran vínculos entre los brotes de infección y la contaminación ambiental, la falta de procesos estandarizados de desinfección de las sondas de ultrasonido, el almacenamiento inadecuado y la falta de supervisión de la integridad de las sondas. Cuando el personal abordó las deficiencias (por ejemplo, mejorando el proceso de desinfección, limpiando las sondas inmediatamente después de su uso, inspeccionando las sondas en busca de defectos), las infecciones cesaron. El personal que participa en el reprocesamiento de las sondas de ultrasonido debe limpiar, desinfectar, inspeccionar y almacenar las sondas de ultrasonido de manera que se mantenga la integridad del dispositivo y se evite la contaminación.
Aprovechando que hoy, 16 de abril se celebra el Día Mundial de la Voz, me he decidido a hacer esta entrada dedicada a la Logopedia y la Foniatría. Esta entrada está influenciada por mi vertiente docente en la UCLM, y más concretamente en la docencia de la Anatomía y Neuroanatomía del Grado de Logopedia. Mi colega y estupenda amiga, la Dra Bielsa me preguntó un día sobre la higiene que se debía tener con un fibroscopio que utiliza en su consulta. Y es que la logopedia y la foniatría, en especial la patología de la voz (Sociedad Medica Española de Foniatría, SOMEF) son esas grandes desconocidas para la mayoría de las personas (incluidos los profesionales sanitarios).
La Dra. Bielsa realizando una exploración
La preparación de este material tiene pocas Guías y Estándares publicados (específicos de este campo). El nasofibroscopio es un dispositivo sanitario con una finalidad diagnóstica y nunca terapéutica, esto es importante, por que recordando los criterios de Spaulding, no es invasivo y no entra en cavidad estéril, de ahí que no sea necesario esterilizar, sino tan solo un buen lavado y una alta desinfección. Es un material SEMICRÍTICO.
Por tanto, lo primero que tenemos que hacer tras su uso con un paciente es su limpieza manual de arrastre con un jabón detergente, para tratar de eliminar el máximo posible de materia orgánica. Deberemos hacerlo con las medidas preventivas pertinentes (Equipos de Protección Individual, EPI), y usaremos la concentración de jabón que nos indique el fabricante o suministrador.
Posteriormente deberemos realizar una Desinfección de Alto Nivel (DAN) con un desinfectante (aldehídos, peróxidos, ácido peracético…). La concentración de desinfectante y el tiempo de contacto dependen del tipo de desinfectante que utilicemos. Haremos la inmersión en un cubeta, que generalmente nos regala el proveedor y lo sumergiremos, repito una vez más a la concentración, tiempo y temperatura del agua que nos recomiende el fabricante del desinfectante. Y posteriormente lo enjuagaremos con agua, porque los restos del desinfectante son tóxicos e irritativos para el paciente y el profesional.
También existen en el mercado productos en forma de toallitas que tienen una actividad esporicida y que pueden tener cabida en nuestras consultas (os dejo el artículo de Laryngoscope de 2018 sobre la comparativa de análisis de costes). Este artículo de minimización de costes es favorable hacia el peróxido, pero señala a las toallitas como un sistema de fácil transporte, cuando hay una poca rotación o poco volumen de trabajo. La efectividad microbiológica y su seguridad parecen aseguradas. Lo que me parece peligroso es decir que se puede usar cuando es necesario un procesado o recambio rápido (las prisas son malas para la seguridad del paciente).
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Cortesía de la Dra. Bielsa
Otra posibilidad es optar por sistemas de inmersión esterilizantes como la “Esterilización por inmersión”, que nos da un incremento en seguridad. Existen los sistemas automáticos que unen el lavado, desinfección y esterilización, más recomendados para endoscopios, pero que podrían utilizarse en este campo si los dispositivos son compatibles (algo que nosotros como usuarios debemos preguntar al fabricante). Os dejo el enlace a la entrada sobre el tema.
Y para acabar deberemos almacenarlos y guardarlos para el uso hasta el siguiente paciente. Estos equipos no se suelen envasar (tampoco conozco si existe algún sistema), y por tanto se deben guardar ¿Cómo lo hacemos? De ahí que me venga la frase «¿donde van nuestros endoscopios los fines de semana? Quizás una solución sea una limpieza y desinfección de alto nivel el lunes o cuando retomemos nuestra actividad (todo lo dicho en esta entrada); ya que el dejarlos sumergidos durante más de 48 horas (o más si hay puente) no sea lo más correcto (no controlamos concentraciones, tiempos, temperaturas…). La otra es disponer de un armario de almacenaje, y aquí tampoco conozco su existencia en el mercado.
Creo que la parte de almacenaje de estos equipos y de los endoscopios es un área a mejorar en todo el sistema sanitario.
Acabo esta entrada con música de Freddy Mercury y su prodigiosa voz, algo que han demostrado los foniatras mediante estudios científicos, especialmente en Bohemian Rhapsody (algo que se ha popularizado con la película), y que me gusta recordar a mis alumnos del primer curso del Grado de Logopedia de la UCLM con el sonido a tope en clase.
Y para los más freakys, os dejo a Ojete Calor, con Anibal y Calor
Este es otro tema que ha salido varias veces en la Prevenlista (2017 y 2018) y que gracias a la Dra. Eva Elisa Álvarez Léon tenemos un resumen, además de otras aportaciones. Sobre todo porque ya van apareciendo las alergias primaverales.
He adelantado la entrada, porque mi amiga Carmen tenía una pregunta sobre el tema. Le dedico este tema musical dedicado al aire que respiramos.
Las cámaras espaciadoras son de un solo uso, por tanto ya sabemos, no se puede reesterilizar. Sin embargo, son equipos que se pueden desinfectar y lavar si son para uso en el mismo paciente. En atención primaria solemos recetar estas cámaras, que están financiadas por el SNS, y son de uso para UN SOLO PACIENTE. La mayoría (Prochamber, Volumatic…) se adaptan perfectamente a todos los dispositivos MDI o de cartucho presurizado. Parecería algo absurdo que el médico de AP recetará estas cámaras para optimizar el tratamiento con aerosoles, que lo va a usar el mismo paciente en su domicilio, tuviera que cambiarlo continuamente.
Por tanto, es de un solo uso, no se puede esterilizar, pero se puede lavar y desinfectar si es para el mismo paciente. Algunos fabricantes te dicen que se pueden esterilizar hasta veinte veces, pero que la boquilla se deforma un poco, y no recomiendan reesterilizar más de 20 veces. Sin embargo, en la ficha técnica de algunos de ellos, se vuelve casi imposible el reprocesado, por que las instrucciones son muy precisas, y si queremos cumplir la ley (RD 1519/2009) debemos llevarlas tal y como nos dicen:
«Se ha demostrado la eficacia de este procedimiento en cumplimiento con EN ISO 14937:2009 usando el ciclo de limpieza Vario TD en una lavadora/desinfectadora 7836CD de Miele, usando el agente limpiador Neodisher Mediclean»
Es decir, deberíamos usar ese tipo de lavadora y ese desinfectante. Además la norma UNE-EN ISO es incorrecta y deberían poner la 15883, esa norma es para validar agentes esterilizantes. Sin embargo, esta es la única casa comercial que he encontrado que permite su esterilización.
Las cámaras espaciadoras se desmontan según las instrucciones del fabricante y se recomienda limpiarlas al menos una vez/mes con agua tibia jabonosa, enjuagarlas con agua y dejarlas secar al aire, sin frotar. De este modo se evita la carga electrostática, que disminuiría la cantidad de fármaco disponible.
Es importante vigilar el funcionamiento correcto de las válvulas y cambiar la cámara si no están en buen estado. Las cámaras de plástico deberían cambiarse al menos cada 12 meses (aunque al ser de uso individual y personal, todo depende del cuidado del propio usuario).
Se aconseja que las cámaras sean de uso individual, en caso de reutilizarlas, en la consulta está indicada la limpieza y desinfección de alto nivel después de cada uso, ya que no entra en contacto con cavidad ni líquido estéril, y cumpliendo con los Criterios de Spaulding podemos hacer una alta desinfección. Para ello hay que desmontar las distintas partes de la cámara, limpiarlas sumergiendo las piezas con agua que contenga un detergente enzimático (compatible con el desinfectante) y aclarar con agua tibia. A continuación sumergirlas en la solución desinfectante, siguiendo las recomendaciones del fabricante, aclarar bien con agua destilada o agua del grifo (mejor si éste contiene filtro de retención de partículas y microorganismos) y dejar secar al aire. Ejemplos de productos de limpieza son los detergentes enzimáticos Instrunet EZ+T® o Prolystica® productos desinfectantes como Instrunet Anyoxide 1000®, Resert XL HD®, PeraSafe®, o Instrunet FA Concentrado® entre otros
Para los «milenials» tengo hasta vídeos que explican cómo limpiarlas:
Aquí dejo enlaces para el que quiera ampliar la información sobre los diferentes dispositivos que hay en el mercado:
No sé las veces que me tocará decirlo, pero no se esterilizan ¿Por qué? Léanse los criterios de Spaulding. Sé que algunos hospitales los esterilizan para los grandes prematuros, en una decisión más de precaución que de evidencia científica (que no existe publicada).
Estas frases tan categóricas me vienen al ver una publicidad que he visto, y es que ¡ya se puede esterilizar con una bolsa de plástico y un microondas!, no sé qué hacen los fabricantes de autoclaves que no adoptan este sistema.
Hablemos mejor de higienización de biberones, o incluso sanitización. Mi experiencia me dice que estas cosas las haces con el primer hijo, en el segundo las cosas son más sencillas y directas.
El programa básico son 460 euros y el completo de 520 euros (incluye certificado de la URJC, comidas de trabajo, material docente y el traslado a las prácticas).
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