La montaña rusa de la persistencia: el comportamiento de los residuos de sangre en función del tiempo y sus implicaciones

En esta entrada vuelvo a tener la colaboración de Bastian Wulff, Responsable de Innovación de la empresa Dr. Weigert.

Para quien no conozca a Bastian, diré que es todo un experto del mundo de la desinfección e higiene. Tengo la suerte de conocerle en persona, después de varios viajes a España, coincidiendo con jornadas y congresos de SEDE y de la WFHSS. La suerte que tenemos con él, es que habla perfectamente el español con un acento gaditano que te sale llamarle «pisha», a lo que hay que unir su cordialidad y humor. Contaré un secreto de él, y es que un gran aficionado al karate y viene a mi ciudad (Talavera de la Reina) a hacer cursos con una de las mejores karatecas del mundo, Sandra Sánchez. Este año, espero contar con él en las II Jornadas de la Sociedad Castellanomanchega de Medicina Preventiva y Salud Pública, que se celebrarán en Cuenca del 18 al 19 de junio.

Ya colaboró en el Blog con una entrada titulada ¿Qué influencia tiene el tiempo de secado en la eliminación de residuos de sangre durante el reprocesamiento de dispositivos médicos? Una investigación a fondo en la que nos detallaba y explicaba un artículo publicado en el Journal Hospital Infection, publicado en el 2025. Esta vez, nos detalla su artículo del año 2026 de la misma revista. Vais a poder leer detalladamente todo el proceso en esta entrada.

Cualquiera que se haya familiarizado con el reprocesamiento de productos sanitarios se dará cuenta rápidamente de lo complejo que es en realidad este tema que, a primera vista, parece sencillo. Hay muchas razones para ello: la gran variedad de tipos de instrumentos quirúrgicos, materiales a reprocesar, máquinas y productos de limpieza, los diferentes tipos y grados de contaminación, los tiempos de reposo del instrumental y muchos otros factores más.

Por eso, en la práctica, se presentan una y otra vez casos en los que algunos instrumentos quirúrgicos no quedan limpios, aunque la razón no sea evidente. Uno de estos casos fue el punto de partida para que nos ocupáramos intensamente del comportamiento de la sangre al secarse.

En Alemania, Suiza y Austria, para la validación y el control del rendimiento de los procesos de limpieza, conforme a la norma ISO 15883-1/-2/-5 y la directriz nacional [1,2], se utilizan pinzas Crile contaminadas con sangre de oveja coagulada. Estas pinzas se pueden adquirir en el mercado o el validador responsable las contamina con sangre de oveja heparinizada y reactivada, de acuerdo con la normativa [2]. Tras la limpieza, se realiza una cuantificación de los residuos proteicos utilizando métodos establecidos, como el método BCA y el método OPA.

Lo último fue el caso cuando un día nos contactó un usuario que nos informó de un aumento inusual en los valores de proteínas residuales durante la revisión del rendimiento de los procesos de limpieza, a pesar de que el resultado del reprocesamiento en la central en cuestión seguía siendo bueno y sin cambios aparentes. Al principio no teníamos ni idea de qué podía estar pasando. Sin embargo, pronto se descubrió que no se habían respetado los tiempos de espera especificados al preparar las pinzas, sino que habían utilizado los instrumentos para las pruebas después de solo una hora de secado a temperatura ambiente. Una prueba rápida en el laboratorio mostró diferencias significativas en el resultado de la limpieza cuando la sangre solo se había secado durante una hora. Esto fue sorprendente, ya que hasta entonces habíamos asumido que los residuos más secos siempre eran más difíciles de eliminar que los relativamente frescos.

Por lo tanto, decidimos investigar sistemáticamente la influencia de diferentes tiempos de secado. En primer lugar, esto se llevó a cabo en forma de contaminación superficial homogénea en placas de acero inoxidable, ya que estas permiten condiciones definidas en el laboratorio y la mejor reproducibilidad posible. Ya informé sobre los resultados de este estudio el año pasado en este blog. Descubrimos que la sangre es especialmente resistente cuando está coagulada, pero aún no se ha secado del todo.[3]

El siguiente paso era verificar estos resultados con instrumentos quirúrgicos reales. Para ello, primero había que resolver un problema: para eluir de forma fiable todos los residuos proteicos de una pinza quirúrgica entera con el propósito de cuantificarlos, se necesita una cantidad relativamente grande de solvente, lo que diluiría mucho las proteínas disueltas y dificultaría su determinación precisa. En particular, los residuos de fibrina, que son especialmente persistentes y representan una proporción relativamente pequeña de la proteína total, podrían pasar desapercibidos. Para evitar este problema, cortamos las articulaciones de los instrumentos y utilizamos solo estas como muestras de ensayo. Las articulaciones, y en particular los residuos que se encuentran dentro de ellas, suponen un desafío especial a la hora de limpiarlas, ya que para el detergente son más difíciles de acceder directamente. Encima, como ya habíamos examinado los residuos de sangre superficiales, decidimos introducir la sangre directamente en la articulación para la nueva serie de experimentos.

Además, simulamos un ciclo de reprocesamiento completo que, aparte del experimento de limpieza realizado en un baño de inmersión, antes de la contaminación con sangre, incluía el tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos quirúrgicos y un paso de esterilización a vapor (figura 1).

Figura 1: Metodología: (1) limpieza mecánica alcalina para eliminar todos los residuos orgánicos (2) tratamiento con un lubricante para el cuidado de instrumentos (3) esterilización a vapor (4) contaminación con sangre de oveja heparinizada reactivada (5) secado (diferentes tiempos) (6) experimento de limpieza en baño de inmersión (7) elución de la proteína restante (8) determinación cuantitativa de los residuos proteicos

Tanto el paso de limpieza como el cuidado de los instrumentos se llevaron a cabo con dos productos de diferentes fabricantes para poder descartar efectos específicos del respectivo producto. Los residuos de proteínas que quedaron después de la limpieza se determinaron utilizando el método BCA, uno de los procedimientos estándar mencionados en la norma EN ISO 15883-5 para la cuantificación de proteínas residuales. En la figura 2 se muestra un resumen de los resultados de los estudios.

Figura 2: (a) Residuos proteicos tras la limpieza y pérdida de masa de la sangre tras diferentes tiempos de secado y (b) residuos proteicos en función del progreso del secado o la pérdida de masa por desecación [4]

Vemos claramente que la mayoría de los residuos proteicos permanecieron durante las primeras 2-3 horas de secado y que los valores disminuyeron después. Tras un tiempo de reposo más prolongado (24 h), las cantidades de proteína volvieron a aumentar ligeramente (efecto de envejecimiento/fase de maduración). Aunque en esta ocasión la sangre se pipeteó en la articulación de un instrumento y no se distribuyó uniformemente sobre una superficie, se observó exactamente el mismo efecto que habíamos observado y descrito anteriormente.

La representación de la figura 2(b) muestra el efecto independientemente del tiempo y, en su lugar, utiliza la cantidad de proteína en función del progreso del secado. Dado que al secar la sangre se evapora el agua, se puede seguir perfectamente el proceso pesando las muestras.

En resumen, podemos concluir lo siguiente:

  1. Si la sangre es fresca y aún no ha comenzado a coagularse o la coagulación no ha avanzado mucho, se puede eliminar fácilmente.
  • Si la sangre se ha coagulado y aún no se ha secado, es más difícil de eliminar.
  • Si la sangre se ha secado, es más fácil de eliminar (siempre que no lleve mucho tiempo).
  • Si la sangre seca lleva mucho tiempo secándose, ocurren procesos químicos de envejecimiento que hacen que sea más persistente y difícil de eliminar.

Ahora la pregunta clave es, por supuesto: ¿qué implicaciones concretas tiene esto para la práctica del reprocesamiento de productos sanitarios?

Una aplicación es obvia, ya que fue el motivo que nos llevó a realizar nuestras investigaciones: la validación de procesos y el control del rendimiento de los procesos de limpieza con pinzas contaminadas, tal y como se utilizan en Alemania, Suiza, Austria y, de forma aislada, en otros países como Polonia. En España y Latinoamérica este tipo de práctica de validación (todavía) no es habitual.

Más difícil de determinar es la importancia que esto tiene para la práctica diaria del reprocesamiento. No obstante, intentaremos encontrar una respuesta. Para ello, primero debemos saber en qué fase del secado se encuentran normalmente los instrumentos cuando comienza el reprocesamiento. Aquí ya nos encontramos con la primera dificultad para responder a esta pregunta. Es evidente que existe una enorme variedad. Los tiempos de traslado y de espera dependen de muchos factores. Además de la distancia entre la sala del quirófano, que puede estar justo al lado o ni siquiera en el mismo edificio, por no hablar de los reprocesadores externos, también influyen de manera decisiva, por ejemplo, la organización interna del trabajo, las condiciones de almacenamiento y transporte, la urgencia del reprocesamiento y, por supuesto, el momento de uso del instrumento y la duración de la operación.

Del estudio de campo con un detergente para el reprocesamiento de productos sanitarios, tengo los datos sobre el tiempo de reposo de los instrumentos antes del procesamiento de siete hospitales diferentes de Alemania. Aunque esta muestra no es para nada representativa, los datos nos dan algunas pistas y nos servirán como base para este experimento mental. Los intervalos de tiempo mencionados van desde unos pocos minutos hasta 72 horas, si los instrumentos en cuestión permanecían sin procesar durante el fin de semana. A primera vista, llaman la atención las grandes diferencias entre los distintos centrales y los intervalos de tiempo, en algunos casos muy amplios. La vista general de la figura 3 muestra, en una superposición gráfica con los datos experimentales del estudio, en qué intervalos de tiempo la sangre sería especialmente resistente según nuestros experimentos.

Los tiempos de secado mencionados no tienen en cuenta el tiempo de uso en el quirófano ni el momento de uso, que son imposibles de determinar con exactitud para cada instrumento individual. Esto da lugar a otro factor con una gran variabilidad temporal. Para algunas de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes se dispone de datos sobre la duración típica de la operación. [5] Esta suele oscilar entre 1 y 2,5 horas. Por lo tanto, para nuestro análisis, añadimos 1,5 horas al tiempo de secado para el uso en el quirófano, sabiendo que, debido a la gran variabilidad temporal, solo puede ser una aproximación muy vaga.

Figura 3: Datos sobre los tiempos de secado de la sangre en los instrumentos de las unidades de reprocesamiento de siete hospitales alemanes; se muestra superpuesta la persistencia de la sangre en función del tiempo, basada en las cuantificaciones de proteínas del estudio, teniendo en cuenta un tiempo hipotético de uso en el quirófano de 1,5 horas.

Si echamos ahora un vistazo a la gráfica, podemos afirmar con bastante certeza que, a pesar de todo, siempre habrá instrumentos que se vean afectados por este efecto en mayor o menor medida.

Pero ¿de qué nos sirven exactamente estos conocimientos teniendo en cuenta la enorme variabilidad temporal?

Si los instrumentos presentan anomalías en el resultado de la limpieza sin motivo aparente, la causa podría ser un tiempo de reposo desfavorable antes del procesamiento, especialmente si esto ocurre repetidamente en determinados procedimientos. Estos procesos podrían revisarse de forma específica y, si fuera necesario, ajustarse. En caso de resultados inesperados en el contexto de las evaluaciones de procesos, se recomienda revisar la metodología, en particular el cumplimiento con los tiempos de espera especificados en la preparación de las muestras estandarizadas.

¿Qué puedo hacer para evitar este tipo de problema?

¿Debo dejar mis instrumentos más tiempo sin limpiar? En algunos casos, un tiempo de reposo más largo probablemente tendrá un efecto positivo en el resultado de la limpieza, pero hay que tener en cuenta que un tiempo de reposo más largo también puede dar lugar a otros problemas. Por ejemplo, el contacto prolongado con medios corrosivos como la sangre o los desinfectantes para heridas aumenta el riesgo de daños por corrosión y también afecta al flujo de trabajo de la central de esterilización, ya que retrasa el reprocesamiento. En su lugar, en el caso de instrumentos afectados, el pretratamiento con productos enzimáticos no fijadores de proteínas en el punto de uso puede ofrecer una solución, especialmente si estos productos también tienen buenas propiedades inhibidoras de la corrosión. [6]

¿Qué limitaciones hay?

En la realidad, los instrumentos quirúrgicos no solo están contaminados con sangre, sino que a menudo también con mezclas de sangre, mucosidad, restos de tejido, desinfectantes para heridas o similares. El comportamiento de estas mezclas al secarse puede diferir considerablemente del comportamiento de la sangre pura. Por lo tanto, aunque los resultados de nuestro estudio pueden ayudar a completar el panorama general, solo representan una pieza más del complejo puzle que es el reprocesamiento de los productos sanitarios y no permiten sacar conclusiones absolutas y universalmente válidas sobre el comportamiento de secado de las contaminaciones en el contexto quirúrgico. No obstante, conocimientos como estos nos ayudan de manera significativa en muchos ámbitos, no solo en los ejemplos mencionados, como la práctica de validación, sino también, por ejemplo, en el desarrollo y ensayo de nuevos productos como detergentes y equipos para el reprocesamiento de productos sanitarios.

Referencias bibliográficas

[1] DIN EN ISO 15883-5:2021-11. Washer-disinfectors – Part 1: General requirements, terms and definitions and tests; – Part 2: Requirements and tests for washer-disinfectors employing thermal disinfection for critical and semi-critical medical devices; – Part 5: Performance requirements and test method criteria for demonstrating cleaning efficacy.

[2] Carter A, Eibl R, Krüger S, Gebel J, Niebur S, Hoppe M, et al. Guideline compiled by DGKH, DGSV and AKI for the validation and routine monitoring of automated cleaning and thermal disinfection processes for medical devices 5th edition. Central Service Suppl. 2017.

[3] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Influence of drying time on the removal of blood from medical devices. J Hosp Infect 2024; 152: 156-163.

[4] Wulff BR, Lohse S, Tschoerner M. Time-dependent persistence of blood as a contaminant in medical device processing. J Hosp Infect 2026; 169: 1-4.

[5] https://wiki-science.blog/surgery-duration-guide-common-operations (consultado 21/01/2026).

[6] “Folleto rojo” Tratamiento del instrumental – método correcto para el tratamiento del instrumental. Grupo de trabajo Tratamiento del Instrumental (AKI) 11.a edición 2017.

Conclusiones que saco yo:

El estudio revela que la dificultad para limpiar la sangre no aumenta linealmente con el tiempo, sino que sigue un patrón de «montaña rusa» basado en su estado físico:

  • Punto de máxima resistencia: La sangre es más difícil de eliminar cuando está coagulada pero aún húmeda, lo que ocurre típicamente entre las 2 y 3 horas de secado.
  • La paradoja del secado: Una vez que la sangre se seca completamente, su eliminación es temporalmente más sencilla que en la fase de coagulación húmeda.
  • Efecto de envejecimiento: Tras 24 horas, la resistencia vuelve a subir debido a procesos químicos de maduración.
  • Implicación en validaciones: El incumplimiento de los tiempos de secado estandarizados en las pruebas de control (como usar pinzas tras solo una hora de secado) genera resultados de proteínas residuales inusualmente altos.
  • Recomendación práctica: Dado que muchos instrumentos llegan a limpieza en su fase más crítica, se aconseja el pretratamiento con productos enzimáticos en el punto de uso para evitar la fijación de proteínas y la corrosión.

La eficacia de la limpieza no depende únicamente de que la sangre esté “fresca” o “seca”, sino del momento exacto dentro del proceso de secado. Dado que en la práctica clínica siempre existirán instrumentos expuestos a tiempos de reposo desfavorables, es fundamental considerar este efecto en la validación de procesos, en la interpretación de resultados anómalos y en la organización del reprocesamiento. Medidas como el pretratamiento en el punto de uso con productos adecuados pueden mitigar el problema.

Me despido con música italiana de mi infancia con Monsieur Glisolfi:

Y un pasodoble dedicado a Soria, porque yo lo valgo:

Reprocesado de material de laparoscopia y el vaho de sus lentes

Vuelvo a rescatar una entrada del blog de la empresa Matachana. Esta vez es sobre el tratamiento del instrumental de laparoscopia, y en concreto las ópticas.

Lo primero que debemos ver es si nuestro material es resistente al vapor de agua. ¿Y cómo lo sabemos? Pues buscando las instrucciones del fabricante (IFU) o viendo el color de una zona de la óptica, que si es de color marrón suele ser esterilizable mediante vapor de agua, y con otros colores, pues será con sistemas de esterilización en frío. Son muchos los que insisten en que la esterilización con el vapor de agua disminuye la vida media de las ópticas o las estropea más; aunque lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del fabricante.

Y cuidado con los baños de ultrasonidos que las deterioran; no atribuyamos todos los males al vapor de agua (página 95).

Y aquí viene la pregunta, si decidimos hacerlo en frío, deberemos decidir si lo hacemos en VBTF o peróxido de hidrógeno (gas o plasma, depende de lo que tengamos). De la entrada de Matachana, me gustan las figuras que utilizan y que aquí reproduzco, por lo intuitivas que son.

VTBF: https://bit.ly/4gF1MRX

Nos presentan en este trabajo unos resultados obtenidos en su laboratorio (tabla 1) y que habría que reproducir con el peróxido en forma de vapor o gas, ya que en el texto, aunque solo se habla de VH2O2 vaporizado («El Peróxido de Hidrógeno Vaporizado (VH2O2) es una sustancia altamente oxidante»), luego en la tabla parece que se ha usado la forma de peróxido de plasma (se trata de la referencia 14; es del Sterrad, y la 16 es de Steris. La referencia 15 no aparece en el texto- se ha actualizado tras la entrada del blog).

También incidiría en explicar los indicadores biológicos utilizados (se ha actualizado tras la entrada del blog), ya que referencian que usan «La siguiente tabla muestra los resultados de los ensayos de penetrabilidad realizados por el Matachana Test Center, utilizando indicadores biológicos conforme a la norma ISO 11138-5, dentro del receptáculo del PCD con distintas longitudes de trabajo y diámetros internos de lumen». Pero ojo, la UNE-EN ISO 11138-5 es para procesos de esterilización por vapor de agua y formaldehído a baja temperatura, entonces hay que decir la norma para los indicadores biológicos para el peróxido (no he encontrado ninguna norma propia, por lo que supongo que será la UNE-EN ISO 11138-1). Aunque tenemos la norma ISO 11138-6 (en inglés) para esta tecnología.

Tabla 1. Comparación de la eficacia de esterilización entre las tecnologías VH2O2 y VBTF en lúmenes de acero inoxidable (tomado de https://bit.ly/4gF1MRX)

Diámetro interno
[mm]
Longitud
[mm]
Esterilización con VBTF
Pasa/Fallida
Esterilización con VH2O2
Pasa/Fallida
0,5500PasaFallida
1000FallidaFallida
0,7500PasaPasa
1000PasaPasa
2000PasaFallida

Y sin olvidarnos de los sistemas robóticos que cada día están más presentes en nuestros hospitales, pero cuyos compradores no piensan en que se deben esterilizar.

Al final, la conclusión es clara: «La elección entre estas dos tecnologías depende de factores como los materiales del dispositivo, los protocolos de la central de esterilización y el cumplimiento con la normativa vigente» Comprender y tener en cuenta estas particularidades garantiza unos resultados de esterilización óptimos y, al mismo tiempo, mantiene la integridad del instrumental médico».

¿Y qué decir de las lentes de las laparoscopias?

La seguridad y eficacia de cualquier cirugía laparoscópica depende de la claridad de la imagen proporcionada por el sistema de lentes. A pesar de estos avances en óptica, el cirujano sigue padeciendo lentes oscurecidas debido al empañamiento continuo. Tenemos calentadores de lentes o limpiadores de lentes antivaho. La maniobra típica de sacar el laparoscopio, limpiar la lente, aplicar revestimiento antivaho repetidamente y reinserción por la persona de la cámara dentro del abdomen en el momento de la cirugía es realizada repetidamente por los cirujanos, aumentando la duración del acto y uso del bloque quirúrgico, la fatiga, la satisfacción del cirujano y ¿el riesgo de infección? (No está tan claro o no tenemos datos suficientes). Tenemos patente española sobre este tema.

Diversos estudios han identificado las causas del empañamiento de los lentes, principalmente las diferencias de temperatura y la contaminación por fluidos corporales:

  • Diferencial de temperatura: El empañamiento se produce cuando la temperatura de la punta del laparoscopio es significativamente inferior a la temperatura de la cavidad abdominal, lo que provoca condensación (Kubo et al., 2022, han observado que una temperatura de la lente inferior a 3,5ºC de la temperatura de la cavidad abdominal produce empañamiento).
  • Contaminación: La sangre y los fluidos corporales pueden oscurecer la lente, por lo que es necesario limpiarla con frecuencia, lo que supone una pérdida de valioso tiempo quirúrgico (Rahman et al., 2023, observan un aumento del tiempo operatorio. Hasta el 7,92% del tiempo se dedicó a limpiarlas) (Sekiguchi et al., 2023).

Como sistemas preventivos se propone:

  • Calentar el laparoscopio: Calentar la punta del laparoscopio durante al menos diez segundos puede evitar que se empañe al mantener una temperatura cercana a la de la cavidad abdominal (Kubo et al., 2022).
  • Métodos de limpieza: Limpiar el cristalino durante 10 a 30 segundos también puede reducir el empañamiento, ya que los tiempos de limpieza prolongados aumentan la probabilidad de que se empañe (Gkegkes & Iavazzo, 2023, que proponen calentar la lente durante al menos diez segundos y limpiando la lente durante 10-30 segundos para mantener una diferencia de temperatura de no más de 3,5 °C en comparación con el abdomen.).
  • Diseños innovadores: El desarrollo de lentes superhidrófugos y compresas calientes desechables ha demostrado ser prometedor a la hora de reducir el empañamiento y el tiempo de limpieza durante los procedimientos (Sekiguchi et al., 2023).

Hay sistemas un tanto artesanales.

No hay un sistema mejor que otro, en esta revisión de 2022, no se encuentran diferencias significativas.

Y como me ha quedado una entrada un poco larga, hoy os dejo dos joyas musicales.

Y aquí algo serio con un bajo de fondo alucinante:

Encuesta sobre los residuos de los embalajes en Hospitales

Desde SBA, se ha lanzado una encuesta sobre cómo se gestionan los residuos de embalajes médicos estériles (SBE) en los hospitales.

¿Necesita ayuda para saber cómo se gestionan los residuos de embalajes médicos estériles (SBE) en su hospital? Participe y responda a la siguiente Encuesta del sector Hospitalario: Gestión de Residuos de Embalajes Estériles. La encuesta es anónima y le agradeceríamos que participara y compartiera este enlace con sus colegas y contactos del sector.

Los SBE son los embalajes especiales que envasan los dispositivos médicos y que se utilizan para mantenerlos estériles hasta su uso. Aunque la mayoría de los SBE son de un solo uso, muchos pueden reciclarse de forma segura. Aunque actualmente, no existen estadísticas claras sobre el reciclaje de SBE en centros sanitarios. ¡Y Por eso nos gustaría contar con su inestimable ayuda!

Si es un profesional sanitario y trabaja en un hospital con SBE por favor, dedique unos minutos a responder a la siguiente Encuesta del sector Hospitalario: Gestión de Residuos de Embalajes Estériles. para ayudarnos a conocer las prácticas de uso, descarte, clasificación y reciclaje de los SBE en todo el mundo.

Adjunto el link: ENCUESTA.

¿Cómo hemos podido pasar del vídeo de abajo a la salchipapa?

Os presento a mi «mini-yo»:

Reprocesado de material de laparoscopia y el vaho de sus lentes

Vuelvo a rescatar una entrada del blog de la empresa Matachana. Esta vez es sobre el tratamiento del instrumental de laparoscopia, y en concreto las ópticas.

Lo primero que debemos ver es si nuestro material es resistente al vapor de agua. ¿Y cómo lo sabemos? Pues buscando las instrucciones del fabricante (IFU) o viendo el color de una zona de la óptica, que si es de color marrón suele ser esterilizable mediante vapor de agua, y con otros colores, pues será con sistemas de esterilización en frío. Son muchos los que insisten en que la esterilización con el vapor de agua disminuye la vida media de las ópticas o las estropea más; aunque lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del fabricante.

Y cuidado con los baños de ultrasonidos que las deterioran; no atribuyamos todos los males al vapor de agua (página 95).

Y aquí viene la pregunta, si decidimos hacerlo en frío, deberemos decidir si lo hacemos en VBTF o peróxido de hidrógeno (gas o plasma, depende de lo que tengamos). De la entrada de Matachana, me gustan las figuras que utilizan y que aquí reproduzco, por lo intuitivas que son.

VTBF: https://bit.ly/4gF1MRX

Nos presentan en este trabajo unos resultados obtenidos en su laboratorio (tabla 1) y que habría que reproducir con el peróxido en forma de vapor o gas, ya que en el texto, aunque solo se habla de VH2O2 vaporizado («El Peróxido de Hidrógeno Vaporizado (VH2O2) es una sustancia altamente oxidante»), luego en la tabla parece que se ha usado la forma de peróxido de plasma (se trata de la referencia 14; es del Sterrad, y la 16 es de Steris. La referencia 15 no aparece en el texto- se ha actualizado tras la entrada del blog).

También incidiría en explicar los indicadores biológicos utilizados (se ha actualizado tras la entrada del blog), ya que referencian que usan «La siguiente tabla muestra los resultados de los ensayos de penetrabilidad realizados por el Matachana Test Center, utilizando indicadores biológicos conforme a la norma ISO 11138-5, dentro del receptáculo del PCD con distintas longitudes de trabajo y diámetros internos de lumen». Pero ojo, la UNE-EN ISO 11138-5 es para procesos de esterilización por vapor de agua y formaldehído a baja temperatura, entonces hay que decir la norma para los indicadores biológicos para el peróxido (no he encontrado ninguna norma propia, por lo que supongo que será la UNE-EN ISO 11138-1). Aunque tenemos la norma ISO 11138-6 (en inglés) para esta tecnología.

Tabla 1. Comparación de la eficacia de esterilización entre las tecnologías VH2O2 y VBTF en lúmenes de acero inoxidable (tomado de https://bit.ly/4gF1MRX)

Diámetro interno
[mm]
Longitud
[mm]
Esterilización con VBTF
Pasa/Fallida
Esterilización con VH2O2
Pasa/Fallida
0,5500PasaFallida
1000FallidaFallida
0,7500PasaPasa
1000PasaPasa
2000PasaFallida

Y sin olvidarnos de los sistemas robóticos que cada día están más presentes en nuestros hospitales, pero cuyos compradores no piensan en que se deben esterilizar.

Al final, la conclusión es clara: «La elección entre estas dos tecnologías depende de factores como los materiales del dispositivo, los protocolos de la central de esterilización y el cumplimiento con la normativa vigente» Comprender y tener en cuenta estas particularidades garantiza unos resultados de esterilización óptimos y, al mismo tiempo, mantiene la integridad del instrumental médico».

¿Y qué decir de las lentes de las laparoscopias?

La seguridad y eficacia de cualquier cirugía laparoscópica depende de la claridad de la imagen proporcionada por el sistema de lentes. A pesar de estos avances en óptica, el cirujano sigue padeciendo lentes oscurecidas debido al empañamiento continuo. Tenemos calentadores de lentes o limpiadores de lentes antivaho. La maniobra típica de sacar el laparoscopio, limpiar la lente, aplicar revestimiento antivaho repetidamente y reinserción por la persona de la cámara dentro del abdomen en el momento de la cirugía es realizada repetidamente por los cirujanos, aumentando la duración del acto y uso del bloque quirúrgico, la fatiga, la satisfacción del cirujano y ¿el riesgo de infección? (No está tan claro o no tenemos datos suficientes). Tenemos patente española sobre este tema.

Diversos estudios han identificado las causas del empañamiento de los lentes, principalmente las diferencias de temperatura y la contaminación por fluidos corporales:

  • Diferencial de temperatura: El empañamiento se produce cuando la temperatura de la punta del laparoscopio es significativamente inferior a la temperatura de la cavidad abdominal, lo que provoca condensación (Kubo et al., 2022, han observado que una temperatura de la lente inferior a 3,5ºC de la temperatura de la cavidad abdominal produce empañamiento).
  • Contaminación: La sangre y los fluidos corporales pueden oscurecer la lente, por lo que es necesario limpiarla con frecuencia, lo que supone una pérdida de valioso tiempo quirúrgico (Rahman et al., 2023, observan un aumento del tiempo operatorio. Hasta el 7,92% del tiempo se dedicó a limpiarlas) (Sekiguchi et al., 2023).

Como sistemas preventivos se propone:

  • Calentar el laparoscopio: Calentar la punta del laparoscopio durante al menos diez segundos puede evitar que se empañe al mantener una temperatura cercana a la de la cavidad abdominal (Kubo et al., 2022).
  • Métodos de limpieza: Limpiar el cristalino durante 10 a 30 segundos también puede reducir el empañamiento, ya que los tiempos de limpieza prolongados aumentan la probabilidad de que se empañe (Gkegkes & Iavazzo, 2023, que proponen calentar la lente durante al menos diez segundos y limpiando la lente durante 10-30 segundos para mantener una diferencia de temperatura de no más de 3,5 °C en comparación con el abdomen.).
  • Diseños innovadores: El desarrollo de lentes superhidrófugos y compresas calientes desechables ha demostrado ser prometedor a la hora de reducir el empañamiento y el tiempo de limpieza durante los procedimientos (Sekiguchi et al., 2023).

Hay sistemas un tanto artesanales.

No hay un sistema mejor que otro, en esta revisión de 2022, no se encuentran diferencias significativas.

Y como me ha quedado una entrada un poco larga, hoy os dejo dos joyas musicales.

Y aquí algo serio con un bajo de fondo alucinante:

Top 10 Health Technology Hazards for 2026: La Falacia de la Infalibilidad

Este año el Top 10 de ECRI tiene mucho que ver con la IA, es el dilema de la tecnología infalible.

Existe la creencia de que a mayor sofisticación de las herramientas, menor es el margen de error. Sin embargo, la realidad que nos presenta ECRI tras 19 años de análisis es opuesta: a medida que la tecnología avanza, surgen vulnerabilidades invisibles y sistémicas. La seguridad del paciente no es una propiedad intrínseca de un dispositivo, sino el resultado de un «sistema total». Este equilibrio depende de la interacción crítica entre las personas, los procesos y el entorno. El informe de Riesgos Tecnológicos para 2026 nos advierte que el peligro no suele residir en un chip defectuoso, sino en la fragilidad de un sistema que confía ciegamente en infraestructuras que no comprende o que no puede controlar. Veamos unos ejemplos del Top 10.

¡Cuando los chatbots «alucinan» consejos médicos! El riesgo número uno para 2026 no es un fallo mecánico, sino una crisis de confianza algorítmica. El uso de Modelos de Lenguaje Extensos (LLM) como ChatGPT, Claude, Copilot o Grok se ha infiltrado en la clínica sin una regulación específica para el entorno sanitario. Estas herramientas no están diseñadas para la medicina; son motores de predicción estadística, no de comprensión clínica. El mayor peligro reside en las «alucinaciones» y en la predisposición de estos modelos a «complacer» al usuario. Ante una duda médica compleja, la IA prefiere ofrecer una respuesta fluida y autoritaria, aunque sea incorrecta o sesgada, antes que admitir su ignorancia. Esta búsqueda de la satisfacción del usuario, en lugar de la precisión clínica, convierte a la IA en un asesor de salud extremadamente poco fiable.

«El apagón electrónico». El colapso sistémico o schock que nadie espera. La dependencia absoluta de los sistemas electrónicos ha creado un flanco de ataque masivo. La «Oscuridad Digital» (una pérdida repentina de acceso a la información por ciberataques, fallos internos o desastres) ya no es una hipótesis de ciencia ficción; es una eventualidad operativa inminente. Y es un riesgo para los pacientes (decisiones de tratamiento a ciegas, sin acceso a historiales o resultados de laboratorio), clínicos (el personal se ve obligado a retomar flujos de trabajo manuales y obsoletos que no han practicado en años, operando bajo una presión cognitiva insoportable) y las organizaciones, con un caos.

El «Caballo de Troya» (dispositivos médicos heredados «Legacy»). Los dispositivos legacy (equipos antiguos que aún funcionan pero cuyo software ya no recibe parches de seguridad) son el «Caballo de Troya» moderno (Riesgo #8). La realidad económica impide a los hospitales renovar todo su parque tecnológico, dejando miles de puertas abiertas a los hackers. Un equipo de rayos X o un monitor de signos vitales comprometido no es solo un equipo fallido; es el puente que permite a un atacante saltar hacia el núcleo de la red hospitalaria. La solución para 2026 no es el reemplazo total (financieramente inviable) sino la segmentación agresiva de redes y la implementación de controles de seguridad compensatorios que aíslen estos puntos vulnerables de los sistemas críticos.

El desafío de los productos falsificados. El panorama geopolítico está alterando la seguridad del paciente. La retirada de apoyos internacionales (como la de EE. UU. de la OMS) y la reducción de personal en agencias de vigilancia sanitaria (Riesgo #3) han dejado un vacío de control. Esta falta de vigilancia externa delega en los equipos de compras la carga de detectar productos subestándar o falsificados.


https://lnkd.in/dCX6iZ_6

¿Qué hay de lo mío? ¿Y sobre nuestro terreno? ¿Dice algo el informe? Pues si, en dos puntos, y los he tratado en el Blog previniendo de su importancia. Este año no aparecen los endoscopios ni duodenoscopios, pero lo que hay son cosas muy simples pero que son la base de nuestro trabajo.

7. Instrucciones de limpieza deficientes: Manuales de fabricantes incompletos o imposibles de seguir que facilitan la propagación de infecciones. Son las IFUs y la necesidad de que tengamos toda la información en las centrales, y por supuesto la importancia de la limpieza.

Una IFU no es un lujo o accesorio es OBLIGATORIO.

10. Problemas de calidad del agua en esterilización: El agua impura puede dejar residuos infecciosos o dañar el instrumental quirúrgico. ¿Cuántas veces he hablado del agua en el Blog? ¿Y el circulo de Sinner? ¿Y de la mezcla agua y detergentes?

Hay que controlar la calidad del agua.

La despedida musical de la entrada de hoy.

Entre la norma y la ley: ¿Qué respaldo ofrece la certificación ISO en salud?

Ya sabéis que soy bastante crítico con las certificaciones UNE-EN ISO o cualquier otro sistema similar. Sería largo de explicar, pero aquí va una pincelada.

Pregunta: ¿Disponer de una certificación UNE EN ISO 9001 o de la UNE EN ISO 13485 de productos sanitarios tiene alguna validez legal? ¿O te da un respaldo legal que te ayude en caso de problemas de responsabilidad en una central de esterilización de un hospital? Este asunto salió en el II Curso de Reprocesado de Instrumental Médico realizado en Oviedo del 6 al 8 de noviembre de 2005.

🔹 1. Naturaleza de las certificaciones ISO

El Real Decreto 192/2023 regula los productos sanitarios de uso humano en España, incluyendo sus accesorios, y hará de acompañamiento al Reglamento (UE) 2017/745 (“MDR”) que es de aplicación directa en la UE.

Las normas UNE-EN ISO 9001 (gestión de calidad) y UNE-EN ISO 13485 (sistemas de gestión de calidad para productos sanitarios) son normas voluntarias, no leyes.
Esto significa que no tienen validez legal directa, en el sentido de que no sustituyen ni eximen del cumplimiento de la legislación sanitaria o de responsabilidad civil o penal. Y es que nos certificamos de lo que queremos, es el famoso ALCANCE, quiere decir que puedo limitar la certificación a una pequeña parte de mis procesos, y el auditor certificará que es cierto que lo hago. Puedo decir que todos mis contenedores van a salir de la central con una margarita. ¿Sirve de algo? No, pero me puedo certificar.

Sin embargo, sí tienen valor jurídico indirecto o probatorio. Vamos, que te pueden ayudar ante un juez o un problema legal.

🔹 2. Validez legal directa

  • Ninguna de las dos certificaciones otorga por sí misma licencia, autorización o habilitación legal para operar una central de esterilización ni para fabricar o manipular productos sanitarios. Quien lo da es el RD 192/2023.
  • La UNE-EN ISO 13485 puede ser requisito técnico exigido por las autoridades sanitarias o por clientes en algunos procesos de certificación de productos o contratos públicos, pero no sustituye la conformidad reglamentaria (por ejemplo, el marcado CE o las normas de higiene y trazabilidad hospitalaria).

🔹 3. Valor como respaldo legal o en el caso de problemas.

Aunque no te exime de responsabilidad, sí puede servir como elemento de defensa o atenuante en procedimientos legales o administrativos:

  • Demuestra diligencia y cumplimiento de estándares reconocidos internacionalmente.
  • Puede ayudar a probar que se aplicaron medidas razonables de control y gestión de calidad.
  • En un proceso judicial por una supuesta negligencia o fallo en la esterilización, tener un sistema certificado ISO 9001 o ISO 13485 puede servir como evidencia documental de que el centro tenía procedimientos controlados, auditados y validados.

👉 Es decir, no te “protege” legalmente de una demanda o sanción, pero sí mejora tu posición defensiva al mostrar diligencia debida y gestión responsable.

🔹 4. En el contexto de una central de esterilización hospitalaria

El cumplimiento de ISO 9001 o 13485 puede ayudar a garantizar trazabilidad, validación de procesos y control documental, que son claves para la seguridad del paciente.

  • Además, puede facilitar auditorías sanitarias o acreditaciones hospitalarias (como Joint Commission, ACSA, etc.).
  • Pero, ante un incidente, la responsabilidad recaería igualmente en los profesionales o la institución si se demuestra una mala praxis o incumplimiento de la normativa sanitaria.

🔹 5. Resumen

AspectoISO 9001 / ISO 13485Valor legal
ObligatoriedadVoluntariaNo sustituye requisitos legales.
Licencia o autorizaciónNoNinguna.
Valor probatorioSirve como evidencia de buena práctica.
Protección ante sanciones o demandasParcial / indirectaPuede mitigar o apoyar la defensa.
Relevancia prácticaAlta (mejora procesos y seguridad)Importante en auditorías o litigios.

No he localizado ninguna sentencia que establezca de forma general y vinculante que la certificación ISO 9001 o ISO 13485 exime de responsabilidad civil o penal en el ámbito sanitario. En la práctica judicial sobre responsabilidad sanitaria (negligencias, mala praxis, responsabilidad patrimonial) los tribunales valoran un conjunto de pruebas: historia clínica, protocolos, formación del personal, mantenimiento/validación de equipos, registros de procesos y, entre ellos, la existencia de sistemas de gestión o certificaciones. Una ISO puede fortalecer la defensa (demostrar diligencia y controles), pero raramente será decisiva por sí sola. Varias resoluciones y sentencias (contencioso-administrativas) reconocen que un certificado ISO 9001 puede ser un criterio válido o un medio para acreditar solvencia técnica en concursos públicos; es doctrina consolidada en materia de contratación administrativa que no obliga a excluir otros medios alternativos de acreditación. Esto muestra valor administrativo/probatorio de las ISO, pero en un contexto distinto al de la responsabilidad sanitaria.

Según la web de unos juristas dedicados a negligencias médicas (descubrí esta página en el curso con Mamen):

Tomado de: https://www.negligenciamedica.madrid/errores-en-la-esterilizacion-del-instrumental-quirurgico-consecuencias-legales-y-como-actuar/

Disponer de una certificación UNE-EN ISO 9001 o ISO 13485 no te da inmunidad legal, pero sí constituye una prueba sólida de que la organización aplica buenas prácticas de gestión y control de calidad reconocidas internacionalmente, lo que puede ser muy útil como respaldo legal o reputacional en caso de inspecciones, auditorías o litigios.

Tomado de: https://www.negligenciamedica.madrid/errores-en-la-esterilizacion-del-instrumental-quirurgico-consecuencias-legales-y-como-actuar/

Se me va el santo al cielo con estos temas, como Sonora Dinamita que se le perdió la cadenita a Carmen. ¡¡Cómo me gustan esas trompetas al fondo!! Se me van los pies y los dedos, y eso que solo tocan tres notas.

Para que no digáis que pongo música freaky, más de uno y una no se esperaba alos Cure en este blog:

Revista de la Sociedad Española de Desinfección y Esterilización (SEDE)

📢 Lanzamos la Revista de la SEDE
Hoy es un día muy especial para la SEDE. La semana pasada, presentamos con orgullo el primer número de la Revista de la SEDE a los socios, un nuevo espacio de divulgación científica y profesional dedicado a la desinfección, la esterilización hospitalaria y la prevención de las IRAS.
🗓️ Periodicidad trimestral
📖 Acceso totalmente gratuito
🎯Orientada a profesionales sanitarios, servicios de esterilización, calidad y seguridad del paciente
La revista nace con el objetivo de compartir conocimiento basado en la evidencia, promover buenas prácticas hospitalarias y contribuir a una atención sanitaria más segura y de mayor calidad.
👉 Os animamos a difundir este primer número y a acompañarnos en este proyecto colectivo. Divulgar conocimiento es clave para mejorar la práctica clínica y proteger a los pacientes.
🙏 Agradecimiento especial a Nelson Carreras Segura, director y coordinador de la revista, por su liderazgo y compromiso, así como a todas las personas que han participado en esta Edición 1 haciendo posible este ilusionante comienzo, inicio de un gran reto.
📌 Ya disponible:
https://lnkd.in/ecVB_ssy

La sala de esterilización: seguridad y eficiencia en la odontología moderna

Las salas de esterilización no son exclusivas de los grandes centros sanitarios. También existen los «pequeños usuarios», a los que se les debe exigir cumplir las mismas normas, como pueden ser odontólogos, podólogos, centros de estética, veterinaria…

Para esta entrada cuento con la ayuda de Euronda.

La sala de esterilización es el núcleo de la seguridad en cualquier clínica dental. Aunque no siempre es visible, de su correcto funcionamiento depende la protección del paciente, del equipo clínico y la calidad asistencial del centro.

Un diseño eficiente, basado en la separación de zonas de limpieza, empaquetado y esterilización, permite un flujo de trabajo unidireccional que evita contaminaciones cruzadas y facilita el cumplimiento de las normativas europeas más exigentes. Esta organización no solo mejora la seguridad, sino que optimiza tiempos y recursos en el día a día de la clínica.

En este contexto, la experiencia y el enfoque técnico desarrollados en el ámbito de la esterilización han contribuido a consolidar una visión de la sala de esterilización como un espacio estratégico, donde la tecnología, la ergonomía y el control del proceso se integran de forma natural.

Más allá de la normativa, una sala de esterilización bien concebida refleja una auténtica cultura de calidad y un compromiso real con la odontología moderna y segura.

Imagen de Euronda

Aprovecho esta entrada para recordaros el Estudio que estamos realizando sobre Reprocesado de Materiales Sanitarios en punto de uso de centros sanitarios en España.

Y como la empresa que me ha ayudado en la entrada tiene origen italiano, pues me despido con música de ese país.

Esta canción le encantaba a mi vecino, el Monsieur Glisolfi

¿Podemos procesar un implante que venga con IFU («instructions for users»)?

Esta duda se planteó en el II Curso de Reprocesado de Instrumental Médico realizado en Oviedo del 6 al 8 de noviembre de 2005. Gracias a Jorge y Mamen por la excelente organización. Este curso tiene mucho futuro.

Sé que me estoy metiendo en un buen «freago», pero es que es un campo en continuo desarrollo y tenemos que ir aclarando conceptos. Además, esta es la entrada 300 del Blog y hay que meterse en temas controvertidos.

El RD 192/2023 regula los productos sanitarios de uso humano en España, incluyendo sus accesorios, y hará de acompañamiento al Reglamento (UE) 2017/745 (“MDR”) que es de aplicación directa en la UE.

Si un hospital recibe un implante de tipo IIb o III (alto riesgo, como prótesis cardíacas, implantes neurológicos, implantes óseos, dispositivos vasculares, entre otros), y el fabricante proporciona en las IFU (Instrucciones de Uso o para el usuario final) procedimientos específicos de limpieza, reprocesamiento y esterilización, es fundamental cumplir con una serie de consideraciones técnicas y regulatorias obligatorias:

1. Validación del proceso por parte del fabricante

El proceso descrito en la IFU debe haber sido validado por el fabricante. Esto implica que el fabricante ha demostrado, mediante estudios documentados, que el reprocesamiento no compromete la seguridad, la funcionalidad ni la biocompatibilidad del dispositivo. El hospital solo podrá realizar la limpieza o esterilización conforme a esas instrucciones validadas.

Su uso está previsto una sola vez (single use), salvo indicación contraria explícita y validada por el fabricante. Y que quiere decir ésto, pues que si se te infecta o se complica la cosa, no vale con quitarlo y que nosotros lo reprocesemos otra vez (OJO CON ÉSTO).

Y aquí pregunto: ¿tenemos validadas nuestras lavadoras termodesinfectadoras? ¿y nuestros autoclaves y esterilizadores? Pues, en general, NO. Entonces, ¿podemos asegurar al usuario final que el producto final que le entregamos va a ser como él lo espera? Si en al menos uno de los dos casos tu respuesta ha sido NO, entonces no te metas en este lío. Otro OJO, validar no es poner indicadores biológicos. Validar es certificar que un autoclave o un esterilizador cumple unas normas de validación establecidas previamente; y que debe realizar en la instalación una empresa que no puede coincidir con la empresa fabricante del equipo.

2. Cumplimiento estricto de las instrucciones

El establecimiento sanitario debe seguir de manera exacta todos los pasos indicados por el fabricante: tipo de detergente, método y parámetros de esterilización (temperatura, presión, tiempo, tipo de ciclo), tipo de envase o empaque, controles de esterilidad, etc. Cualquier desviación invalida la garantía del proceso y traslada la responsabilidad al hospital.

  • El fabricante ha validado el proceso de reprocesamiento, incluyendo limpieza, desinfección y esterilización, y lo describe en la IFU.
  • Tú (el hospital) sigues exactamente los pasos, parámetros y materiales especificados (p. ej., tipo de detergente, temperatura, método de esterilización).
  • El fabricante asume la responsabilidad de que el dispositivo sigue siendo seguro y eficaz después del proceso, siempre que tú sigas sus instrucciones al pie de la letra.

👉 En este caso, el hospital no se convierte en “fabricante” ni asume responsabilidad adicional, ya que está actuando conforme al uso previsto y validado por el fabricante.

3. Responsabilidad del fabricante y del hospital

Mientras el hospital actúe conforme a las IFU, la responsabilidad de la seguridad del dispositivo tras el reprocesamiento recae en el fabricante. En cambio, si el hospital modifica el proceso, utiliza métodos no validados o reprocesa un dispositivo declarado de “un solo uso”, entonces asume el rol de fabricante según la legislación aplicable (p. ej., Reglamento (UE) 2017/745, artículo 17), con todas las obligaciones regulatorias asociadas.

Para productos implantables, el RD regula que junto al producto se debe entregar al paciente la “tarjeta de implante” que contenga información (por ejemplo: identificación del producto, número de lote, etc.). También se establecen obligaciones de registro nacional de implantes para que los centros y profesionales comuniquen datos.

4. Reprocesamiento de dispositivos de un solo uso

Los dispositivos marcados como “single use” no deben ser reprocesados ni reesterilizados. En el caso de implantes de clase IIb o III, el reprocesamiento está prohibido realizarlo (de momento), salvo que exista una autorización expresa y un proceso validado conforme a la normativa nacional o europea vigente.

5. Documentación y trazabilidad

Todo procedimiento de limpieza y esterilización debe estar documentado, trazable y controlado dentro del sistema de gestión de calidad del hospital.
Esto incluye:

  • Registro de lote o número de serie del dispositivo.
  • Identificación del personal responsable.
  • Validación y control de los equipos de reprocesamiento.
  • Verificación de los parámetros del ciclo de esterilización.
Situación¿Se puede limpiar/esterilizar en el hospital?Condición
IFU incluye instrucciones validadas por el fabricante✅ SíSiguiendo exactamente las instrucciones validadas
IFU indica “single use only” o no describe reprocesamiento❌ NoSería un reprocesamiento no autorizado → el hospital pasa a ser “fabricante”.
Implante de tipo III sin validación del proceso❌ NoRiesgo alto, no permitido sin validación y certificación específica.

La entrada publicada el 06/01/2026 está teniendo cierto eco, y he recibido un comentario de Xavier Canals de Tecnomed Ingenieros Consultores que añade información que puede ser útil para todos y copio textual en cursiva:

Solo unas consideraciones regulatorias…

«1. Validación del proceso por parte del fabricante»; si no estuviera validado, no le habrían dado el marcado CE. En caso de duda sobre el proceso, solicitar información adicional al fabricante.
Un único caso donde podríamos no tener esta información es en implantes que ya vienen estériles (lo más normal) o en los implantes a medida donde el fabricante es el propio hospital, por ejemplo. (hay que solicitarselo o … no usarlo.

» Validar es certificar que un autoclave o un esterilizador cumple unas normas de validación establecidas previamente; y que debe realizar en la instalación una empresa que no puede coincidir con la empresa fabricante del equipo.» Entiendo que la frase correcta es «y que puede no coincidir con la empresa fabricante del equipo»,

en general, el fabricante es el que tiene más facilidad de realizar la validación y, en su caso, reparar el equipo si no pasa la validación Debe incluir también una parte de la validación a nuestro servicio, procedimientos y registros… Imaginaros en un símil doméstico alguien que lavara prendas de color en el programa de la lavadora de algodón de 90 ºC… La lavadora, ok, pero el mal uso produce resultados defectuosos.

«4. Reprocesamiento de dispositivos de un solo uso
Los dispositivos marcados como “single use” no deben ser reprocesados ni reesterilizados. En el caso de implantes de clase IIb o III, el reprocesamiento está prohibido realizarlo (de momento), salvo que exista una autorización expresa y un proceso validado conforme a la normativa nacional o europea vigente.»

El reglamento MDR indica que, al no llegar a un acuerdo de todos los países europeos, cada país debía establecer su autorización. Para España, el RD 192/2023 establece que sí se pueden reprocesar productos sanitarios de un solo uso, pero que precisan licencia, segregando el caso de «fabricante de producto reprocesado» (art.12) del de «reprocesamiento en hospitales» (art.13) y sus subcontratistas «reprocesadores externos» (art.14)

Ahora solo está permitido el de los «fabricantes de producto reprocesado», y que no tengo conocimiento de que haya ninguno autorizado. Para los hospitales, según la disposición final tercera: » 2. Las actividades de reprocesamiento de productos de un solo uso en hospitales establecidas en el capítulo III, (incluida la subcontratación de estas actividades a un reprocesador externo) requerirán el previo desarrollo por el Ministerio de Sanidad de los requisitos técnicos establecidos en este real decreto», es decir, que hay que esperar a un decreto nuevo. 

y hay que tener en cuenta que el RD 192/2023: «Artículo 15. Utilización de productos de un solo uso reprocesados.  … 2. No se permitirá la adquisición y utilización en España de productos que hayan sido transferidos a un tercer país para su reprocesamiento…»

Colofón final, y respuesta a la pregunta de la entrada:

¿Es posible hacerlo legalmente en España? SI

¿Es probable que tengamos todos los elementos necesarios para hacerlo? NO

Conclusión: NO, al menos de momento.

Deseo que en el día de los Reyes Magos hayáis recibido muchos regalos y no estéis leyendo esta entrada en el Blog porque os han traído la corbata o los calcetines de todos los años. Yo tengo un nuevo estuche para mi trompeta.

Espero ayudar en lo que pueda con esta entrada. Se puede liar la cosa como el que montan «El canijo de Jerez» y «Los Estanques».

Para los que me pedís algo serio:

Feliz Navidad y próspero año 2026

Desde este modesto blog dedicado a uno de los temas más desconocidos que hay en el mundo sanitario, os quiero desear a todos una muy feliz Navidad y un mejor 2026.

Para poner en valor vuestro trabajo, voy a poner el vídeo de amigas. La Central de Esterilización es un pilar esencial en la seguridad hospitalaria. Su trabajo, silencioso pero vital, garantiza que cada instrumento utilizado en la atención sanitaria cumpla con los más altos estándares de higiene y calidad. Gracias a su rigor, compromiso y precisión, se protege la salud de pacientes y profesionales, asegurando la confianza en cada procedimiento quirúrgico. En la Central de Esterilización, cada detalle cuenta. Su labor invisible salva vidas visibles: la seguridad del hospital comienza en sus manos.

María Guedes nos presenta su central y su trabajo desde Burgos (España). ¡¡Creo que tengo que ir a Burgos un día!!

Y desde Paraguay nos presenta su central Gloria Gauto a la que conocí en Cartagena (Colombia). Como podéis ver, no importan las distancias todos trabajamos igual, y con el mismo propósito:

Os lo recuerdo todos los años, pero yo vuelvo a insistir. Si me queréis regalar algo, que sea una corbata, unos calcetines atrevidos o un reloj automático, que me encantan, que ya no sé decirlo más claro.

Para el Blog no ha sido un mal año; volvemos a las cifras de otros años, ya que 2020 fue excepcional con las entradas de la Reutilización y desinfección de mascarillas. Vamos camino de 1.600.000 visitas con 950.000 visitantes (no me lo esperaba hace 8 años), con una media de 15.000 palabras por entrada, que son en total 297 entradas a lo largo de estos años.

AñoVistasVisitantesEntradas
20172.05796523
201841.73726.15450
2019101.42862.85447
2020615.116455.55836
2021166.957111.85431
2022171.315112.45033
2023119.26679.18634
2024105.60665.12621
202552.05532.75217
Actualizado a 22-11-2025

Aunque se han reducido las entradas, vistas y visitantes, hay un dato que me sorprende y es que han subido las vistas por visitante, es decir, que la gente vuelve a leer una entrada que ya había iniciado (quizás lo que escribo parece interesante). Se ha pasado de 1,50 en 2023 a 1,76 en 2025. ¿Y qué es lo más leído de este 2025? Sorprenderos:

Y en los 8 años de vida del Blog:

Los que más visitan
Los que menos me visitan

La música final es The Pogues con una canción muy navideña, con su origen irlandés y estilo folk, punk y celtic que me encanta, y os pongo todos los años.

Os recuerdo dos propuestas de estudios que tenemos en marcha.

Os recuerdo el estudio que estoy desarrollando con Emi Sabuco sobre reporcesado en punto de uso.

Enlace: https://forms.office.com/e/86XFaF2kEv

Desde la Fundación FIDISP se ha puesto en marcha un estudio titulado “Seguridad microbiológica y Desinfección de Alto Nivel (DAN) en Oftalmología”, cuyo objetivo es conocer las prácticas actuales en la desinfección de alto nivel de dispositivos oftalmológicos reutilizables. La consulta está dirigida a profesionales de oftalmología, medicina preventiva, control de infecciones, esterilización, calidad y seguridad del paciente. Con las respuestas obtenidas, posteriormente llevaremos a cabo un ejercicio Delphi con expertos para elaborar un informe que sintetice los resultados y las recomendaciones derivadas.

La encuesta tiene una duración aproximada de 8–10 minutos y puede accederse aquí:

https://es.surveymonkey.com/r/NEWS_320

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2026